L D (EFE) La expedición madridista aterrizaba en Barajas a las 3,00 horas de la madrugada. Poco después, a las 11,00, los jugadores llegaban a la antigua Ciudad Deportiva con caras largas que demostraban el dolor que sienten por la derrota en la prórroga de la final.
El Real Madrid acabó tocado físicamente la competición copera, en la que ha realizado un esfuerzo extra por conseguirla. Atrás quedan partidos complicados como el de Leganés, en el que necesitó de la prórroga para vencer, o las duras eliminatorias contra Valencia y Sevilla. El desgaste del equipo blanco en la Copa ha sido grande y la recompensa final no ha sido obtenida, un punto que lamentaban los jugadores blancos que buscaban terapia en una sesión de recuperación con masajes para recuperarlos para el inmediato encuentro de Liga del sábado en San Mamés.
Los titulares en la final de Copa -César, Míchel Salgado, Helguera, Raúl Bravo, Roberto Carlos, Figo, Guti, Beckham, Solari, Zidane y Raúl- estuvieron repartidos entre gimnasio y centro médico. El resto, Casillas, Pavón, Mejía, Borja, Cambiasso, Juanfran, Núñez, Borja y Portillo, se ejercitaron bajo la atención de Carlos Queiroz con trabajo táctico y animados partidos en reducidas dimensiones.
Por su parte, el brasileño Ronaldo daba un paso adelante en su recuperación intensificando su trabajo con el recuperador José Luis Sanmartín con ejercicios específicos en el gimnasio para la zona muscular dañada y carrera continua. La hora del entrenamiento de este viernes -las 16,30 horas- es un claro síntoma de la intención de Queiroz de dar descanso, sobre todo mental, a sus jugadores, castigados por continuos compromisos en las tres competiciones en las que han estado inmersos. Un nuevo horario que deja la mañana libre a la plantilla, que tras ejercitarse se desplazará directamente a Barajas para volar rumbo a Bilbao, donde disputará un encuentro decisivo para seguir manteniendo la distancia de cuatro puntos como líder ante su inmediato perseguidor, el Valencia.
El Real Madrid acabó tocado físicamente la competición copera, en la que ha realizado un esfuerzo extra por conseguirla. Atrás quedan partidos complicados como el de Leganés, en el que necesitó de la prórroga para vencer, o las duras eliminatorias contra Valencia y Sevilla. El desgaste del equipo blanco en la Copa ha sido grande y la recompensa final no ha sido obtenida, un punto que lamentaban los jugadores blancos que buscaban terapia en una sesión de recuperación con masajes para recuperarlos para el inmediato encuentro de Liga del sábado en San Mamés.
Los titulares en la final de Copa -César, Míchel Salgado, Helguera, Raúl Bravo, Roberto Carlos, Figo, Guti, Beckham, Solari, Zidane y Raúl- estuvieron repartidos entre gimnasio y centro médico. El resto, Casillas, Pavón, Mejía, Borja, Cambiasso, Juanfran, Núñez, Borja y Portillo, se ejercitaron bajo la atención de Carlos Queiroz con trabajo táctico y animados partidos en reducidas dimensiones.
Por su parte, el brasileño Ronaldo daba un paso adelante en su recuperación intensificando su trabajo con el recuperador José Luis Sanmartín con ejercicios específicos en el gimnasio para la zona muscular dañada y carrera continua. La hora del entrenamiento de este viernes -las 16,30 horas- es un claro síntoma de la intención de Queiroz de dar descanso, sobre todo mental, a sus jugadores, castigados por continuos compromisos en las tres competiciones en las que han estado inmersos. Un nuevo horario que deja la mañana libre a la plantilla, que tras ejercitarse se desplazará directamente a Barajas para volar rumbo a Bilbao, donde disputará un encuentro decisivo para seguir manteniendo la distancia de cuatro puntos como líder ante su inmediato perseguidor, el Valencia.
