Menú

Sánchez busca refugio en el choque con Trump para tapar la corrupción

La ausencia de Begoña Gómez marcará una cumbre en la que Sánchez volverá a verse las caras con el presidente de Estados Unidos.

La ausencia de Begoña Gómez marcará una cumbre en la que Sánchez volverá a verse las caras con el presidente de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.EFE/EPA/SHAWN THEW / POOL | EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja finalmente solo a la 36.ª cumbre de la OTAN que se celebra en Ankara (Turquía), después de que el juez sustituto de Juan Carlos Peinado, Antonio Viejo, rechazara autorizar el desplazamiento de su esposa, Begoña Gómez, manteniendo las medidas cautelares que pesan sobre ella. El magistrado, sin embargo, sí le permitirá recuperar el pasaporte para viajar la próxima semana a Londres y asistir a la graduación de una de sus hijas. Una decisión que el Gobierno califica de "incomprensible".

En Moncloa, la decisión ha provocado un profundo malestar. Fuentes del Gobierno califican la decisión de disparatada y carente de sentido y sostienen que la investigación sobre Begoña Gómez responde únicamente a la voluntad de erosionar al Ejecutivo. Insisten en enmarcar la causa en una persecución política y en un supuesto lawfare, denunciando las decisiones "desproporcionadas" de un juez que, a su juicio, instruye la causa atendiendo a "motivos políticos". El doble criterio aplicado por el magistrado ha dejado perplejos tanto al Gobierno como al PSOE, que creen que la Justicia se hace "mucho daño a sí misma".

La ausencia de Begoña Gómez marcará una cumbre en la que Sánchez volverá a verse las caras con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo. El jefe del Gobierno llega a Ankara decidido a centrar el foco en el pulso con Washington por el gasto en Defensa y en su rechazo al compromiso del 5% del PIB asumido por la Alianza Atlántica, con la intención de recuperar el control del relato político y tapar la corrupción que salpica a su Ejecutivo y a su partido con su agenda internacional.

Mientras la presión judicial y los escándalos de corrupción continúan cercando al PSOE, Sánchez vuelve a apoyarse en la política internacional para tratar de desplazar el debate nacional. En Moncloa confían en que el choque con Trump y el protagonismo de la cumbre de la OTAN sirvan para relegar a un segundo plano los casos que afectan al entorno del presidente y a dirigentes socialistas, en una legislatura marcada por el desgaste y la incertidumbre sobre su continuidad.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas