L D (EFE)
El ex colegiado ha manifestado que esta decisión judicial "no tiene importancia", y comenta que se trata de una argucia de algunas personas que quieren manchar su nombre tras haber sido rechazadas en su momento las diferentes querellas que presentaron contra él. "La empresa Adelina a la que va destinado el dinero del embargo es mía, según decisión judicial", explica Brito Arceo, "no de la administradora María de Los Dolores Bedoya López", por lo que, añade, ese dinero va destinado a la empresa del ex árbitro.
Todo viene porque, como me han devuelto las empresas que antes eran de ellos, ahora quieren manchar mi nombre", subraya. El concejal ha explicado que en 1999 la familia Calderón perdió en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias la demanda interpuesta contra él por presunta apropiación indebida de unas participaciones, querella que fue archivada de forma libre y no pasó de diligencias, por lo que le tiene que "devolver la empresa", afirma. Brito Arceo ha informado de que aunque esa sentencia fue recurrida los demandantes "volvieron a perder y que fue la Sala Segunda de lo Penal la que emitió una sentencia en la que se decía que ni siquiera el fiscal tenía que haber admitido las diligencias previas al recurso".
Señala que la situación actual es que el registro mercantil de Madrid se niega a ponerle como administrador del 70 por ciento de la empresa, y por ello presentó una demanda en el Juzgado número 21 de Madrid: "Este dice que hasta que no haya sentencia sobre la querella condena a Brito Arceo a pagar las costas", afirma. "Esta es la forma legal para quitarle el puesto de administradora a María de los Dolores Bedoya, y así siempre nos negamos a pagarlas, porque está claro que si no hay sentencia no se puede tampoco condenar a costas", dice el ex colegiado. Por este motivo, Juan Manuel Brito Arceo está "tranquilo, ya que se ha demostrado que soy el dueño de las empresas, y el embargo de mi sueldo se reinvertirá en Adelina Canarias".
Todo viene porque, como me han devuelto las empresas que antes eran de ellos, ahora quieren manchar mi nombre", subraya. El concejal ha explicado que en 1999 la familia Calderón perdió en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias la demanda interpuesta contra él por presunta apropiación indebida de unas participaciones, querella que fue archivada de forma libre y no pasó de diligencias, por lo que le tiene que "devolver la empresa", afirma. Brito Arceo ha informado de que aunque esa sentencia fue recurrida los demandantes "volvieron a perder y que fue la Sala Segunda de lo Penal la que emitió una sentencia en la que se decía que ni siquiera el fiscal tenía que haber admitido las diligencias previas al recurso".
Señala que la situación actual es que el registro mercantil de Madrid se niega a ponerle como administrador del 70 por ciento de la empresa, y por ello presentó una demanda en el Juzgado número 21 de Madrid: "Este dice que hasta que no haya sentencia sobre la querella condena a Brito Arceo a pagar las costas", afirma. "Esta es la forma legal para quitarle el puesto de administradora a María de los Dolores Bedoya, y así siempre nos negamos a pagarlas, porque está claro que si no hay sentencia no se puede tampoco condenar a costas", dice el ex colegiado. Por este motivo, Juan Manuel Brito Arceo está "tranquilo, ya que se ha demostrado que soy el dueño de las empresas, y el embargo de mi sueldo se reinvertirá en Adelina Canarias".
