
L D (EFE) El conjunto malagueño ha iniciado su recorrido liguero muy fuerte. Diferente a los comienzos de Scariolo, cuya maquinaria tardaba en engrasarse y empezar a andar. Aíto García Reneses, medalla de plata Olímpica, basó toda la fuerza en una defensa. Agresiva, sin concesiones, que sorprendió al Real Madrid.
El primer cuarto, con la dirección magistral de Carlos Cabezas, dejó en dieciséis puntos al Real Madrid, que tuvo muchos problemas con su sistema ofensivo para desgranar la defensa individual y, en algunos tramos, en zona, impuestas por Aíto. El conjunto local tuvo la máxima diferencia en el minuto nueve (24-11) y al final (82-65). El primer cuarto acabó con ocho tantos de margen (24-16).
El escolta estadounidense del Real Madrid Louis Bullock anulado y el pívot Felipe Reyes atascado en las dos canastas, empujaron a los visitantes, cuyo juego depende de estos dos hombres, ante una situación peliaguda.
El Unicaja desempeñaba su papel de cruel con una certera defensa. El Real Madrid consiguió su primer punto en el segundo periodo a los tres minutos, por un tiro libre del croata Marko Tomas. Los visitantes no arrancaban, aunque la calidad de sus jugadores y el bajón del Unicaja apretó el marcador (32-26 m.16).
Fue el primer acercamiento serio del Real Madrid, pero el Unicaja no quería ningún tipo de concesión y volvió a descubrir sus habilidades con Cabezas, Marcus Haislip -el mejor local- y Carlos Jiménez. Al descanso 46-35.
El tercer periodo fue el de la resurrección del Real Madrid. Un inconmensurable Reyes desarboló con seis puntos consecutivos al Unicaja (50-45 m.25). Aún así, los locales mantenían su nivel intentando pasar los obstáculos que le iba poniendo el entrenador Joan Plaza. Un triple de Mumbrú acentuó el nerviosismo del público del Martín Carpena (54-51 m.28), aunque a la conclusión la ventaja se mantuvo en 60-54.
Los diez minutos finales, a excepción de un primer tramo donde el Real Madrid no se veía fuera del partido (60-56 m.31), fueron del Unicaja, que demostró que tiene equipo para luchar por el título.
Un Cabezas tocado por la inspiración anotó un triple certero 67-57, minuto 34, que despejó cualquier tipo de duda que existieran sobre el ganador o sobre su momento de forma (67-57 m.34). El base parece otro tras perderse los Juegos con la selección.
Los fichajes estadounidenses del Madrid no funcionaron. Jeremiah Massey fue un lunar y Quinton Hosley estuvo desaparecido. En cambio, los refuerzos del Unicaja aportaron puntos, como Gomis, que secundó a Cabezas con otro lanzamiento triple (70-57 m.35), o Cook, Kelati y Archibald, que mostraron sus habilidades.
El partido acabó en ese momento. El Unicaja terminó de fiesta con una exhibición con triples de Kelati y Haislip. El Real Madrid se vio superado, no fue su tarde, y tendrá que esperar a mejor ocasión para saborear la victoria en la nueva temporada.
El primer cuarto, con la dirección magistral de Carlos Cabezas, dejó en dieciséis puntos al Real Madrid, que tuvo muchos problemas con su sistema ofensivo para desgranar la defensa individual y, en algunos tramos, en zona, impuestas por Aíto. El conjunto local tuvo la máxima diferencia en el minuto nueve (24-11) y al final (82-65). El primer cuarto acabó con ocho tantos de margen (24-16).
El escolta estadounidense del Real Madrid Louis Bullock anulado y el pívot Felipe Reyes atascado en las dos canastas, empujaron a los visitantes, cuyo juego depende de estos dos hombres, ante una situación peliaguda.
El Unicaja desempeñaba su papel de cruel con una certera defensa. El Real Madrid consiguió su primer punto en el segundo periodo a los tres minutos, por un tiro libre del croata Marko Tomas. Los visitantes no arrancaban, aunque la calidad de sus jugadores y el bajón del Unicaja apretó el marcador (32-26 m.16).
Fue el primer acercamiento serio del Real Madrid, pero el Unicaja no quería ningún tipo de concesión y volvió a descubrir sus habilidades con Cabezas, Marcus Haislip -el mejor local- y Carlos Jiménez. Al descanso 46-35.
El tercer periodo fue el de la resurrección del Real Madrid. Un inconmensurable Reyes desarboló con seis puntos consecutivos al Unicaja (50-45 m.25). Aún así, los locales mantenían su nivel intentando pasar los obstáculos que le iba poniendo el entrenador Joan Plaza. Un triple de Mumbrú acentuó el nerviosismo del público del Martín Carpena (54-51 m.28), aunque a la conclusión la ventaja se mantuvo en 60-54.
Los diez minutos finales, a excepción de un primer tramo donde el Real Madrid no se veía fuera del partido (60-56 m.31), fueron del Unicaja, que demostró que tiene equipo para luchar por el título.
Un Cabezas tocado por la inspiración anotó un triple certero 67-57, minuto 34, que despejó cualquier tipo de duda que existieran sobre el ganador o sobre su momento de forma (67-57 m.34). El base parece otro tras perderse los Juegos con la selección.
Los fichajes estadounidenses del Madrid no funcionaron. Jeremiah Massey fue un lunar y Quinton Hosley estuvo desaparecido. En cambio, los refuerzos del Unicaja aportaron puntos, como Gomis, que secundó a Cabezas con otro lanzamiento triple (70-57 m.35), o Cook, Kelati y Archibald, que mostraron sus habilidades.
El partido acabó en ese momento. El Unicaja terminó de fiesta con una exhibición con triples de Kelati y Haislip. El Real Madrid se vio superado, no fue su tarde, y tendrá que esperar a mejor ocasión para saborear la victoria en la nueva temporada.
