L D (EFE)
Hasta el descanso, el Barcelona fue muy superior, aunque el delantero internacional Borregán desperdició un penalti a los 10 minutos, pero David Páez encarriló la victoria con un gol producto de un rebote en el interior del área, y, a partir de ahí, sólo hubo un equipo en la pista. El mismo jugador argentino, instantes después, hubiera podido aumentar la ventaja en una falta directa que no aprovechó, pero, a dos minutos del descanso, Borregán, en una gran jugada personal con un tiro exterior, casi sentenció la final con el segundo gol.
El Vic, que evidenció un nivel muy inferior al de los barcelonistas, intentó sorprender mediante el contraataque, pero la defensa del equipo campeón estuvo atenta, y el portero Egurrola apenas tuvo trabajo en todo el partido, mientras que su homólogo en el equipo del Osona, Víctor Agramunt, se encargó de evitar una goleada con una magnífica actuación.
Tras el descanso, el Vic pudo reducir diferencias en dos ocasiones consecutivas, una falta directa y un penalti, pero ambas murieron en el portero, y, en los minutos siguientes, plagados de faltas e interrupciones, el Barcelona tuvo más oportunidades, los del Osona se cargaron de cartulinas, y el partido bajó de intensidad hasta finalizar con un justo campeón.
El Vic, que evidenció un nivel muy inferior al de los barcelonistas, intentó sorprender mediante el contraataque, pero la defensa del equipo campeón estuvo atenta, y el portero Egurrola apenas tuvo trabajo en todo el partido, mientras que su homólogo en el equipo del Osona, Víctor Agramunt, se encargó de evitar una goleada con una magnífica actuación.
Tras el descanso, el Vic pudo reducir diferencias en dos ocasiones consecutivas, una falta directa y un penalti, pero ambas murieron en el portero, y, en los minutos siguientes, plagados de faltas e interrupciones, el Barcelona tuvo más oportunidades, los del Osona se cargaron de cartulinas, y el partido bajó de intensidad hasta finalizar con un justo campeón.
