
La próxima temporada, Jordi Fernández debutará como el primer entrenador español jefe en la historia de la NBA. Será el tercer europeo en lograrlo, después de los serbios Igor Kokoskov (Phoenix Suns, temporada 2018-19) y Darko Rajakovic, actual técnico de los Toronto Raptors y que pasó esta semana por Tirando a Fallar, el programa temático sobre baloncesto de esRadio.
Originario de Cacak, la misma pequeña localidad de la que procede el célebre Zeljko Obradovic, Rajakovic calificó su ciudad como "una meca del baloncesto, en la que somos solo 100.000 personas, pero de donde han salido muchos jugadores en la antigua Yugoslavia y ahora hay muchos entrenadores que proceden de allí". "No sé el por qué, pero el baloncesto es lo más importante en la ciudad", agregó.
Nacido en 1979, la Guerra de los Balcanes le pilló en plena infancia y adolescencia, lo que le hizo aferrarse al baloncesto como punto de escape. "Divac, Bodiroga, Djordjevic, Danilovic… fueron lo único positivo que le pasó a nuestro país durante años, ganando por ejemplo el Eurobasket de 1995. Eran mis ídolos y los de toda una generación", admitió. Eso sí, Rajakovic pronto asumió que, de ganarse la vida en el baloncesto, no sería jugando. "Empecé a jugar con ocho años en el Borac Cacak, donde jugaba como base, pero a los 15 fui lo suficientemente inteligente como para darme cuenta de que no iba a ser el siguiente ‘Sasha’ Djordjevic o John Stockton, así que empecé a trabajar como entrenador y me dediqué a acabar la carrera, porque era un buen estudiante", recordó.
Tras dar sus primeros pasos en los banquillos en Cacak, primero, y posteriormente en el Estrella Roja de Belgrado, el entrenador serbio pasó tres años en el Baloncesto Torrelodones, en un ambicioso proyecto de cantera con el que también logró el ascenso del primer equipo a la Liga EBA. "Sinceramente, fue una etapa que me ayudó muchísimo como entrenador. Todo el mundo sabe el carácter que tenemos los balcánicos, pero ese tiempo me ayudó a relajarme, a ver que hay otra forma de comunicar y tratar a la gente. Ahora mismo me considero una mezcla de entrenador balcánico y español, y eso me ayudó muchísimo al llegar a Estados Unidos", agradeció.
Y después de tres temporadas en el club madrileño, Sam Presti, entonces Mánager General de los Oklahoma City Thunder, apostó por Rajakovic para dirigir a los Tulsa 66ers, equipo filial de la liga de desarrollo de la NBA. Un salto enorme y, sin duda, nada sencillo de abordar, pues le convirtió en el primer entrenador europeo en dirigir profesionalmente en Estados Unidos. "En esa época, Johnny Rogers era ‘scout’ de Oklahoma City, y tanto él como otros ‘scouts’ europeos llamaron a todo el mundo en Serbia, España y Europa a preguntar sobre mí. A mis fisios, a mis jugadores, a agentes… Querían saber qué tipo de persona era y si podía llevar ese equipo. Fue un proceso que tardó cinco o seis semanas y en el que creo que consiguieron más información de mí de la que yo mismo tenía", recordó entre sonrisas.
Los siguientes paso de Rajakovic, cumplidos dos cursos en Tulsa, fueron, ya en la NBA, como entrenador ayudante en Oklahoma City Thunder, Phoenix Suns y Memphis Grizzlies, donde coincidió con Santi Aldama, antes de que, desde el curso pasado, sea el entrenador jefe de los Toronto Raptors. Sobre su gestión diaria del vestuario, aseguró en ‘Tirando a Fallar’ que, para él, "es muy importante fomentar la relación con los jugador, porque cuando la tienes es más simple comunicarte con ellos y decirles qué está bien y qué no", por ello, subrayó, no le resulta "más difícil" echar una bronca en la NBA que en Europa, "porque tengo tanta relación con los jugadores que puedo hacerlo", defendió. En la misma línea, explicó su forma de afrontar una temporada perdedora, como la que le tocó el ejercicio pasado en su estreno en Canadá. "Eso no es fácil en la NBA, como no lo es en la Liga EBA tampoco. Pero yo siempre pienso en la meta final, que aquí es competir para ganar campeonatos. Y para hacer eso, hay que desarrollar hábitos de campeón, lo que significa que no puedes tener malos días. Cada día es una oportunidad para mejorar, competir y aprender. Yo siempre digo: ‘nosotros ganamos o aprendemos’".
En todo caso, el sello de Rajakovic se notó en su estreno con los Raptors, que se caracterizaron por ser el segundo equipo de la competición norteamericana que mejor se pasó el balón, según la estadística avanzada. "Para mí es un proceso fácil porque tengo a Scottie Barnes y le gusta jugar así. Él ve el baloncesto como yo, quiere ayudar a sus compañeros, mover el balón, jugar de forma más europea, donde se comparte más el balón y no se mira el partido mientras la estrella decide. Y yo creo que para ganar al máximo nivel hay que jugar así: tenemos el ejemplo de Denver y Boston en las dos últimas temporadas", analizó, recordando que "con mis jugadores siempre hablo de ganar el campeonato y de los pasos que se pueden dar para alcanzar ese nivel".
Además, sobre la idiosincrasia de la franquicia canadiense, aseguró que "Toronto es una maravilla", con "gente de todas partes del mundo: italianos, serbios, lituanos, asiáticos, pero con algo muy interesante que es que todos viven juntos, no en grupos pequeños, sino que forman una comunidad y representan a Toronto y Canadá con orgullo". Rajakovic añadió que el equipo es un fenómeno nacional. "Algo que mucha gente no entiende es que en Charlotte o Memphis, los aficionados son de Charlotte o Memphis, pero en Toronto son de todo el país, que es el segundo más grande del mundo después de Rusia. Hay 40 millones de habitantes y todos son de los Raptors", valoró durante la extensa charla mantenida en esRadio.