L D (Agencias)
Míchel, en la misma línea que otros miembros de la plantilla, expresaba su malestar por las manifestaciones de su presidenta, y afirmaba que el equipo es consciente de lo mal que se jugó ante el conjunto periquito, pero negó que fuera por "desgana, dejadez o falta de ilusión". Asimismo, el jugador más emblemático de la plantilla, al igual que Pablo Sanz, uno de los pesos pesados del vestuario, han dado su apoyo a Fernando Vázquez, en entredicho después de la reunión mantenida esta mañana por la Junta directiva rayista para decidir su continuidad o destitución, y cuya decisión se tomará en las próximas 24 horas.
"Con el entrenador no hay ningún problema. La plantilla está a muerte con el cuerpo técnico y no deberían cambiar las cosas. El vestuario está unido y en comunión con Fernando Vázquez", aseguraba Míchel a la salida del entrenamiento matinal en La Peineta. Para el capitán, lo positivo es que el Rayo está "unido" y que sabe cómo salir de esta situación. Por ese motivo mandó un mensaje de "paciencia" a la directiva. "Pedimos tranquilidad porque de esto se puede salir. El trabajo va a tener su recompensa y si se confía en una estructura para todo un año no se debe cambiar por un sólo partido malo", agregaba.
Míchel considera que el cabreo de la presidenta puede servir para que todos se den cuenta de que las cosas "tienen que mejorar". Además recordó que este equipo siempre "ha dado la cara". "Llevamos cuatro años cumpliendo objetivos y eso parece que la gente lo olvida por un mal partido. El Rayo en los últimos años siempre ha dado la cara, no se puede dudar de la categoría de este equipo", añadía.
"Todo se arregla ganando al Barcelona"
Por su parte, Pablo Sanz, ha expuesto cuál es la solución a este enredo. "El sábado se gana al Barcelona y se olvida todo", argumenta el centrocampista catalán, que asegura sentirse sorprendido si finalmente se destituye a Fernando Vázquez. "La plantilla está con Fernnado (Vázquez) y estoy convencido de que ganando al Barcelona todo se olvida y tenemos entrenador hasta final de temporada. Estamos con el técnico. Está haciendo las cosas bien y tiene mucha ilusión, lo que pasa es que a veces los resultados no acompañan", indicaba.
"Con el entrenador no hay ningún problema. La plantilla está a muerte con el cuerpo técnico y no deberían cambiar las cosas. El vestuario está unido y en comunión con Fernando Vázquez", aseguraba Míchel a la salida del entrenamiento matinal en La Peineta. Para el capitán, lo positivo es que el Rayo está "unido" y que sabe cómo salir de esta situación. Por ese motivo mandó un mensaje de "paciencia" a la directiva. "Pedimos tranquilidad porque de esto se puede salir. El trabajo va a tener su recompensa y si se confía en una estructura para todo un año no se debe cambiar por un sólo partido malo", agregaba.
Míchel considera que el cabreo de la presidenta puede servir para que todos se den cuenta de que las cosas "tienen que mejorar". Además recordó que este equipo siempre "ha dado la cara". "Llevamos cuatro años cumpliendo objetivos y eso parece que la gente lo olvida por un mal partido. El Rayo en los últimos años siempre ha dado la cara, no se puede dudar de la categoría de este equipo", añadía.
"Todo se arregla ganando al Barcelona"
Por su parte, Pablo Sanz, ha expuesto cuál es la solución a este enredo. "El sábado se gana al Barcelona y se olvida todo", argumenta el centrocampista catalán, que asegura sentirse sorprendido si finalmente se destituye a Fernando Vázquez. "La plantilla está con Fernnado (Vázquez) y estoy convencido de que ganando al Barcelona todo se olvida y tenemos entrenador hasta final de temporada. Estamos con el técnico. Está haciendo las cosas bien y tiene mucha ilusión, lo que pasa es que a veces los resultados no acompañan", indicaba.
