Menú

Liga

El tremendo golpe de realidad del F.C. Barcelona en el mercado de fichajes

El Barcelona, en quiebra técnica, ha pasado de sondear a Kimmich, Zubimendi o Brozovic a fichar a Oriol Romeu.

El Barcelona, en quiebra técnica, ha pasado de sondear a Kimmich, Zubimendi o Brozovic a fichar a Oriol Romeu.
Joan Laporta no deja de vender humo a su afición | EFE

El F.C. Barcelona, con su gran agitador de botafumeiro, Joan Laporta a la cabeza, comenzó el mercado de fichajes vendiendo un humo terrible. Se habló de la vuelta de Lionel Messi y para sustituir a un pilar básico en la sala de máquinas como Sergio Busquets sonaban nombres de la talla de Zubimendi, Kimmich o Brozovic.

La afición azulgrana se ilusionó con los primeros movimientos. El Barça cerró un fichajazo, el de Gundogan, uno de los mejores interiores de la pasada temporada, que firmó como agente libre tras terminar contrato con el Manchester City. También consiguió cerrar, por 46 millones más 30 en variables, a Vitor Roque, una de las grandes perlas brasileñas y al que muchos ponen por delante de Endrick. Dos caramelos para una afición que salivaba y se frotaba las manos.

A partir de ahí, la realidad económica golpeó con fuerza a un equipo que vio como el Madrid le levantaba el fichaje del jugón turco Arda Güler y que pasaba de intentar fichar a un jugador top para su centro del campo a terminar cerrado a Oriol Romeu por 5 millones de euros más la cesión por una temporada de Pablo Torre al Girona. El bajón de nivel es considerable. Romeu es un enorme centrocampista de contención, pero está varios escalones por debajo de los Zubimendi, Kimmich o Brozovic. A sus 31 años, el ex del Southampton no podía ni soñar con volver a la que es su casa -salió de la Masía-. La cruda realidad del equipo que preside Joan Laporta lo ha hecho posible.

El Barcelona, que la temporada pasada en Europa notó el agujero que tenía en la posición de ancla -el físico de Busquets le penalizaba horrores en partidos físicos con mucho ida y vuelta-, no ha conseguido solucionar su principal problema: la falta de físico en la medular. Romeu es un buen parche, pero para el alto nivel, la Champions, parece demasiado escaso para competir en la élite. El fichaje de Romeu no solo penaliza al Barça en el aspecto deportivo, es un tremendo tortazo de realidad de la actual situación que vive un equipo en quiebra técnica y que está abocado a convertirse, más pronto que tarde, en sociedad anónima deportiva.

A día de hoy, el Barcelona sólo tiene trece futbolistas inscritos por tener el límite salarial superado. A menos de un mes para comenzar La Liga, sólo podría alinear a Ter Steger, Eric García, Christensen, Koundé, Kessie, Gavi, Pedri, De Jong, Ferrán Torres, Raphinha, Dembelé, Ansu Fati y Lewandowski.

Temas

0
comentarios

Servicios

  • Radarbot
  • Curso
  • Inversión
  • Securitas
  • Buena Vida
  • Reloj