L D (EFE)
El ciclista, que hizo estas declaraciones en el aeropuerto de Valencia, adonde llegó procedente de Milán, dice que el segundo puesto en la ronda transalpina es un "sueño cumplido" y comenta no estar preocupado por la información aparecida en un medio de comunicación que lo relaciona con una trama de dopaje.
"No me preocupa porque a nivel deportivo estoy muy tranquilo. Lo único es que marcan tu nombre, pero contra eso no se puede hacer nada. Los periodistas pueden poner lo que sea, pero luego tienen que demostrarlo", afirmaba el corredor, para quien el dopaje en el ciclismo es una "bola" que se está haciendo "demasiado grande". "Es algo que me hace daño a mí y al deporte del ciclismo. Estoy pensando en emprender acciones legales, pero ahora quiero disfrutar y ya veremos que pasa más adelante", comenta.
El subcampeón del Giro 2006 aparecía por la puerta de la terminal de llegadas del aeropuerto de Valencia alrededor de las siete y media de esta tarde para alegría del medio centenar de seguidores que le esperaban ataviados con camisetas rosas (el color de la malla del líder de la ronda italiana) y con varias pancartas alusivas a su éxito.
Gutiérrez dijo que toda la "polémica" de estos días en torno al dopaje ha llegado hasta Italia, donde supo que su nombre estaba "involucrado", pero el ciclista eludió hablar del tema y afirmó que lo que quiere ahora es "disfrutar" de su familia, de sus amigos y de la fiesta que sus paisanos le han preparado en Vinalesa (Valencia). "Estoy muy contento con el segundo puesto. Sin duda es el mejor momento de mi carrera", afirmó Gutierrez, quien confesó que la situación "más dura" vivida en la prueba italiana fue la subida a la mítica cima del Mortirolo.
El ciclista, cuyo próximo reto será el Tour de Francia, dijo también estar preparado para asumir mayor responsabilidad en su equipo. "Creo que, cuando se me ha dado la responsabilidad, he demostrado que puedo ser el líder de mi equipo. De cara al año que viene habrá que plantear otros objetivos a nivel personal", concluyó.
"No me preocupa porque a nivel deportivo estoy muy tranquilo. Lo único es que marcan tu nombre, pero contra eso no se puede hacer nada. Los periodistas pueden poner lo que sea, pero luego tienen que demostrarlo", afirmaba el corredor, para quien el dopaje en el ciclismo es una "bola" que se está haciendo "demasiado grande". "Es algo que me hace daño a mí y al deporte del ciclismo. Estoy pensando en emprender acciones legales, pero ahora quiero disfrutar y ya veremos que pasa más adelante", comenta.
El subcampeón del Giro 2006 aparecía por la puerta de la terminal de llegadas del aeropuerto de Valencia alrededor de las siete y media de esta tarde para alegría del medio centenar de seguidores que le esperaban ataviados con camisetas rosas (el color de la malla del líder de la ronda italiana) y con varias pancartas alusivas a su éxito.
Gutiérrez dijo que toda la "polémica" de estos días en torno al dopaje ha llegado hasta Italia, donde supo que su nombre estaba "involucrado", pero el ciclista eludió hablar del tema y afirmó que lo que quiere ahora es "disfrutar" de su familia, de sus amigos y de la fiesta que sus paisanos le han preparado en Vinalesa (Valencia). "Estoy muy contento con el segundo puesto. Sin duda es el mejor momento de mi carrera", afirmó Gutierrez, quien confesó que la situación "más dura" vivida en la prueba italiana fue la subida a la mítica cima del Mortirolo.
El ciclista, cuyo próximo reto será el Tour de Francia, dijo también estar preparado para asumir mayor responsabilidad en su equipo. "Creo que, cuando se me ha dado la responsabilidad, he demostrado que puedo ser el líder de mi equipo. De cara al año que viene habrá que plantear otros objetivos a nivel personal", concluyó.
