L D (EFE) Pujol, que acudía a las oficinas del club a renovar su carné de socio, hacía esas declaraciones en respuesta a las manifestaciones del nuevo secretario general del Deporte de la Generalitat, Rafael Niubó, en las que criticó el mandato al frente del Barcelona de los presidentes José Luis Núñez y Joan Gaspart, a quienes hizo responsables de haber puesto al club de espaldas al resto del tejido deportivo catalán.
El ex presidente catalán deja claro que no quería polemizar con Niubó ni entrar en ningún tipo de discrepancia política, pero subraya que "el Barça sería casi imposible que le diese la espalda al país, porque es el país. Bueno, el país son muchas más cosas, pero el Barca es mucho país". Como uno de los socios más antiguos del club (tiene el número 2.814 y es abonado desde septiembre de 1948), Puyol recuerda que "incluso después de la Guerra Civil, el Barca seguía siendo un referente del país y de la catalanidad". "Nunca el Barça ha dado la espalda al país, y si algún presidente lo ha intentado, algo que pasó en el año 39, el 40 o el 41, no lo ha conseguido", señala Pujol.
El ex presidente catalán pide a los socios del Barcelona que tengan "una cierta paciencia" con el proyecto que encabeza el nuevo presidente del club, Joan Laporta. En su opinión, al equipo "hay que darle tiempo para que se acabe de conjuntar y de equilibrar, y para que tenga confianza en sí mismo. "Ahora estoy confiado y esperanzado, pero no podemos estar totalmente tranquilos", dice. Preguntado sobre si el cambio habido en el Barcelona, con el final de la etapa de José Luis Núñez y Joan Gaspart y la llegada de Joan Laporta, es comparable con el habido en la Generalitat con el relevo de CiU por el gobierno tripartito integrado por PSC, ERC e IC-V-EUiA, Pujol responde que "eso es como mezclar la gimnasia con la magnesia".
El ex presidente de la Generalitat, que recuerda que "antes" fichó por Cataluña que por el Barça -"por Cataluña fiché con 16 años y por el Barça con 18"-, ha hecho un repaso a los momentos más brillantes de la historia del club azulgrana desde que es socio, desde el equipo de las Cinco Copas (1951), al de Kubala (mediados de los 50) o el de Cruyff como técnico (años 90). Una de las anécdotas que explicó fue cuando en 1951 fue a celebrar con su tío la conquista de un título por parte del Barcelona, y éste comparó aquel momento con el recibimiento que tuvo Francesc Maciá en el año 1931 cuando proclamó la República Catalana. Un momento triste que recordó Pujol fue la derrota del Barcelona ante el Steaua de Bucarest rumano en la final de la Copa de Europa disputada en Sevilla en 1986. "Aquella fue una final muy decepcionante y absurda", señala Pujol, quien considera que los jugadores del Barcelona "estuvieron agarrotados durante todo el partido y también en el lanzamiento de penaltis, ya que no metieron ni uno".
