L. D.-
Un reportaje de
Giles Tremlett
para el diario británico
The Guardian
afirma que los Estados Unidos han ofrecido a España su apoyo total en la lucha antiterrorista. El periódico destaca cómo George W. Bush, en la rueda de prensa celebrada el martes en Madrid, afirmó que, “hasta el punto que podamos ayudar al Gobierno de España para luchar contra el terrorismo en el interior de sus fronteras, lo haremos”. El rotativo considera muy destacable que Bush lo dijera espontáneamente, sin que lo estuviera leyendo de un discurso previamente elaborado para matizar, diplomáticamente, sus aseveraciones.
Asimismo, este periódico afirma que el apoyo cualificado de José María Aznar al escudo antimisiles y el considerado respeto a las opiniones de Bush sobre su rechazo al Protocolo de Kioto eran la respuesta agradecida al apoyo “total” ofrecido por George W. Bush. Eso explicaría que Aznar, “a cambio” de la colaboración estadounidense en la lucha contra ETA, defendiera la posición del presidente norteamericano “respecto a temas que podrían resultar espinosos en su tour europeo”, según interpreta el periodista de The Guardian.
El reportaje afirma que “el presidente George W. Bush ha suavizado su tumultuoso aterrizaje en Europa considerando la posibilidad de compartir secretos del sistema electrónico “Echelon” con países como España, que están luchando contra el terrorismo en sus territorios”. The Guardian cita al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, quien afirmó que, “desde el punto de vista de la tecnología, de la información y de la detección de las comunicaciones, se pueden hacer muchísimas cosas”. Piqué, sin embargo, consideró prematuro entrar en más detalles al respecto, según informa Europa Press. Pero Piqué también aseguró que se “abre un campo de acción muy prometedor para que podamos, definitivamente, hacer frente al terrorismo”, algo que para The Guardian significa que Estados Unidos apoyará a España con su última arma de inteligencia, el sistema “Echelon”.
Según la agencia Europa Press, que consultó a expertos de la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones de Madrid, los sistemas de telecomunicaciones y de satélites espía con los que cuenta Estados Unidos permitirían localizar etarras e infraestructuras, incluso en el subsuelo, e interceptar comunicaciones entre los miembros de ETA sin ninguna dificultad. Según estos expertos, EEUU, con su potencial en servicios de inteligencia, podría acabar con ETA en pocos meses si se lo propusiera.
Los citados técnicos aseguraron también que las innovaciones de que dispone EEUU están “a años luz” de las que tienen las fuerzas de la lucha antiterrorista y, aunque sin desmerecer las utilizadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las posibilidades de los estadounidenses para detectar comunicaciones, personas, vehículos, edificios y movimientos de los terroristas son “infinitas”. Para poder desarticular comandos e infraestructuras de ETA, los sistemas de detección tendrían que estar permanentemente orientados hacia las “zonas calientes”, según afirman los ingenieros, lo que supondría un alto coste económico.
Una de esas “zonas calientes” se encuentra al sur de Francia, donde se sitúa a la cúpula de ETA. Sin embargo, según The Guardian , el uso de “Echelon” para espiar las comunicaciones de los terroristas al originar sus mensajes desde el sur de Francia podría encontrarse “con las objeciones del Gobierno galo”. Francia, según el rotativo londinense, “ha sido la nación más contraria al uso de la red “Echelon”, porque teme que sea utlizado para espiar a sus compañías”. En este sentido, Francia comparte su postura con el Parlamento Europeo, que el mes pasado elaboró un informe en el que aseguraba que cualquier Estado de los EEUU implicado en un sistema de espionaje contra intereses europeos estaría violando la ley estadounidense y la Convención Europea de los Derechos Humanos”.
El sistema Echelon permite interceptar todas las comunicaciones por satélite. Está situado en Fort Meade, en Maryland (EEUU), pero también posee bases en Australia, Nueva Zelanda y Canadá. Emplea superordenadores para rastrear y grabar, aleatoriamente, millones de llamadas telefónicas, faxes y e-mails buscando palabras clave. La información llega a la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense, que puede almacenar hasta cinco trillones de páginas de texto. Al contrario de lo que ocurre con la información sobre ciudadanos estadounidenses, que no puede ser oficialmente almacenada por más de un año, la información sobre ciudadanos extranjeros puede almacenarse sin límite de tiempo, según informa The Guardian .
Documento elaborado con información de los diarios "The Guardian" y "El Mundo" y de las agencias Europa Press y Efe.
Asimismo, este periódico afirma que el apoyo cualificado de José María Aznar al escudo antimisiles y el considerado respeto a las opiniones de Bush sobre su rechazo al Protocolo de Kioto eran la respuesta agradecida al apoyo “total” ofrecido por George W. Bush. Eso explicaría que Aznar, “a cambio” de la colaboración estadounidense en la lucha contra ETA, defendiera la posición del presidente norteamericano “respecto a temas que podrían resultar espinosos en su tour europeo”, según interpreta el periodista de The Guardian.
El reportaje afirma que “el presidente George W. Bush ha suavizado su tumultuoso aterrizaje en Europa considerando la posibilidad de compartir secretos del sistema electrónico “Echelon” con países como España, que están luchando contra el terrorismo en sus territorios”. The Guardian cita al ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, quien afirmó que, “desde el punto de vista de la tecnología, de la información y de la detección de las comunicaciones, se pueden hacer muchísimas cosas”. Piqué, sin embargo, consideró prematuro entrar en más detalles al respecto, según informa Europa Press. Pero Piqué también aseguró que se “abre un campo de acción muy prometedor para que podamos, definitivamente, hacer frente al terrorismo”, algo que para The Guardian significa que Estados Unidos apoyará a España con su última arma de inteligencia, el sistema “Echelon”.
Según la agencia Europa Press, que consultó a expertos de la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones de Madrid, los sistemas de telecomunicaciones y de satélites espía con los que cuenta Estados Unidos permitirían localizar etarras e infraestructuras, incluso en el subsuelo, e interceptar comunicaciones entre los miembros de ETA sin ninguna dificultad. Según estos expertos, EEUU, con su potencial en servicios de inteligencia, podría acabar con ETA en pocos meses si se lo propusiera.
Los citados técnicos aseguraron también que las innovaciones de que dispone EEUU están “a años luz” de las que tienen las fuerzas de la lucha antiterrorista y, aunque sin desmerecer las utilizadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las posibilidades de los estadounidenses para detectar comunicaciones, personas, vehículos, edificios y movimientos de los terroristas son “infinitas”. Para poder desarticular comandos e infraestructuras de ETA, los sistemas de detección tendrían que estar permanentemente orientados hacia las “zonas calientes”, según afirman los ingenieros, lo que supondría un alto coste económico.
Una de esas “zonas calientes” se encuentra al sur de Francia, donde se sitúa a la cúpula de ETA. Sin embargo, según The Guardian , el uso de “Echelon” para espiar las comunicaciones de los terroristas al originar sus mensajes desde el sur de Francia podría encontrarse “con las objeciones del Gobierno galo”. Francia, según el rotativo londinense, “ha sido la nación más contraria al uso de la red “Echelon”, porque teme que sea utlizado para espiar a sus compañías”. En este sentido, Francia comparte su postura con el Parlamento Europeo, que el mes pasado elaboró un informe en el que aseguraba que cualquier Estado de los EEUU implicado en un sistema de espionaje contra intereses europeos estaría violando la ley estadounidense y la Convención Europea de los Derechos Humanos”.
El sistema Echelon permite interceptar todas las comunicaciones por satélite. Está situado en Fort Meade, en Maryland (EEUU), pero también posee bases en Australia, Nueva Zelanda y Canadá. Emplea superordenadores para rastrear y grabar, aleatoriamente, millones de llamadas telefónicas, faxes y e-mails buscando palabras clave. La información llega a la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense, que puede almacenar hasta cinco trillones de páginas de texto. Al contrario de lo que ocurre con la información sobre ciudadanos estadounidenses, que no puede ser oficialmente almacenada por más de un año, la información sobre ciudadanos extranjeros puede almacenarse sin límite de tiempo, según informa The Guardian .
Documento elaborado con información de los diarios "The Guardian" y "El Mundo" y de las agencias Europa Press y Efe.
