
La figura de García, octavo del mundo, ha ejercido con nota alta como reclamo del torneo. También ha cumplido sobre el césped del campo de la Federación y ha demostrado, además, que ha regresado a Madrid, seis años después, para ganar el torneo que organiza su amigo Gonzalo Fernández-Castaño.
Sergio García, cuya base de operaciones son los Estados Unidos, se prodiga lo justo en Europa y muy poco en España. Llegado por fin a Madrid, no ha defraudado. A las puertas de que el golf sea declarado como olímpico para Río 2016, el mejor representante español se ha llevado la medalla de plata nada más comenzar el torneo.
El castellonense ha maravillado con el "drive". Con ese palo, el levantino supera con creces la longitud de la Torre de CajaMadrid (250 metros) que se divisa a lo lejos. El español le ha ganado claramente la partida al gaditano Álvaro Quirós y al inglés y amigo de la Ryder Cup, Luke Donald.. Este partido se lo ha llevado Sergio, cuya buena actuación podría haber tenido más enjundia de no mediar tanta pisada en los "greens".
"Me he sentido muy cómodo en Madrid. El campo es divertido, aunque estrechito. El recorrido lo he visto sólo una vez, el miércoles, pero me bastó para saber lo que tenía que hacer", ha declarado Sergio García. "Los dos últimos meses en los Estados Unidos le pequé muy bien a la bola y parece que se mantiene. Espero que el domingo llegue en esta misma posición", ha comentado García tras los primeros 18 hoyos.
