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El Atlético frustra la remontada culé y logra el billete para La Cartuja

Los azulgranas mueren en la orilla: golean por 3-0, con tanto de Bernal (2) y Raphinha, pero los colchoneros hacen valer el 4-0 de la ida.

Los azulgranas mueren en la orilla: golean por 3-0, con tanto de Bernal (2) y Raphinha, pero los colchoneros hacen valer el 4-0 de la ida.
Los jugadores del Atlético celebran la clasificación para la final de Copa mientras Simeone consuela a Raphinha. | EFE

El fútbol tiene memoria selectiva. Y la de este cruce entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid quedará partida en dos actos antagónicos: la orgía rojiblanca del Metropolitano y el asedio desesperado del Camp Nou. Ganó esta noche el Barça (3-0), pero son los colchoneros los que logran el billete para la final de La Cartuja gracias al 4-0 de la ida. En el fútbol, como en la vida, no basta con rozar la gesta: hay que culminarla.

El equipo de Hansi Flick salió con la consigna tatuada en la frente. "Vamos a intentar hacer posible lo imposible", dijo el alemán en la previa. Y vaya si lo intentó. Mordió desde el primer minuto, apretó con una fe casi irracional y convirtió el partido en un monólogo azulgrana. Fermín avisó al minuto y medio con un latigazo que rozó el larguero. No había tiempo para la especulación, ni espacio para el cálculo. Todo era órdago.

Enfrente, el conjunto de Diego Pablo Simeone se abrochó el mono de trabajo. Sin rubor y sin complejos. Con la certeza de que la renta del Metropolitano le permitía sobrevivir incluso en territorio hostil. El Atlético sufrió, sí, pero también entendió el contexto: cada minuto sin encajar era oro puro.

El primer contratiempo para el Barça llegó pronto con la lesión de Koundé. Balde entró al rescate y Cancelo cambió de carril, pasando al costado derecho. Nada alteró el guión. Lamine Yamal empezó a dibujar diabluras por la derecha. Ferran, Raphinha y Marc Bernal percutían sin descanso. Musso, mientras tanto, levantaba un muro invisible. Hasta que el muro se resquebrajó. Corría la media hora cuando Lamine, con un regate de barrio y descaro de estrella precoz, dejó sentada a la defensa y sirvió un balón quirúrgico a Bernal. Gol del mediocentro, empujando la pelota en el área pequeña sin oposición. 1-0. El Camp Nou rugía y la eliminatoria, de repente, se llenaba de vida.

El Atlético apenas asomaba la cabeza, aunque Lookman rozó el gol con un cabezazo que hizo contener la respiración a la grada. Era el recordatorio de que un tanto rojiblanco hubiera sido una losa casi definitiva. Pero el partido seguía teñido de blaugrana.

Y en el añadido del primer tiempo llegó la jugada que encendió la mecha definitiva: penalti de Marc Pubill sobre Pedri. Protestas colchoneras. Raphinha asumió la responsabilidad y firmó el 2-0 con 45 minutos por delante. El plan de Flick —dos goles en cada parte— tomaba forma. El imposible empezaba a parecer remoto, pero no inalcanzable.

Tras el descanso, el Barça redobló la apuesta. Pedri, cojo por momentos, dirigía con la serenidad de un veterano. Lamine seguía desarbolando, mientras Musso se multiplicaba ante Cancelo, Fermín y el propio Bernal. Simeone movió el banquillo buscando oxígeno. Y entonces llegó el segundo golpe físico para los locales: Balde cayó lesionado. Más inquilinos para la enfermería culé. La respuesta de Flick fue tan desesperada como valiente: Ronald Araújo al campo… como delantero centro. Defensa de tres. Todo o nada. Y en ese contexto, en el 70’, Bernal volvió a golpear. Centro de Cancelo, remate certero del canterano y 3-0.

El estadio se convirtió entonces en una caldera. Quedaba un cuarto de hora y un solo gol separaba al Barça de la prórroga. El Atlético empezó a jugar contra el reloj. Cada despeje era una liberación. Cada falta, un respiro. El balón quemaba. El Barça, fundido, empujaba con lo que le quedaba en el depósito. Pedri, casi sin poder correr, aún tuvo arrestos para ganar una carrera a Sorloth. Araujo se quedó arriba como un ariete improvisado. Centros, rechaces, segundas jugadas… pero el cuarto no llegó y el Barça acabó muriendo en la orilla. Se le puede reprochar la noche del 4-0 en el Metropolitano, pero no la de hoy. Lo dejó todo en el intento.

El Atlético, en cambio, regresa a una final de Copa trece años después. Lo hace con cicatrices en el Camp Nou, pero con el billete en el bolsillo. Porque las semifinales no se juegan a un solo partido. Y es que el fútbol premia la eficacia tanto como la épica. Y porque, esta vez, el imposible siguió siendo eso: imposible. Ya esperan Simeone y los suyos en la final a un rival vasco, la Real Sociedad —que parte con ventaja tras el 0-1 de la ida— o el Athletic Club. Anoeta dictará sentencia este miércoles.


Ficha técnica

FC Barcelona, 3: Joan García; Kounde (Balde, min.13)(Araujo, min.70), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo; Bernal, Pedri; Lamine Yamal, Fermín (Rashford, min.64), Raphinha; y Ferran (Dani Olmo, min.64)
Atlético de Madrid, 0: Musso; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri; Giuliano (Giménez, min.76), Cardoso, Koke (Sorloth, min.58), Lookman (Molina, min.58); Griezmann y Julián Alvarez (Baena, min.69)

Goles: 1-0, m.29: Marc Bernal; 2-0, m.45+4: Raphinha, de penalti; 3-0, m.72: Bernal
Árbitros: Ricardo de Burgos Bengoetxea (Comité vasco). Amonestó con tarjeta amarilla a Dani Olmo (m.66), Cancelo (m.67) y Lamine Yamal (m.93), del Barcelona; y a Alex Baena (m.95), del Atlético
Incidencias: Partido de vuelta de semifinales de la Copa del Rey disputado en el Spotify Camp Nou de Barcelona ante 45.399 espectadores

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