
La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn sigue con el largo proceso de recuperación en su casa tras las gravísimas lesiones sufridas el pasado 8 de febrero durante la prueba de descenso de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina, donde sufrió una fractura compleja de tibia en la pierna izquierda.
🚨¡¡CAÍDA DE LINDSEY VONN!!🚨
La imagen que nadie quería ver ha sucedido. La gran estrella estadounidense se ha caído en el descenso #MilanoCortinaOlympic2026
La competición se detiene mientras es atendida. Silencio helador en Cortina
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Tras estar dos semanas ingresada, hace escasos días abandonó el hospital para continuar con el proceso de recuperación en su propia casa y este lunes se ha sincerado en sus redes sociales sobre la milagrosa actuación del cirujano que la operó y que evitó que le tuvieran que amputar la pierna.
LINDSEY VONN YA ESTÁ EN CASA 🇺🇸❤️
Tras su dura caída y las múltiples cirugías sufridas en Milano Cortina 2026, la leyenda del esquí Lindsey Vonn regresó a Estados Unidos para continuar su recuperación. pic.twitter.com/Tgxtrl3wJs
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Vonn de 41 años, reveló que el traumatismo tras la caída le provocó un síndrome compartimental en la pierna, lo que implica una presión excesiva en el músculo, ya sea por sangrado o inflamación. Eso puede provocar lesiones permanentes si no se trata de forma rápida.
La esquiadora fue atendida por el doctor Tom Hackett, un cirujano ortopédico que trabaja junto a ella y al equipo de Estados Unidos y que se encontraba en Milán debido a la lesión ligamentosa que arrastraba. "Él abrió el músculo, lo dejó respirar y me salvó", dijo. "Si Tom no hubiera estado allí no habría podido salvarme la pierna", dijo.
Vonn, entre lágrimas, explica cómo será su largo proceso de recuperación: "Tardaré aproximadamente un año para que todos los huesos sanen y luego decidiré si quiero sacar todo el metal de mi cuerpo o no, y luego volver a la cirugía y finalmente arreglar mi ligamento cruzado anterior. La vida es así, hay que aguantar los golpes como vienen".
"Si no me hubiera roto el ligamento cruzado anterior, que me habría hecho de todos modos en este accidente, el doctor Tom Hackett no habría estado allí... y no habría podido salvarme la pierna. Me salvó de la amputación. Siempre digo que todo tiene una razón... Me siento muy afortunada y agradecida con él". Por último, desvela que también se rompió el tobillo en el accidente y que necesitó una transfusión de sangre vital después de una de sus múltiples cirugías para aumentar la hemoglobina.

La deportista de 41 años, que fue sometida a 4 operaciones, volvió a expresar su gratitud por la atención recibida durante su hospitalización, mientras continúa con el proceso de recuperación.
El accidente en la famosa pista Olympia delle Tofane en Cortina d'Ampezzo, una de las sedes del circuito alpino, la obligó a afrontar una primera fase marcada por la inmovilización y el control médico constante, antes de iniciar una rehabilitación que será progresiva y aún sin plazos públicos de retorno a competición.
Su mensaje, más allá del parte médico, retrata el impacto cotidiano de la lesión: 9 días sin poder ponerse de pie desde el accidente y un proceso que apenas entra en su etapa de recuperación en casa.
