L D (EFE)
"No somos galácticos, sino terrenales. Desde el primer momento quise frenar la euforia porque las derrotas vendrán a lo largo de la temporada. No hemos sacado los pies del tiesto. Sabemos cuándo hacemos las cosas bien y mal. Aún perdiendo, creo que vamos por el buen camino", afirma.
"Todos los partidos tienen críticas, que unas veces son positivas y otras, las negativas, que a veces me ayudan. El equipo salió muy buen dispuesto al campo. El que primero asustó fue el Atlético de Madrid con ocasiones en los primeros minutos y en un partido de fútbol quien acierta primero suele decidir el resultado final. De una pérdida en ataque se produjo el gol del Sevilla. Tuvimos oportunidades pero no supimos resolverlas", agregaba.
Además, ha dado su punto de vista sobre el partido que jugarán a las 00,05 de la noche el Barcelona y el Sevilla: "Tantas cosas se han dicho entre ellos que si habláramos los que no estamos ahí sería montar un circo a lo grande. El fútbol español en algunos casos me parece un esperpento. Debería llegar la razón".
Hasta el entrenamiento vespertino no dará la lista de convocados, en la que no se sabe si estará el argentino Ariel Ibagaza, que acabó el último partido lesionado: "Sobre Ibagaza, sabrá esta tarde si estará mañana. No soy partidario de forzar a jugadores si el riesgo es elevado. El partido de mañana es muy importante, pero no es una final ni nos va la vida en ello. El año pasado le tuve un mes casi parado para que llegara bien a la final de la Copa. La pasada semana disputó dos partidos de 90 minutos en la Supercopa y los cuerpos aguantan hasta un punto".
Del rival del miércoles, el Albacete, es consciente de que llega con las mismas necesidades de puntos que el Atlético. "Los contrarios siempre me preocupan porque quieren los tres puntos. El Albacete vendrá a realizar un planteamiento de dejar la portería a cero e intentará sorprendernos al contra golpe, dice.
Manzano dio un repaso a la plantilla y asegura tener lo que pidió. "Tengo una buena plantilla con un nivel rayando al cien por cien de lo que quería el cuerpo técnico y el entrenador. Son buenos jugadores y hay muy buena gente en el vestuario", afirma. "Cuando se marchó Gonzalo nos quedamos con dos centrocampistas y necesitábamos refuerzos para no quedarnos descompensados. Diego Rivas y De los Santos son peticiones del entrenador", añade.
"Todos los partidos tienen críticas, que unas veces son positivas y otras, las negativas, que a veces me ayudan. El equipo salió muy buen dispuesto al campo. El que primero asustó fue el Atlético de Madrid con ocasiones en los primeros minutos y en un partido de fútbol quien acierta primero suele decidir el resultado final. De una pérdida en ataque se produjo el gol del Sevilla. Tuvimos oportunidades pero no supimos resolverlas", agregaba.
Además, ha dado su punto de vista sobre el partido que jugarán a las 00,05 de la noche el Barcelona y el Sevilla: "Tantas cosas se han dicho entre ellos que si habláramos los que no estamos ahí sería montar un circo a lo grande. El fútbol español en algunos casos me parece un esperpento. Debería llegar la razón".
Hasta el entrenamiento vespertino no dará la lista de convocados, en la que no se sabe si estará el argentino Ariel Ibagaza, que acabó el último partido lesionado: "Sobre Ibagaza, sabrá esta tarde si estará mañana. No soy partidario de forzar a jugadores si el riesgo es elevado. El partido de mañana es muy importante, pero no es una final ni nos va la vida en ello. El año pasado le tuve un mes casi parado para que llegara bien a la final de la Copa. La pasada semana disputó dos partidos de 90 minutos en la Supercopa y los cuerpos aguantan hasta un punto".
Del rival del miércoles, el Albacete, es consciente de que llega con las mismas necesidades de puntos que el Atlético. "Los contrarios siempre me preocupan porque quieren los tres puntos. El Albacete vendrá a realizar un planteamiento de dejar la portería a cero e intentará sorprendernos al contra golpe, dice.
Manzano dio un repaso a la plantilla y asegura tener lo que pidió. "Tengo una buena plantilla con un nivel rayando al cien por cien de lo que quería el cuerpo técnico y el entrenador. Son buenos jugadores y hay muy buena gente en el vestuario", afirma. "Cuando se marchó Gonzalo nos quedamos con dos centrocampistas y necesitábamos refuerzos para no quedarnos descompensados. Diego Rivas y De los Santos son peticiones del entrenador", añade.
