L D (EFE) "Queríamos haberles dedicado la victoria a esas personas que están sufriendo por los atentados de la semana pasada y por eso es una decepción añadida. Pero hay que mirar hacia adelante. No podemos relajarnos en ningún momento y hay que resurgir", declara César.
"En la final contra el Deportivo en 2002 todavía fue peor porque la perdimos en casa y después ganamos la Liga de Campeones. En los momentos más complicados es cuando este equipo hace mejor las cosas", agrega.
El portero madridista se ha hecho eco del sentir del vestuario: "El vestuario está mal. En estas situaciones las caras no son alegres. Son momentos difíciles pero aquí es cuando se aprende más que en las victorias. Hemos perdido dos finales en tres años. No hemos tenido la suerte que tuvimos en otras competiciones. El trabajo fue muy bueno hasta el minuto 30 de ayer. Después no conseguimos llevarnos la victoria". "En una final ponerte por delante es lo más difícil. No sé por qué la perdimos, pero tuvimos ocasiones para rematar la final y no lo hicimos", agrega.
Pensando en el futuro, el próximo sábado se enfrentan contra el Athletic Club en Liga y sin tiempo para descansar llega el partido de Liga de Campeones contra el Mónaco. "El partido contra el Mónaco queda lejos porque tenemos un encuentro muy complicado en Bilbao donde nos jugamos la Liga. Morientes es un grandísimo jugador que todavía pertenece al Real Madrid, pero en el campo cada uno defiende sus intereses. Están haciendo una gran temporada y golearon al Deportivo. Dicen mucho de ellos", afirma.
Por último, se ha referido al balón Roteiro con el que este miércoles se disputó la final de la Copa del Rey. "El balón no es del todo del agrado para nosotros, pero pertenezco a otra marca deportiva y prefiero no hacer más comentarios", concluyó.
"En la final contra el Deportivo en 2002 todavía fue peor porque la perdimos en casa y después ganamos la Liga de Campeones. En los momentos más complicados es cuando este equipo hace mejor las cosas", agrega.
El portero madridista se ha hecho eco del sentir del vestuario: "El vestuario está mal. En estas situaciones las caras no son alegres. Son momentos difíciles pero aquí es cuando se aprende más que en las victorias. Hemos perdido dos finales en tres años. No hemos tenido la suerte que tuvimos en otras competiciones. El trabajo fue muy bueno hasta el minuto 30 de ayer. Después no conseguimos llevarnos la victoria". "En una final ponerte por delante es lo más difícil. No sé por qué la perdimos, pero tuvimos ocasiones para rematar la final y no lo hicimos", agrega.
Pensando en el futuro, el próximo sábado se enfrentan contra el Athletic Club en Liga y sin tiempo para descansar llega el partido de Liga de Campeones contra el Mónaco. "El partido contra el Mónaco queda lejos porque tenemos un encuentro muy complicado en Bilbao donde nos jugamos la Liga. Morientes es un grandísimo jugador que todavía pertenece al Real Madrid, pero en el campo cada uno defiende sus intereses. Están haciendo una gran temporada y golearon al Deportivo. Dicen mucho de ellos", afirma.
Por último, se ha referido al balón Roteiro con el que este miércoles se disputó la final de la Copa del Rey. "El balón no es del todo del agrado para nosotros, pero pertenezco a otra marca deportiva y prefiero no hacer más comentarios", concluyó.
