
La estadounidense Breezy Johnson, actual campeona mundial de la disciplina, ganó este domingo el oro olímpico en el descenso de esquí alpino al imponerse en la prueba de los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia), disputada en la estación de los Dolomitas que completa la nomenclatura de la XXV edición de una cita olímpica invernal.
Breezy, de 30 años, cubrió los 2.572 metros de la pista Tofana -con salida a 2.320 metros de altitud y un desnivel de 760- en un minuto, 36 segundos y diez centésimas, sólo cuatro menos que la alemana Emma Aicher, segunda en una prueba marcada por el accidente sufrido por otra estadounidense, la mítica Lindsey Vonn, que había vuelto a ganar a los 41 años con una rodilla de titanio y que buscaba una gesta, al competir con rotura de ligamento anterior y el menisco dañado en la otra: la izquierda.
💔 LA CAÍDA DE LINDSEY VONN.#MilanoCortina2026 pic.twitter.com/jBPRHbnr9e
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) February 8, 2026
A diez días del descenso olímpico se cayó en el descenso de Crans-Montana. Con la rodilla derecha de titanio, la izquierda sufrió la rotura total de ligamento cruzado. Nadie en su sano juicio hubiera ni siquiera planteando la idea de competir. Pero Lindsey es de una pasta especial. "Mi sueño olímpico no ha acabado", decía horas después de la caída y sin saber el alcance de una lesión que se confirmó tres días después.
Y, para asombro del mundo y dudas sobre su ligamento roto que la han enfadado mucho, con más de 41 años, una rodilla artificial y otra con el cruzado deshilachado, Lindsey Vonn se plantó en el portillón de salida de la mítica Olympia delle Tofane para atacar los 2.572 metros descenso olímpico. En esas condiciones extremas, y con el dorsal 13, Vonn se lanzaba a por el oro que ya ganó en Vancouver, su único título olímpico. La razón decía que no, pero Vonn y lógica casan mal en una frase.
La campeona de St.Paul (Minesota), que cuenta 84 victorias en la Copa del Mundo, 45 de ellas en descenso -dos esta temporada-, se había probado en el entrenamiento del viernes, que concluyó, sin aparentes problemas, con el undécimo crono
Lindsey, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019, y con once medallas en grandes eventos, incluido un oro olímpico -hace 16 años, en los Juegos de Vancouver (Canadá)- y dos oros mundiales -hace 17, en Val d'Isere (Francia)- había sido tercera en el ensayo del sábado.
Este domingo buscaba una nueva gesta, pero, por desgracia, ha tenido que ser evacuada en helicóptero a un hospital, con lo que se acabó, de la forma que nadie deseaba, su participación en estos Juegos Olímpicos y quizás también de su carrera.
La italiana Sofia Goggia acabó tercera, capturando la medalla de bronce en una prueba que estuvo interrumpida durante unos veinte minutos para evacuar de la pista Tofana, en helicóptero, a la legendaria Vonn, que fue trasladada por esa vía a un hospital.
Johnson, natural de Jackson (Wyoming), emuló, apenas 24 horas después, al suizo Franjo Allmen, que, al igual que ella, se alzó con el título mundial de la disciplina hace un año, en Saalbach (Austria) y que se proclamó campeón olímpico de descenso en estos Juegos.
Breezy sucede en el historial olímpico de la disciplina a la suiza Corinne Suter, ganadora hace cuatro años en los Juegos de Pekín 2022.
