L D (EFE) El Barcelona supo superar el ambiente al principio, aunque un parcial de 4-0, con tres tantos consecutivos de Dzomba y otro de Pasztor, ya fue el primer aviso, pasado el ecuador del primer tiempo (12-9, m.22). Un tiempo de Valero Rivera frenó la reacción local y la primera línea del equipo catalán aprovechó la salida del meta Sterbik, lesionado en la rodilla derecha, para recortar diferencias (12-11,m.24). Sin embargo el Veszprem estaba muy fresco de ideas y de nuevo Dzomba -seis tantos en la primera mitad- abrió la primera brecha importante en el marcador (16-11,m.28). Era la primera ocasión en que la renta azulgrana se desvanecía pero sus jugadores aún mantenían su garra y un parcial de 3-0 dejaba las espadas en alto al descanso (16-14).
Los primeros minutos de la segunda mitad fueron equilibrados aunque Pasztor volvió a neutralizar la ventaja catalana (22-18,m.45) aunque Laszlo Nagy y Carlos Ortega dejaron de nuevo las cosas en su sitio (22-20,m.46). El retorno del meta Sterbik bajo los palos y la alta intensidad defensiva empezó a pasar factura al Barcelona y, en apenas cinco minutos, el Veszprem volvió a irse arriba (26-21,m.52). Valero Rivera intentó con un tiempo muerto recomponer a su equipo y en un postrer esfuerzo era Fernando Hernández, que realizó un partido formidable como avanzado, el que volvió a llevar esperanzas al Barcelona (28-25,m.57).
Sin embargo algunos errores en ataque, decisiones arbitrales caseras y aciertos locales sentenciaban la contienda con un gol de Reinaldo Pérez (30-25) a cuarenta segundos del final del partido; de nada sirvió el tanto de Iker Romero a catorce segundos del final (30-26). El máximo goleador local el macedonio Kiril Lazarov marcó el gol definitivo con el crono a cero y en el bando húngaro se cerraba una vieja herida de hacía seis años cuando el Barcelona, tras perder en Veszprem por 33-28 le eliminó en cuartos de final de la Copa de Europa al derrotarle por 32-27 en el Palau merced a un gol de Urdangarín con el crono casi a cero.
Los primeros minutos de la segunda mitad fueron equilibrados aunque Pasztor volvió a neutralizar la ventaja catalana (22-18,m.45) aunque Laszlo Nagy y Carlos Ortega dejaron de nuevo las cosas en su sitio (22-20,m.46). El retorno del meta Sterbik bajo los palos y la alta intensidad defensiva empezó a pasar factura al Barcelona y, en apenas cinco minutos, el Veszprem volvió a irse arriba (26-21,m.52). Valero Rivera intentó con un tiempo muerto recomponer a su equipo y en un postrer esfuerzo era Fernando Hernández, que realizó un partido formidable como avanzado, el que volvió a llevar esperanzas al Barcelona (28-25,m.57).
Sin embargo algunos errores en ataque, decisiones arbitrales caseras y aciertos locales sentenciaban la contienda con un gol de Reinaldo Pérez (30-25) a cuarenta segundos del final del partido; de nada sirvió el tanto de Iker Romero a catorce segundos del final (30-26). El máximo goleador local el macedonio Kiril Lazarov marcó el gol definitivo con el crono a cero y en el bando húngaro se cerraba una vieja herida de hacía seis años cuando el Barcelona, tras perder en Veszprem por 33-28 le eliminó en cuartos de final de la Copa de Europa al derrotarle por 32-27 en el Palau merced a un gol de Urdangarín con el crono casi a cero.
