L D (EFE)
Alemania, pese a jugar un ritmo lento y con los jugadores probablemente afectados por el trabajo físico de los últimos días en la concentración, le tomó la medida al rival y se dedicó a ensayar diversas formas de llegar a la portería contraria. Los argumentos fueron el desborde de Lukas Podolski por la izquierda para tirar el centro atrás, que en el minuto 5 se convirtió en el primer gol, marcado por
Miroslav Klose
; los regates de Bastian Schweinsteiger, que hacia el minuto 19 generaron un penalti que marcó
Torsten Frings
, o los pases al vacío, cogiendo a contrapié a la defensa contraria, que en el minuto 36 llevaron al tercer gol, marcado por
Podolski
.
Ya en la primera parte hubieran podido llegar más goles -Klose estrelló un cabezazo contra el larguero y el meta luxemburgués Marc Oberweis se lució con una gran parada ante un disparo de Tim Borowski-, pero también Luxemburgo tuvo una ocasión clara de marcar, en los pies de Alfons Leweck. La ocasión de Leweck puso una vez más de manifiesto que la defensa alemana todavía no está plenamente integrada y eso fue algo que se vio también en otros momentos del partido y que si no trajo consecuencias fue debido a la debilidad del rival.
En el segundo tiempo Alemania trató de llegar tocando ante un rival que se había encerrado en su propia área y por momentos tuvo problemas, que fueron correspondidos con los silbidos de la afición. Sin embargo, al fin llegaron cuatro goles más, uno Klose , otro de Podolski de penalti y dos de Neuville en los minutos finales, que tranquilizaron los ánimos.
Ya en la primera parte hubieran podido llegar más goles -Klose estrelló un cabezazo contra el larguero y el meta luxemburgués Marc Oberweis se lució con una gran parada ante un disparo de Tim Borowski-, pero también Luxemburgo tuvo una ocasión clara de marcar, en los pies de Alfons Leweck. La ocasión de Leweck puso una vez más de manifiesto que la defensa alemana todavía no está plenamente integrada y eso fue algo que se vio también en otros momentos del partido y que si no trajo consecuencias fue debido a la debilidad del rival.
En el segundo tiempo Alemania trató de llegar tocando ante un rival que se había encerrado en su propia área y por momentos tuvo problemas, que fueron correspondidos con los silbidos de la afición. Sin embargo, al fin llegaron cuatro goles más, uno Klose , otro de Podolski de penalti y dos de Neuville en los minutos finales, que tranquilizaron los ánimos.
