L. D. / EFE.-
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretaba este domingo a última hora prisión incondicional para cinco presuntos miembros del "comando Buruntza" de ETA. Uno de sus integrantes, el etarra Ibon Etxezarreta, fue el único en declarar ante el magistrado y reconoció su participación en 18 acciones terroristas, cuatro de ellas asesinatos. Según informaron fuentes jurídicas, en su declaración ante Garzón el presunto miembro "legal" (no fichado) Ibon Etxezarreta, admitió que participó en los asesinatos del ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jauregui, del presidente de la patronal vasca Adegi, José María Korta, del director financiero de El Diario Vasco Santiago Oleaga, y del mando de la Ertzaintza Mikel Uribe.
En su declaración ante el magistrado, Etxezarreta admitió, además de los cuatro asesinatos, haber participado, al menos, en otras catorce acciones terroristas, entre ellas la colocación, el 16 de septiembre del pasado año, de unas lanzaderas dirigidas contra el museo Chillida el día en que los Reyes asistían a su inauguración. Sin embargo, negó tener relación con los asesinatos del cocinero Ramón Díaz, del ertzaina Iñaki Totorica, así como con el envío de sendas cartas-bomba a los domicilios del decano del Colegio de Abogados de Guipúzcoa, José María Muguruza, y al del periodista Gorka Landáburu.
El resto de los detenidos, los presuntos "liberados" (a sueldo),
Santiago Vicente Aragón
(en la foto de la izquierda) y
Francisco Javier Makazaga
(en la foto de arriba); la posible colaboradora Oskarbi Jauregui, y el miembro "legal" Luis María Carrasco se negaron a declarar ante el juez, a excepción de éste último que reconoció su pertenencia a ETA y que habían recibido recientemente una entrega de material. Estos cuatro detenidos ingresaron en la prisión de Soto del Real, mientras que Etxezarreta lo hizo en la cárcel de Alcalá Meco (ambas en Madrid).
En un auto de prisión dictado este domingo por la noche, el magistrado ha decretado también prisión y emitido órdenes de busca y captura nacionales e internacionales, a los efectos de extradición, para tres supuestos activistas de este grupo que se encuentran huidos y supuestamente vinculados con atentados desde 1999. Se trata de los dos presuntos "liberados" de ETA Ainhoa García Montero, alias "Laia", e Ibon Fernández de Iradi, alias "Susper", y de Odei Galarraga Irastorza, éste último supuestamente relacionado con un taller de Zaldibia utilizado por este "comando" para preparar coches-bomba. El nombre de Galarraga fue facilitado por la detenida Oskarbi Jauregui en su primera declaración ante la Ertzaintza.
En la operación del pasado miércoles contra esta célula terrorista fueron detenidas ocho personas, tres de las cuales han sido puestas en libertad por la Ertzaintza, y fueron incautados unos 200 kilogramos de explosivos, numerosas armas y documentación, así como un vehículo preparado para un atentado. Fuentes judiciales indicaron que los integrantes de este "comando" no tenían fijado el objetivo contra el que atentar con el citado vehículo, ya que estaban esperando instrucciones concretas de la cúpula de ETA.
En el auto de prisión, Garzón relata que Etxezarreta, antiguo integrante de Jarrai, y Luis María Carrasco se integraron en ETA entre 1995 y 1996 y que, tras recibir instrucciones en el manejo de explosivos y armas, formaron el "comando Erezuma". Para comunicarse con la dirección de la banda se citaron con Juan María Inchausti, "Karpov", y con Soledad Iparraguirre, "Amboto". Además, constituyeron un buzón en la zona de Leizarán para recibir instrucciones. Como integrantes de este "comando", Etxezarreta y Carrasco participaron en los ataques, mediante disparos de subfusil, contra el edificio del Gobierno Civil de Guipúzcoa, el 31 de mayo de 1997, y contra el cuartel de la Guardia Civil del barrio antiguo, ambos en San Sebastián.
Asimismo, según el auto, explosionaron un artefacto en febrero de ese año en una sucursal bancaria de Pasajes, en el que resultaron heridos dos ertzainas, y participaron, en diciembre, en el lanzamiento de granadas contra los cuarteles donostiarras de la Guardia Civil de Intxaurrondo y de Loyola. A partir de septiembre de 1998, los contactos de los dos activistas se realizaron a través del ex dirigente etarra José Javier García Gaztelu, "Txapote", quien les puso a su vez en contacto con José Luis Geresta Múgica, Juan Luis Rubenach y Gorka Palacios.
Gaztelu les indicó, durante la tregua decretada por la banda, que el mencionado periodo estaba "muy mal" y que debían hacerse con una troqueladora, para lo cual asaltaron a punta de pistola un establecimiento de Eibar, en noviembre de 1999, y se apoderaron de esta herramienta y de múltiples placas de matrícula. La tregua de ETA concluyó en diciembre de ese mismo año y, en enero, la banda terrorista cometió su primer atentado en Madrid. A partir de febrero de 2000, continúa la resolución judicial, Etxezarreta y Carrasco alquilaron un piso en Zizurquil, donde los miembros liberados se refugiaban y escondían el material explosivo y las armas.
A estos dos activistas se unió, para formar un nuevo "comando", Francisco Javier Makazaga y, ocasionalmente, el huido "Susper", si bien éste formó otro grupo de "legales" con los también huidos "Laia" y Galarraga y con Oskarbi Jauregui.
Según el relato de hechos del auto, el 29 de julio del pasado año, tras un intento fallido, este grupo asesinó en Tolosa a Juan María Jauregui de varios disparos, y el 8 de agosto, mataron con un coche-bomba a José María Korta en Zumaia. También participaron, entre otras acciones, en el citado atentado contra el museo Chillida, el 16 de septiembre de 2000, y en la colocación, en noviembre, de un artefacto-trampa cerca del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo que causó heridas a tres ertzainas, cinco guardias civiles y dos policías.
A los miembros de este "comando", Garzón les atribuye también los asesinatos de varios disparos del director financiero de "El Diario Vasco", Santiago Oleaga, el pasado mes de mayo, y del mando de la Ertzaintza Mikel Uribe. El magistrado considera además que existen datos sobre la participación de este "comando" en la remisión de cartas-bomba al decano del Colegio de Abogados de Guipúzcoa, José María Muguruza, y al periodista Gorka Landáburu, así como de la colocación de un artefacto explosivo en el cementerio de Zarautz dirigido contra la cúpula del PP vasco. Garzón les relaciona, asimismo, con la colocación de un artefacto explosivo, que no llegó a explotar, junto a la vivienda dos periodistas donostiarras.
El magistrado obtuvo todos estos datos de la declaración del etarra Ibon Etxezarreta, así como de los documentos aportados por la Ertzaintza, protagonista de esta operación policial que acabó con la detención de parte del "comando Buruntza" de ETA.
FOTOS: Angelberto
(Página personal con la fotografía de etarras detenidos y presuntos terroristas en busca y captura).
!-->
En su declaración ante el magistrado, Etxezarreta admitió, además de los cuatro asesinatos, haber participado, al menos, en otras catorce acciones terroristas, entre ellas la colocación, el 16 de septiembre del pasado año, de unas lanzaderas dirigidas contra el museo Chillida el día en que los Reyes asistían a su inauguración. Sin embargo, negó tener relación con los asesinatos del cocinero Ramón Díaz, del ertzaina Iñaki Totorica, así como con el envío de sendas cartas-bomba a los domicilios del decano del Colegio de Abogados de Guipúzcoa, José María Muguruza, y al del periodista Gorka Landáburu.
El resto de los detenidos, los presuntos "liberados" (a sueldo),
Santiago Vicente Aragón
(en la foto de la izquierda) y
Francisco Javier Makazaga
(en la foto de arriba); la posible colaboradora Oskarbi Jauregui, y el miembro "legal" Luis María Carrasco se negaron a declarar ante el juez, a excepción de éste último que reconoció su pertenencia a ETA y que habían recibido recientemente una entrega de material. Estos cuatro detenidos ingresaron en la prisión de Soto del Real, mientras que Etxezarreta lo hizo en la cárcel de Alcalá Meco (ambas en Madrid).
En un auto de prisión dictado este domingo por la noche, el magistrado ha decretado también prisión y emitido órdenes de busca y captura nacionales e internacionales, a los efectos de extradición, para tres supuestos activistas de este grupo que se encuentran huidos y supuestamente vinculados con atentados desde 1999. Se trata de los dos presuntos "liberados" de ETA Ainhoa García Montero, alias "Laia", e Ibon Fernández de Iradi, alias "Susper", y de Odei Galarraga Irastorza, éste último supuestamente relacionado con un taller de Zaldibia utilizado por este "comando" para preparar coches-bomba. El nombre de Galarraga fue facilitado por la detenida Oskarbi Jauregui en su primera declaración ante la Ertzaintza.
En la operación del pasado miércoles contra esta célula terrorista fueron detenidas ocho personas, tres de las cuales han sido puestas en libertad por la Ertzaintza, y fueron incautados unos 200 kilogramos de explosivos, numerosas armas y documentación, así como un vehículo preparado para un atentado. Fuentes judiciales indicaron que los integrantes de este "comando" no tenían fijado el objetivo contra el que atentar con el citado vehículo, ya que estaban esperando instrucciones concretas de la cúpula de ETA.
En el auto de prisión, Garzón relata que Etxezarreta, antiguo integrante de Jarrai, y Luis María Carrasco se integraron en ETA entre 1995 y 1996 y que, tras recibir instrucciones en el manejo de explosivos y armas, formaron el "comando Erezuma". Para comunicarse con la dirección de la banda se citaron con Juan María Inchausti, "Karpov", y con Soledad Iparraguirre, "Amboto". Además, constituyeron un buzón en la zona de Leizarán para recibir instrucciones. Como integrantes de este "comando", Etxezarreta y Carrasco participaron en los ataques, mediante disparos de subfusil, contra el edificio del Gobierno Civil de Guipúzcoa, el 31 de mayo de 1997, y contra el cuartel de la Guardia Civil del barrio antiguo, ambos en San Sebastián.
Asimismo, según el auto, explosionaron un artefacto en febrero de ese año en una sucursal bancaria de Pasajes, en el que resultaron heridos dos ertzainas, y participaron, en diciembre, en el lanzamiento de granadas contra los cuarteles donostiarras de la Guardia Civil de Intxaurrondo y de Loyola. A partir de septiembre de 1998, los contactos de los dos activistas se realizaron a través del ex dirigente etarra José Javier García Gaztelu, "Txapote", quien les puso a su vez en contacto con José Luis Geresta Múgica, Juan Luis Rubenach y Gorka Palacios.
Gaztelu les indicó, durante la tregua decretada por la banda, que el mencionado periodo estaba "muy mal" y que debían hacerse con una troqueladora, para lo cual asaltaron a punta de pistola un establecimiento de Eibar, en noviembre de 1999, y se apoderaron de esta herramienta y de múltiples placas de matrícula. La tregua de ETA concluyó en diciembre de ese mismo año y, en enero, la banda terrorista cometió su primer atentado en Madrid. A partir de febrero de 2000, continúa la resolución judicial, Etxezarreta y Carrasco alquilaron un piso en Zizurquil, donde los miembros liberados se refugiaban y escondían el material explosivo y las armas.
A estos dos activistas se unió, para formar un nuevo "comando", Francisco Javier Makazaga y, ocasionalmente, el huido "Susper", si bien éste formó otro grupo de "legales" con los también huidos "Laia" y Galarraga y con Oskarbi Jauregui.
Según el relato de hechos del auto, el 29 de julio del pasado año, tras un intento fallido, este grupo asesinó en Tolosa a Juan María Jauregui de varios disparos, y el 8 de agosto, mataron con un coche-bomba a José María Korta en Zumaia. También participaron, entre otras acciones, en el citado atentado contra el museo Chillida, el 16 de septiembre de 2000, y en la colocación, en noviembre, de un artefacto-trampa cerca del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo que causó heridas a tres ertzainas, cinco guardias civiles y dos policías.
A los miembros de este "comando", Garzón les atribuye también los asesinatos de varios disparos del director financiero de "El Diario Vasco", Santiago Oleaga, el pasado mes de mayo, y del mando de la Ertzaintza Mikel Uribe. El magistrado considera además que existen datos sobre la participación de este "comando" en la remisión de cartas-bomba al decano del Colegio de Abogados de Guipúzcoa, José María Muguruza, y al periodista Gorka Landáburu, así como de la colocación de un artefacto explosivo en el cementerio de Zarautz dirigido contra la cúpula del PP vasco. Garzón les relaciona, asimismo, con la colocación de un artefacto explosivo, que no llegó a explotar, junto a la vivienda dos periodistas donostiarras.
El magistrado obtuvo todos estos datos de la declaración del etarra Ibon Etxezarreta, así como de los documentos aportados por la Ertzaintza, protagonista de esta operación policial que acabó con la detención de parte del "comando Buruntza" de ETA.
FOTOS: Angelberto
(Página personal con la fotografía de etarras detenidos y presuntos terroristas en busca y captura).
!-->
