
L D (EFE) La compañía italiana de bandera atraviesa por una grave crisis, que el pasado 30 de agosto llevó al Consejo de Administración a advertir de que el grupo disponía únicamente de liquidez para sobrevivir un mes. Con la reducción de empleo concretada este lunes se pretende lograr un ahorro de 315 millones de euros sobre los gastos totales de la sociedad, calculados en unos 2.000 millones de euros anuales.
El plan de reestructuración del equipo directivo que preside Giancarlo Cimoli prevé dividir Alitalia en dos sociedades: "Alitalia Fly", en la que confluirían las actividades propias del transporte aéreo, y "Alitalia Service", que aglutinaría los servicios de tierra e informáticos y el mantenimiento.
El objetivo a corto plazo del reajuste presentado a los sindicatos es que se haga efectivo un préstamo de 400 millones de euros, garantizados por el Gobierno italiano y aprobado por la Unión Europea (UE). Alitalia, de la que el Estado italiano posee un 62%, acumulaba hasta junio pasado pérdidas por valor de 329 millones de euros, tras cerrar 2003 con unos números rojos de 519 millones, lo que la coloca al borde de la desaparición.
