L. D. / EFE.-
El juez de la Audiencia Nacional decretó en octubre la prisión para Sabino Ormazábal, responsable de opinión del diario Gara; Mikel Aznar, responsable de gestión ejecutiva de la fundación Joxemi Zumalabe; Carlos Trenor, concejal de EH en el Ayuntamiento de San Sebastián; e Ignacio María O'Shea, ex miembro de la mesa de HB.
Un mes después, Garzón envió a la cárcel a Mikel Zuluaga, quien asumió ante el juez la autoría del proyecto para la desobediencia civil “Piztu Euskal Herria” (Encender Euskal Herria).
Los cinco, a quienes el juez imputa un delito de integración en banda armada, fueron detenidos en la “operación Itzali” (Apagar) por su presunta participación en la estrategia de “desobediencia civil” de ETA-EKIN para contribuir a la conformación de un Estado paralelo.
Según señala Garzón en el auto de prisión, estas personas participan con mayor o menor intensidad en el proyecto “Pitzu” y aprecia asimismo la utilización por parte de EKIN de un organismo “alegal”, ABK, y de la fundación Joxemi Zumamlabe para poner en marcha la campaña de devolución del DNI. Para el juez, una serie de documentos demuestran que tras la desaparición de KAS, es EKIN quien, a través de la fundación y de ABK, “asume la dinamización del proyecto desobediente de ETA”, vinculado a los objetivos de construcción nacional de la banda.
“De esta forma, continúa el auto, se ejecuta la orden dada por ETA-KAS en 1995, asumida por ETA-EKIN, desarrollada y coordinada por la fundación Joxemi Zumalabe, dando inicio a una de las aplicaciones prácticas del 'estado paralelo'“.
Un mes después, Garzón envió a la cárcel a Mikel Zuluaga, quien asumió ante el juez la autoría del proyecto para la desobediencia civil “Piztu Euskal Herria” (Encender Euskal Herria).
Los cinco, a quienes el juez imputa un delito de integración en banda armada, fueron detenidos en la “operación Itzali” (Apagar) por su presunta participación en la estrategia de “desobediencia civil” de ETA-EKIN para contribuir a la conformación de un Estado paralelo.
Según señala Garzón en el auto de prisión, estas personas participan con mayor o menor intensidad en el proyecto “Pitzu” y aprecia asimismo la utilización por parte de EKIN de un organismo “alegal”, ABK, y de la fundación Joxemi Zumamlabe para poner en marcha la campaña de devolución del DNI. Para el juez, una serie de documentos demuestran que tras la desaparición de KAS, es EKIN quien, a través de la fundación y de ABK, “asume la dinamización del proyecto desobediente de ETA”, vinculado a los objetivos de construcción nacional de la banda.
“De esta forma, continúa el auto, se ejecuta la orden dada por ETA-KAS en 1995, asumida por ETA-EKIN, desarrollada y coordinada por la fundación Joxemi Zumalabe, dando inicio a una de las aplicaciones prácticas del 'estado paralelo'“.
