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El insólito final en Acapulco: Atmane pierde el partido por un 'warning' en la bola de partido

El juez de silla aplica el reglamento ante la demora del galo Atmane, que pierde el encuentro sin disputar la bola definitiva ante el asombro general.

El juez de silla aplica el reglamento ante la demora del galo Atmane, que pierde el encuentro sin disputar la bola definitiva ante el asombro general.
El tenista Miomir Kecmanovic​ devuelve una bola en un partido del Abierto Mexicano de Tenis 2026 en Acapulco (México). | EFE

El tenis está acostumbrado a finales dramáticos, 'tie-breaks' de infarto y bolas de partido salvadas contra todo pronóstico. Lo que no es habitual es que un encuentro termine sin que se juegue el último punto. Eso fue exactamente lo que ocurrió en el Abierto Mexicano de Tenis, donde Miomir Kecmanovic selló su pase a semifinales tras imponerse 6-3 y 6-3 a Terence Atmane en un desenlace tan reglamentario como insólito.

¿Qué sucedió? Durante el encuentro, el serbio dominaba el partido con autoridad y se disponía a sacar con 5-3 en el segundo set. Todo indicaba que el cierre sería cuestión de segundos. Pero justo antes de iniciar el punto, llegó la acción que lo cambió todo.

Cuando Kecmanovic se preparaba para servir, Atmane se dirigió hacia su toalla y no estaba listo para restar. El juez de silla consideró que el francés estaba incurriendo en demora de juego y le aplicó un 'warning'.

El problema para Atmane no fue la advertencia en sí, sino el contexto. Era su segunda amonestación disciplinaria del encuentro. Según la normativa ATP, la secuencia es clara: primera advertencia, 'warning'; segunda, pérdida automática de punto.

La consecuencia fue inmediata y definitiva. Ese punto de penalización equivalía exactamente al punto de partido que Kecmanovic tenía a su favor. Sin intercambio, sin saque, sin devolución. El partido terminó en ese instante. Un final que dejó a jugadores y público en estado de sorpresa.

Incredulidad en la pista

La reacción de Atmane fue elocuente. El francés miró hacia su banquillo sin comprender del todo lo ocurrido y cruzó la red visiblemente contrariado. Abandonó la pista sin estrechar la mano del árbitro, en señal de desacuerdo con la decisión.

Desde la grada también hubo protestas. Parte del público abroncó al juez de silla, al considerar excesiva la sanción en un momento tan decisivo. Sin embargo, el reglamento no deja margen de interpretación en este tipo de situaciones: acumuladas dos advertencias, la pérdida de punto es automática. El final fue extraño, pero no antirreglamentario.

Kecmanovic, sólido y en gran momento

Más allá del desenlace, el encuentro fue dominado por Kecmanovic. El serbio mostró solidez desde el fondo de pista y controló el ritmo del partido ante un Atmane que había sorprendido en rondas anteriores.

El balcánico atraviesa una racha positiva en el circuito y en Acapulco confirmó su buen estado de forma. El pase a semifinales refuerza su confianza, aunque la manera de cerrar el partido quedará como una de las imágenes más llamativas del torneo.

El episodio deja una reflexión clara: en el deporte profesional, la concentración no solo se mide en golpes ganadores o errores no forzados. También está en los pequeños detalles, como estar listo para restar cuando el rival se dispone a servir. Atmane lo aprendió de la manera más dura. Y el circuito ATP suma un final más a su colección de desenlaces insólitos.

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