
Inmersa en un proceso de renovación brutal, la selección española de balonmano afronta desde este jueves un campeonato de Europa muy complicado. Jordi Ribera tiene la sensación de "seguir buscando el equipo idóneo, soluciones que nos permitan estar atentos en todas las situaciones" y asume que "en este campeonato a España no se le puede exigir medalla". Tiene razón porque lo que comienza para los nuestros mañana en la localidad danesa de Henning es el torneo más difícil de los últimos tiempos.
España afrontará una primera fase compleja ante la Serbia del entrenador español Raúl González (este jueves, 18.00 h), ante el combinado austriaco que dirige el ex internacional español Iker Romero (sábado, 18.00 h) y ante Alemania (lunes, 20.30 h). Habrá que clasificarse entre las dos primeras para continuar en el Europeo en un nuevo grupo de seis selecciones en el que cuenta el resultado que hayas obtenido con la selección que se clasifica contigo. En esta nueva fase, si las cuentas no fallan, estarán las dos principales candidatas al título, Dinamarca y Francia, además de Noruega, otra de las anfitrionas, y Portugal. Casi nada.
Para este torneo Jordi Ribera apuesta por una mezcla de veteranía y juventud. Siguen algunos de los que diputaron el último Europeo y el último Mundial y varios de los que obtuvieron el bronce Olímpico en París. Porque la selección ha alternado en estos últimos años decepciones sonoras (quedarse en la fase de grupos en el Europeo de hace dos años y quedarse fuera de los cuartos de final en el Mundial de 2025) con éxitos inesperados. Ese metal de los Juegos Olímpicos fue una heroicidad.
Para este campeonato se mantienen, entre otros, los hermanos Alex y Dani Dujshebaev, Imanol Garciandía, Ian Barrufet, Aleix Gomez, Dani Fernández, Ian Tarrafeta, Kauldi Odriozola, pilares importantes en los últimos campeonatos. No están Miguel Sánchez Migallón, Ferrán Solé y los lesionados Gonzalo Pérez de Vargas y Rodrigo Corrales, los dos porteros que han defendido la portería española desde el Europeo de 2016. Sergey Hernández, el portero del Magdeburgo alemán y que ya estuvo en la cita olímpica de París y Nacho Biosca, ahora en el Nantes francés, serán los encargados de evitar goles contrarios.
Llegan otros jóvenes en los que Ribera tiene grandes esperanzas. Entre ellos el lateral derecho del Balonmano Granollers Marcos Fis, de tan sólo dieciocho años y del que el seleccionador ha dicho "el uno contra uno que tiene es brutal, uno de los mejores que he visto nunca". Se han quedado fuera de la prelista que hizo Ribera a principios de diciembre Pablo Urdangarín, al que todos daban por convocado pero al que le ha perjudicado la feroz competencia en ese lateral con Alex Dujshebaev y Garciandía además del citado Fis.
Se quedan también sin Europeo Peter y Djordje Cikusa, dos de las grandes perlas del balonmano español pero que han disminuido su protagonismo en el Barcelona en el comienzo de año.
No llega España en el mejor momento de forma algo que no le preocupa en exceso al seleccionador. "Hay veces que hemos llegado como un tiro y hemos perdido el primer partido". España perdió el otro día la final del torneo Internacional en Pamplona ante la emergente Portugal que remontó al final el encuentro y nos venció 31-34. La selección lusa, cuarta en el Mundial del año pasado, es una de las escuadras que más gustan.
En cuanto a las otras selecciones qué decir de Dinamarca. Actual campeona de los últimos cuatro mundiales (2019,2021,2023 y 2025) y Oro Olímpico en Paris en 2024 pero que no gana un campeonato continental desde 2012. Lo intentará en esta edición en casa, porque jugará en Henning todo el campeonato, con jugadores como el portero del Barça Emil Nielsen, el pivote del Magdeburgo Magnus Saugstrup y con la gran estrella del equipo, el lateral derecho del Fuchse Berlin, Mathias Gidsel.
Con los daneses como grandes favoritos para alzarse con el título, aparecen, en principio para jugarse la plata, Francia, Croacia, Serbia, Noruega, Suecia, Alemania, que hacen que el torneo sea de una complejidad increible y que las medallas estén muy caras. A la selección española le viene pronto este torneo y todo lo que consiga será de elogiar pero hacen bien los Hispanos en aplacar el deseo del aficionado medio. Esta vez estamos lejos de la élite.

