LD (EFE)
La toma de control de la capital iraquí ya había sido anticipada por los inversores en las últimas semanas, como demuestra la subida cercana al 10 por ciento que experimentó el Dow Jones en el último mes. Por tanto, la conocida consigna bursátil de que "el inversor compra con el rumor y vende con la noticia" demostró hoy de nuevo su vigencia, dado que la esperada victoria sobre Bagdad no sorprendió a los mercados.
Una vez confirmada la noticia, los inversores pudieron apartar la vista de Irak y poner su atención en otras cuestiones más cotidianas, como la ralentización económica y los malos resultados empresariales en EEUU, a la vista de los cuales decidieron recoger las ganancias acumuladas en las últimas semanas. De esta manera, el índice Dow Jones de Industriales retrocedió un 1,22 por ciento hasta los 8.197.94 puntos, el Nasdaq un 1,89 por ciento hasta los 1.356,74 enteros, el S&P un 1,40 por ciento hasta los 865.99 puntos, y el NYSE un 0,96 por ciento hasta las 4.870,57 unidades.
Mientras los iraquíes se afanaban en derribar de las calles los símbolos del régimen que ha dirigido Sadam Husein, los inversores se centraban en conocer el estado de la economía mundial a través del informe presentado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además de alertar sobre los efectos que tendrá en la economía la guerra y la neumonía asiática, este organismo avanzó que Estados Unidos crecerá este año un 2,2 por ciento, dos décimas menos que en 2002, y el desempleo subirá al 6,2 por ciento.
Una vez confirmada la noticia, los inversores pudieron apartar la vista de Irak y poner su atención en otras cuestiones más cotidianas, como la ralentización económica y los malos resultados empresariales en EEUU, a la vista de los cuales decidieron recoger las ganancias acumuladas en las últimas semanas. De esta manera, el índice Dow Jones de Industriales retrocedió un 1,22 por ciento hasta los 8.197.94 puntos, el Nasdaq un 1,89 por ciento hasta los 1.356,74 enteros, el S&P un 1,40 por ciento hasta los 865.99 puntos, y el NYSE un 0,96 por ciento hasta las 4.870,57 unidades.
Mientras los iraquíes se afanaban en derribar de las calles los símbolos del régimen que ha dirigido Sadam Husein, los inversores se centraban en conocer el estado de la economía mundial a través del informe presentado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además de alertar sobre los efectos que tendrá en la economía la guerra y la neumonía asiática, este organismo avanzó que Estados Unidos crecerá este año un 2,2 por ciento, dos décimas menos que en 2002, y el desempleo subirá al 6,2 por ciento.
