
El fútbol de calle se pierde cada día más. Los futbolistas nacidos y forjados en el barro están en peligro de extinción. Los jugones con una técnica brutal que se atreven a hacer cosas que en muchas de las escuelas que forman a los futbolistas de hoy en día les prohíben: "No arriesgues ahí...", les ordenan. Si se dan cuenta cada vez se ven menos niños jugando en parques, plazas, campos callejeros... Ahora la moda es llevar a tus hijos a la escuela de turno para ver si se convierte en el próximo Lionel Messi o Cristiano Ronaldo.
El resultado es claro: cada día que pasa el fútbol se vuelve más físico y menos técnico, menos imaginativo. En gran parte por la ausencia de ese fútbol de calle, puro barrio que moldeaba a jugadores de dibujos animados.
En X se ha convertido en Tendencia un golazo espectacular de una pachanga en un barrio de Brasil. Lleno de lodo y con los protagonistas jugando descalzos, un cambio de orientación de banda a banda que que el autor del gol controla con el pecho y sin dejarla bajar se saca de la chistera de jugón un remate de chilena que entra tras tocar en el palo.
É bom quando acerta um desse no baba e sendo filmado então, rlk #Futebol #Brasil pic.twitter.com/12xQSBEygR
— ' (@_menzinho) January 8, 2026
Un golazo espectacular que está dando la vuelta al mundo. Un chicharrazo anónimo que reivindica el fútbol forjado en la calle, en el barro y en el que todos los jugones sonríen igual. Viva el fútbol vintage.
