
La selección vasca de pelota ha dado un paso definitivo hacia su reconocimiento internacional. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha decidido inhibirse ante el recurso presentado por la Federación Española de Pelota contra la modificación de los estatutos de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV), una reforma que permitió la admisión de la Federación Vasca como miembro de pleno derecho. Con esta decisión, queda consolidada la presencia de Euskadi en competiciones internacionales al mismo nivel que España.
El fallo supone un duro golpe para la Federación Española, que había denunciado un procedimiento "irregular y opaco" en la asamblea de la FIPV celebrada en diciembre de 2024. Sin embargo, el TAS ha concluido que carece de competencias para revisar lo ocurrido, al no existir en los estatutos de la Internacional ninguna cláusula arbitral que permita impugnar sus decisiones ante este tribunal.
Una reivindicación histórica del independentismo
La posibilidad de que selecciones vascas y catalanas compitan internacionalmente al margen de España ha sido durante años una de las grandes banderas del independentismo. En este contexto, el reconocimiento de la Federación Vasca de Pelota como nación deportiva se interpretó como una cesión política clave dentro de los acuerdos para la investidura de Pedro Sánchez.
En su momento, la reforma estatutaria de la FIPV fue duramente criticada por amplios sectores del deporte español. La Asociación del Deporte Español (Adesp) calificó la decisión como un "atropello antidemocrático" y denunció la actuación directa del presidente de la FIPV, Xavier Cazaubon, por considerar que se vulneraron los intereses de la Federación Española y del conjunto del deporte nacional.
Recordemos que la Federación Española no encontró respaldo institucional en su denuncia. De hecho, desde el Consejo Superior de Deportes, su presidente, José Manuel Rodríguez Uribes, se posicionó claramente a favor de la participación de la selección vasca en competiciones internacionales, amparándose en el artículo 48 de la Ley del Deporte. Uribes llegó a afirmar que la pelota vasca "no es un deporte español" y que tenía sentido su reconocimiento internacional dentro de una sociedad democrática.
Estas declaraciones aumentaron la sensación de aislamiento de la Federación Española, que decidió acudir al TAS como última vía para frenar la decisión de la FIPV. La respuesta del tribunal, declinando su jurisdicción, ha supuesto la puntilla definitiva a esa estrategia.
El TAS se declara incompetente
En su resolución, el TAS subraya que los estatutos de la Federación Internacional de Pelota Vasca no contemplan la posibilidad de recurrir sus decisiones ante el tribunal. El motivo es que, al no existir una cláusula arbitral, el órgano considera que no puede revisar la admisión de la Federación Vasca como miembro. En consecuencia, la decisión adoptada por la asamblea general de la FIPV queda firme y plenamente válida.
Desde la Federación Internacional, el fallo ha sido recibido como el cierre de un capítulo marcado por "calumnias e injurias" durante once meses. La FIPV defiende que el proceso fue estatutario, democrático y legítimo, y reafirma su compromiso con la autonomía del deporte internacional y los valores de inclusión y pluralidad.
Euskadi ya compite y mira al Mundial de 2026
La Euskal Selekzioa ya compite oficialmente desde su incorporación a la FIPV. El año pasado participó en dos citas de la Liga de Naciones, celebradas en Gernika y en Bilbao y Barakaldo. La próxima gran referencia será el Campeonato del Mundo que se disputará en Argentina del 9 al 18 de octubre de 2026.
La Federación Vasca de Pelota se ha mostrado "muy satisfecha" con la decisión del TAS y considera que el conflicto nunca debió haberse producido. De momento, los pelotaris pueden elegir libremente si competir con España o con Euskadi, aunque quienes optaron por la selección española han denunciado presiones y amenazas.
Paralelamente, la Federación Internacional ha decidido trasladar su sede fuera de España tras 24 años en Pamplona. La decisión ha generado una fuerte polémica política, especialmente desde UPN, que acusa al alcalde Joseba Asiron y al Gobierno de Navarra de no haber hecho lo suficiente para retenerla.
Las posibles nuevas sedes que se barajan son Buenos Aires, Ciudad de México y Biarritz. La salida de la FIPV supone un golpe simbólico y estratégico para el proyecto "Pamplona, capital mundial de la pelota", y añade un nuevo capítulo a una crisis que ha cambiado para siempre el mapa institucional de este deporte.

