
L D (Agencias) En la rueda de prensa previa a la disputa de la "classicissima" , el siete veces ganador del Tour de Francia ha precisado que sus objetivos para esta temporada son el Giro y el Tour y que pretende dar lo mejor de sí mismo en las dos carreras, puesto que, para él, "ambas son importantes". El ciclista del Astana ha afirmado que quiere "ganar algo" y que "a todo el mundo le gusta el sabor de la victoria", pero ha puntualizado que no puede "forzar los tiempos" y que, en este momento, sólo quiere conocer cómo está evolucionando su estado de forma.
En relación a su participación en Giro y Tour, el corredor norteamericano ha señalado que "en el pasado habría corrido para ganar", pero que en este momento es imposible decirlo. "He estado parado más de tres años y nadie, ni siquiera en otros deportes, ha conseguido hacer algo así", ha añadido Armstrong, quien ha considerado que, en el Giro de Italia, "quizás" será su compañero de equipo Levi Leipheimer quien se encuentre en mejores condiciones para tratar de llevarse la clasificación general.
Asimismo, ha anunciado que antes de la disputa del Giro, que partirá de Venecia el próximo 9 de mayo, se reunirá con el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, para hablar sobre la lucha contra el cáncer en Italia.
Respecto a la Milán-San Remo, el corredor del Astana ha afirmado que será "como volver a empezar de cero", puesto que casi ha olvidado "la atmósfera que se respira en Europa", después de tres años sin competir. "La Milán-San Remo es una carrera complicada, seguro que será rápida y mucho más dura de lo que recuerdo: tendré referencias útiles", ha indicado el estadounidense.
Para Armstrong, esta clásica representa "un pedazo de la historia del ciclismo" y, aunque ha precisado que "no tiene mucha importancia" en qué puesto acabe la carrera, será una "ocasión" para conocer el estado de su condición física. "Las sensaciones que estoy teniendo son parecidas a las de otros tiempos; vengo de 10 días de entrenamientos en Francia, estoy relajado y tranquilo, y conforme pasa el tiempo me siento más fuerte", ha concluido. "Hay gente que espera que sea el mismo ciclista que era antes de mi retirada en 2005. Esperan que vuelva en el el mismo estado físico, que parezca igual y que gane lo mismo, pero eso no es posible. Soy optimista porque sigo el camino adecuado, pero tengo preguntas en la cabeza sobre mi físico que todavía tengo que responder", ha advertido Armstrong.
El estadounidense ha rebajado sus propias expectativas y se conforma con estar "entre los 30 o 40 primeros" en la meta del sábado. "No quiero parece un gándul, pero mi única ambición es pasar un buen día, lejos de problemas", ha asegurado Armstrong, quien ha bromeado con su edad. Ante la pregunta de si se siente viejo, ha respondido que, al ver hace unos días una foto de su anterior etapa en el ciclismo, se dijo a sí mismo: "ahora tengo todo el pelo gris, estoy envejeciendo". No obstante, ha comentado que "en ciertos aspectos" se siente "más joven" que cuando anunció su retirada.
