LD (EFE) El consejero delegado de CalPERS (California Public EMployees Retirement System), Mark Anson, ha remitido una carta a la bolsa de Nueva York (NYSE) en la que asegura que esta operación "viola el espíritu y la doctrina" de la institución bursátil, y le pide que fuerce una votación para que los accionistas puedan dar su opinión.
Varios accionistas entienden que la entrada del Banco de Santander en el Sovereign, anunciada hace unas semanas, si bien no alcanza el 20 por ciento del capital, debe entenderse como una toma de control y debe ser votada por los accionistas. Entre ellos se encuentra el fondo de inversión Relational Investors, que encabeza la rebelión entre los accionistas institucionales, así como la gestora Franklin Mutual Advisers, y el fondo de pensiones de los maestros de California, el tercero mayor de EEUU.
Esos fondos se han dirigido al NYSE para exigir que, como autoridad reguladora, tome cartas en el asunto y califique la entrada del Santander como la toma de control, lo que obligaría al Sovereign a convocar una votación. "Como propietarios de cerca de 1,4 millones de acciones del Sovereign, y en fuerte coincidencia con la posición mostrada por Relational Investor y Franklyn, creemos que esta operación no solo viola el espíritu y la doctrina del NYSE, sino que supone un claro desdén hacia los derechos de los accionistas", dice la carta.
En este sentido, los propietarios de estos fondos urgen al NYSE a que tome una "acción pronta y decisiva" respecto a esta operación y obligue al Sovereig a consultar a los accionistas. "Esta acción permitirá al NYSE mantener y realzar su buena reputación en la protección del mercado ante los abusos corporativos", afirma Mark Anson en su misiva.
El pasado 24 de octubre, el Sovereign pactó la venta del 19,8 por ciento de sus acciones al Santander Central Hispano por 2.400 millones de dólares, si bien el grupo bancario español se reservó la opción de adquirir el cien por ciento de las acciones a partir del 2008. De forma paralela, el Sovereign pactó la compra del Independence Community Bank por 3.556 millones de dólares.
Varios accionistas entienden que la entrada del Banco de Santander en el Sovereign, anunciada hace unas semanas, si bien no alcanza el 20 por ciento del capital, debe entenderse como una toma de control y debe ser votada por los accionistas. Entre ellos se encuentra el fondo de inversión Relational Investors, que encabeza la rebelión entre los accionistas institucionales, así como la gestora Franklin Mutual Advisers, y el fondo de pensiones de los maestros de California, el tercero mayor de EEUU.
Esos fondos se han dirigido al NYSE para exigir que, como autoridad reguladora, tome cartas en el asunto y califique la entrada del Santander como la toma de control, lo que obligaría al Sovereign a convocar una votación. "Como propietarios de cerca de 1,4 millones de acciones del Sovereign, y en fuerte coincidencia con la posición mostrada por Relational Investor y Franklyn, creemos que esta operación no solo viola el espíritu y la doctrina del NYSE, sino que supone un claro desdén hacia los derechos de los accionistas", dice la carta.
En este sentido, los propietarios de estos fondos urgen al NYSE a que tome una "acción pronta y decisiva" respecto a esta operación y obligue al Sovereig a consultar a los accionistas. "Esta acción permitirá al NYSE mantener y realzar su buena reputación en la protección del mercado ante los abusos corporativos", afirma Mark Anson en su misiva.
El pasado 24 de octubre, el Sovereign pactó la venta del 19,8 por ciento de sus acciones al Santander Central Hispano por 2.400 millones de dólares, si bien el grupo bancario español se reservó la opción de adquirir el cien por ciento de las acciones a partir del 2008. De forma paralela, el Sovereign pactó la compra del Independence Community Bank por 3.556 millones de dólares.
