
El Real Madrid de baloncesto volvía anoche al Movistar Arena tras la derrota en la final de la Copa del Rey, regreso que estuvo marcado por mucho más que deporte… Días después de perder ante Baskonia, la afición blanca señaló directamente al banquillo. Tanto fue así que Sergio Scariolo fue pitado durante la presentación del equipo antes del duelo de Euroliga frente al Bayern de Múnich.
El malestar por la derrota copera, la quinta final consecutiva perdida por los blancos, se dejó notar en el pabellón. Mientras los jugadores fueron ovacionados, el técnico italiano recibió silbidos aislados. La respuesta del equipo, sin embargo, fue contundente sobre la pista: victoria clara por 93-70 para instalarse en la cuarta posición de la Euroliga.
Tras el encuentro, Scariolo no eludió la cuestión. "Tienen total libertad de poder expresarse", afirmó al ser preguntado por la pitada. El entrenador explicó que entendía la reacción como una muestra de la decepción acumulada tras la final del domingo anterior y aseguró que, al asumir la responsabilidad, pretendía proteger a sus jugadores.
De hecho, no se quedó ahí su reacción y aseguró que "era un poco lo que buscaba: que los jugadores estuviesen apoyados y arropados y si había algo de decepción, perfectamente legítimo, lo llevaría yo", señaló. El técnico restó importancia al alcance de los silbidos y defendió que se trató de un grupo reducido de aficionados.
"Era lo que buscaba en el momento que asumí toda la responsabilidad"
"Un tío con 44 seguidores en una red social dice: es una parte de la afición; respeto a los 10-15 que han pitado"
🗣️ La respuesta de Scariolo sobre los pitos que ha recibido hoy en el Movistar Arena pic.twitter.com/1Q6Uv4VeTl
— Eurohoops España (@EurohoopsES) February 26, 2026
En lo deportivo, se mostró satisfecho con la reacción del equipo tras unos días que calificó de necesarios para "procesar la decepción". Destacó el esfuerzo defensivo, la cohesión y la seriedad mostrada ante el conjunto alemán. "Estoy encantado por cómo lo han hecho", resumió, subrayando que el vestuario debía reconocer también lo positivo de la temporada tanto en Liga como en Europa.
El preparador italiano lamentó que el parón por la ventana FIBA impida dar continuidad inmediata a la dinámica, aunque pidió a sus jugadores que no pierdan de vista la buena posición en ambas competiciones.
La contundente defensa de Hezonja
Quien fue mucho más directo fue Mario Hezonja. El alero croata, una de las referencias del equipo, criticó con dureza los pitos al entrenador. "No estamos aquí para escuchar esta mierda. Todo el mundo tiene que estar con el equipo", declaró en zona mixta.
Hezonja insistió en que la plantilla da el máximo por el club y lanzó un mensaje claro a los sectores críticos: "Si no te sientes así o no quieres, no sigas, no vienes a los partidos y ya está". Sus palabras reflejan el estado anímico de un vestuario que reconoció haber estado "muy jodido" tras la derrota en la final.
El jugador admitió que la frustración era enorme, pero destacó la capacidad de reacción mostrada ante el Bayern. "Lo más importante es cómo te levantas después", afirmó. También puso en valor la unión interna del grupo, dejando claro que más allá de compañeros son "amigos" y que el golpe fue compartido.
Reacción en la pista
Más allá del ruido ambiental, el Real Madrid ofreció una de sus actuaciones más sólidas de las últimas semanas. Dominó desde el inicio y no dio opción al conjunto alemán. El triunfo permite a los blancos mantenerse en posiciones altas de la clasificación europea y afrontar el tramo decisivo del curso con margen competitivo.
La noche dejó dos lecturas claras: la exigencia permanente de la afición blanca tras una nueva final perdida y la respuesta del equipo, que transformó la frustración en una victoria convincente. Scariolo asumió la crítica con serenidad; Hezonja la combatió con firmeza. Sobre el parqué, el Madrid habló con baloncesto.

