
L D (EFE)
El defensa, capitán del combinado nacional en ausencia de John Terry, considera que el equipo salió perjudicado en su campaña clasificatoria del Mundial del 2006 debido a la atención desmedida que se presta a lo que rodea a los famosos. "Nos convertimos, un poco, en un circo, en cuanto a toda la situación de las WAG (término que emplean los tabloides en este país para hacer referencia las esposas -wives- y novias -girlfriends- de los futbolistas)", señala el jugador, que este miércoles por la noche noche se enfrenta con el equipo de Capello en Minsk ante Bielorrusia en partido de la fase clasificatoria del Mundial 2010.
Ferdinand reconoció que la mentalidad de la selección ha cambiado con la llegada del ex técnico del Real Madrid y que ahora los jugadores están más centrados en el fútbol. "La gente antes se preocupaba más de lo que los otros se iban a poner y de a dónde iban, en lugar de estar pensando en la selección. Parecía que había un enorme espectáculo alrededor del equipo", observa". "Era como estar viendo una obra de teatro y el fútbol casi se convirtió en algo secundario, y cuando miras atrás, te parece que era un poco como un circo".
"No le voy a decir a los otros jugadores lo que se debe o no se debe hacer, pero creo que como equipo estábamos demasiado expuestos, saliendo por ahí en Baden-Baden y probablemente teníamos demasiado contacto con las familias", comenta Ferdinand, quien recuerda que en la carrera de un futbolista no hay muchas ocasiones de disputar torneos, con lo que conviene "estar centrado".
El ambiente en el vestuario desde que llegó Capello es, sin embargo, totalmente distinto. "No quiero hablar demasiado pronto pero se puede ver que nos encontramos al principio de algo y ojalá tengamos mayores recompensas de lo que hemos tenido en el pasado", añadía.
Ferdinand reconoció que la mentalidad de la selección ha cambiado con la llegada del ex técnico del Real Madrid y que ahora los jugadores están más centrados en el fútbol. "La gente antes se preocupaba más de lo que los otros se iban a poner y de a dónde iban, en lugar de estar pensando en la selección. Parecía que había un enorme espectáculo alrededor del equipo", observa". "Era como estar viendo una obra de teatro y el fútbol casi se convirtió en algo secundario, y cuando miras atrás, te parece que era un poco como un circo".
"No le voy a decir a los otros jugadores lo que se debe o no se debe hacer, pero creo que como equipo estábamos demasiado expuestos, saliendo por ahí en Baden-Baden y probablemente teníamos demasiado contacto con las familias", comenta Ferdinand, quien recuerda que en la carrera de un futbolista no hay muchas ocasiones de disputar torneos, con lo que conviene "estar centrado".
El ambiente en el vestuario desde que llegó Capello es, sin embargo, totalmente distinto. "No quiero hablar demasiado pronto pero se puede ver que nos encontramos al principio de algo y ojalá tengamos mayores recompensas de lo que hemos tenido en el pasado", añadía.
