
L D (EFE) Así lo ha decidido el comité provincial para el orden y la seguridad pública presidido por el Prefecto (Gobernador civil) de Roma, Acchille Serra. A la reunión también han acudido los presidentes del Lazio y la Roma, Ugo Longo y Franco Sensi, respectivamente, así como el alcalde de la ciudad, Walter Veltroni, y el jefe de policía, Nicola Cavalieri.
"Todos se han expresado a favor de que el partido se vuelva a jugar en condiciones de normalidad", ha dicho Serra, en referencia a la decisión de celebrarlo a puertas abiertas, es decir con la presencia de público, y no a puertas cerradas, como en un principio se habló. Parte del dinero que obtendrá con las ventas de entradas se destinará a hijos de miembros de las fuerzas de seguridad muertos en acto de servicio, "una bonita iniciativa que devuelve a la ciudad aquellos valores de solidaridad y amistad que le son propios", según Serra.
El pasado 30 de marzo la justicia deportiva italiana decidió que el partido se jugase íntegramente. La justicia deportiva italiana aplicó, asimismo, sanciones a ambos clubes. Al Lazio, que actuaba como local, le multó con 51.000 euros y a la Roma, algunos de cuyos seguidores entraron en el campo para hablar con los seguidores le cerró el campo por un partido y deberá pagar 3.000 euros de multa. El 21 de marzo, la falsa noticia de que un niño había muerto fuera del Estadio Olímpico, atropellado por un coche policial, desató una psicosis en las gradas y el temor a que numerosos aficionados agitados pudieran invadir el césped, lo que llevó al árbitro a suspender el encuentro en el minuto dos del segundo tiempo.
