L D (EFE)
En un artículo que publica este miércoles la Revista Francesa de Economía, el jefe del Ejecutivo conservador francés escribe que “hoy no hay obstáculos para una reactivación rápida de la actividad económica", si lo permite la situación geopolítica, en alusión a Irak. El vaticinio de Raffarin parece optimista dado que se multiplican las malas cifras económicas.
El Producto Interior Bruto de Francia se contrajo un 0,1 por ciento en el cuarto trimestre de 2002, informó el Instituto Nacional de Estadística (INSEE), que hace un mes preveía todavía un avance del 0,2. Pese a esa contracción, el INSEE calcula que el PIB galo creció un 1,2 por ciento en 2002. El Instituto prevé un crecimiento del 0,3% en el primer trimestre del año y otro tanto en el segundo, pero el Banco de Francia calcula que no superó el 0,2 entre enero y marzo pasados.
Según la encuesta mensual del INSEE en la industria manufacturera, siguió cayendo en abril la moral de los empresarios, cuya evaluación de las perspectivas de producción están en mínimos históricos. La contracción económica en el último trimestre de 2002 y, con suerte, un anémico crecimiento del primero de este año pueden hacer peligrar el pronóstico del Gobierno francés de que el PIB crezca un 1,3% en todo el año, una previsión superior a la de varios organismos financieros internacionales.
El Producto Interior Bruto de Francia se contrajo un 0,1 por ciento en el cuarto trimestre de 2002, informó el Instituto Nacional de Estadística (INSEE), que hace un mes preveía todavía un avance del 0,2. Pese a esa contracción, el INSEE calcula que el PIB galo creció un 1,2 por ciento en 2002. El Instituto prevé un crecimiento del 0,3% en el primer trimestre del año y otro tanto en el segundo, pero el Banco de Francia calcula que no superó el 0,2 entre enero y marzo pasados.
Según la encuesta mensual del INSEE en la industria manufacturera, siguió cayendo en abril la moral de los empresarios, cuya evaluación de las perspectivas de producción están en mínimos históricos. La contracción económica en el último trimestre de 2002 y, con suerte, un anémico crecimiento del primero de este año pueden hacer peligrar el pronóstico del Gobierno francés de que el PIB crezca un 1,3% en todo el año, una previsión superior a la de varios organismos financieros internacionales.
