
La NBA vivió una auténtica noche de furia con dos grandes peleas que acabaron con seis jugadores expulsados y dejaron una imagen preocupante para la competición. Los enfrentamientos, ocurridos en diferentes partidos, marcaron una jornada en la que la tensión, las protestas y la violencia acabaron eclipsando el espectáculo deportivo.
Los protagonistas de esta noche negra fueron Diabate, Bridges, Duren, Stewart, Reid y Gueye, todos expulsados tras verse envueltos en enfrentamientos que obligaron a detener los partidos durante varios minutos y a la intervención constante de árbitros y cuerpos técnicos.
Caos en Charlotte: cuatro expulsados y un entrenador fuera
El primer gran incidente se produjo en el Spectrum Center, donde los Detroit Pistons vencieron por 104-110 a los Charlotte Hornets, rompiendo una racha de nueve victorias consecutivas del equipo local. El partido, que había tenido como gran protagonista a Cade Cunningham con 33 puntos, quedó marcado por una pelea multitudinaria en el tercer cuarto.
La acción se originó cuando Jalen Duren, autor de 15 puntos, penetró a canasta y Moussa Diabate le cometió falta. Tras la acción, ambos jugadores se encararon y chocaron sus cabezas, elevando rápidamente la tensión. La situación se descontroló cuando Duren golpeó en la cara a Diabate, desatando una pelea generalizada entre jugadores de ambos equipos.
Tension remains high in Charlotte.
Charles Lee has also been ejected Monday.pic.twitter.com/8JOUzjcT6O
— Underdog NBA (@UnderdogNBA) February 10, 2026
Diabate respondió lanzando un puñetazo, mientras Duren, pese a ser sujetado por sus compañeros, intentó volver a encararse con el jugador de los Hornets. La situación empeoró cuando Isaiah Stewart salió del banquillo para enfrentarse a Miles Bridges, quien respondió también con un puñetazo.
La intervención de Stewart fue especialmente polémica al salir desde el banquillo, algo duramente castigado por el reglamento. El resultado fue la expulsión de Diabate, Bridges, Duren y Stewart, dejando el partido completamente condicionado.
Tras el incidente, Stewart no se mostró arrepentido. "No esperes que me quede sentado en el banquillo", declaró el jugador de los Pistons después de ser expulsado, reflejando el clima de máxima tensión que se vivió durante el encuentro.
La noche se complicó aún más para los Hornets con la expulsión de su entrenador, Charles Lee, que tuvo que ser retenido mientras protestaba airadamente a los árbitros por una falta no señalada en el último cuarto.
Otra tangana en Minnesota: Reid y Gueye, expulsados
Cuando parecía que la jornada no podía empeorar, otro episodio violento sacudió la NBA. En el partido que los Minnesota Timberwolves ganaron por 138-116 a los Atlanta Hawks, Naz Reid y Mo Gueye protagonizaron un nuevo enfrentamiento que acabó en una tangana general.
El intento de agresión entre ambos jugadores derivó en un enfrentamiento colectivo entre jugadores de los dos equipos, obligando nuevamente a los árbitros a intervenir para restablecer el orden. Reid y Gueye fueron expulsados del encuentro, elevando a seis el número total de jugadores expulsados en la jornada.
En lo deportivo, Anthony Edwards lideró el triunfo de los Timberwolves con 30 puntos, mientras que CJ McCollum fue el mejor de los Hawks con 38, actuaciones que quedaron en segundo plano por los incidentes.
Una imagen preocupante para la liga
Las dos peleas dejaron una sensación incómoda en la NBA, que vuelve a enfrentarse al debate sobre la dureza del juego, la gestión de la tensión y el respeto en la pista. En una misma noche, dos partidos quedaron marcados por la violencia, las protestas y las expulsiones múltiples.
Más allá de los resultados, la jornada será recordada como una de las más caóticas de la temporada. Una noche en la que el baloncesto quedó en segundo plano y la NBA mostró su cara más descontrolada.

