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El mundo del cómic

Por David Jiménez Torres

X-Treme X-Men

comic2109.jpgOtra serie mutante. Casi es normal que cada año salga una nueva colección protagonizada por estos personajes, que no tiene mayor razón de ser que intentar atraer a lectores ingenuos. Esta nueva serie, en concreto, nace como “premio de consolación” para el guionista Chris Claremont, de forma que su despido de las series principales no pareciera lo fulminante que fue. Y Claremont o es muy listo o es demasiado ingenuo, porque ha cogido con toda la alegría del mundo los mutantes que no quería nadie y se ha atrincherado en “X-Treme” con su buen amigo Salvador Larroca.

¿Qué problemas tiene la nueva serie? El principal es que Claremont no es el que era. Ni de lejos. Sus extensísimas parrafadas que llenan media viñeta no son más que un lastre para una colección que pretende ser entretenida y fácil de leer. Además, ocurre con él lo mismo que con Stan Lee: por muy innovadores que fueran en su tiempo, el mundo del cómic ha evolucionado y ha dejado atrás el tipo de historias y la forma de contarlas de antaño.

En cuanto al dibujo de Salvador Larroca... el español se esfuerza y es sin duda uno de los dibujantes más puntuales de Marvel, cosa que siempre es de agradecer, pero su estilo “amerimanga” es demasiado simplón y habitual para una franquicia que exige dibujantes con estilos rompedores. Eso no quiere decir que su trabajo no sea más que correcto y que cumpla con las exigencias del guión; es simplemente otro de los factores que impiden a esta serie convertirse en una de las grandes del mercado.

En resumidas cuentas, “X-treme X-Men” es un “quiero y no puedo”, una colección que es entretenida e interesante, pero que tanto por sus autores como por sus personajes, está relegada a la mediocridad. La verdad es que sólo puedo recomendársela a fans acérrimos del guionista y a gente a la que le sobre el dinero.

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