L. D. / EFE.
Pujol ha abierto este martes en el Parlamento catalán el debate de política general, que se celebrará hasta el jueves, con un discurso en el que ha hecho un repaso a las actuaciones del gobierno catalán en el ecuador de la legislatura, a la vez que ha apuntado una serie de propuestas hasta el año 2010.
En alusión a la exclusión de CiU del Tribunal Constitucional y otras medidas del Gobierno central, Pujol ha afirmado que "la imposición de decisiones involutivas tiene serios riesgos. No se puede abusar ni de la paciencia ni de la lealtad, ni del espíritu constructivo de nadie, tampoco de Cataluña. Porque puede pasar que se produzca una muy fuerte oposición, casi unánime, que lleve a un serio enfrentamiento".
Pujol ha vuelto a plantear las reivindicaciones de autogobierno de CiU dentro del marco constitucional, tal como hizo en su discurso de investidura hace dos años, y, en este sentido, ha avisado a José María Aznar de que "si el Gobierno del PP se vuelve a negar a hablar de esto cometerá un grave error". "Sería peor que una injusticia. Sería un error", ha remachado con "solemnidad", a lo que ha recordado que sus planteamientos sobre el autogobierno se mantienen dentro del marco del Estatuto de Autonomía y de la Constitución.
Pujol ha restado "credibilidad" a los socialistas catalanes cuando plantean mayores cotas de autogobierno, ya que considera que "si hay un mínimo de voluntad política", su propuesta ofrece más posibilidades que la del PSC, que en estos momentos negocia con ERC e IC-V una iniciativa parlamentaria para incrementar el autogobierno modificando el actual marco legal.
En cualquier caso, ha vuelto a pedir al Gobierno "negociar algunos aspectos autonómicos importantes", como las leyes del Tribunal Constitucional, la del Poder Judicial o la de Bases del Régimen Local, y ha insistido en solicitar la implantación en Cataluña de la administración única y que la Generalitat tenga voz propia en organismos internacionales como la Unesco.
Pujol ha reconocido avances en el caso de la financiación autonómica ("aunque no lo hemos resuelto definitivamente"), y ha puesto como ejemplo de negociación "positiva" con Aznar el Plan Hidrológico Nacional.
El presidente catalán ha hecho un discurso basado en sus relaciones con Madrid y en la postura que los nacionalistas catalanes deben adoptar tras iniciativas gubernamentales que, como la ley de déficit cero, ven como una "agresión" al autogobierno.
En esta línea ha anunciado la decisión definitiva de CiU de no apoyar en el Congreso la Ley de Estabilidad Presupuestaria porque "hemos fracasado para que el Gobierno modifique la ley de manera que no afecte al autogobierno", y ha mostrado su "preocupación" por otras iniciativas pendientes de aprobación.
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En alusión a la exclusión de CiU del Tribunal Constitucional y otras medidas del Gobierno central, Pujol ha afirmado que "la imposición de decisiones involutivas tiene serios riesgos. No se puede abusar ni de la paciencia ni de la lealtad, ni del espíritu constructivo de nadie, tampoco de Cataluña. Porque puede pasar que se produzca una muy fuerte oposición, casi unánime, que lleve a un serio enfrentamiento".
Pujol ha vuelto a plantear las reivindicaciones de autogobierno de CiU dentro del marco constitucional, tal como hizo en su discurso de investidura hace dos años, y, en este sentido, ha avisado a José María Aznar de que "si el Gobierno del PP se vuelve a negar a hablar de esto cometerá un grave error". "Sería peor que una injusticia. Sería un error", ha remachado con "solemnidad", a lo que ha recordado que sus planteamientos sobre el autogobierno se mantienen dentro del marco del Estatuto de Autonomía y de la Constitución.
Pujol ha restado "credibilidad" a los socialistas catalanes cuando plantean mayores cotas de autogobierno, ya que considera que "si hay un mínimo de voluntad política", su propuesta ofrece más posibilidades que la del PSC, que en estos momentos negocia con ERC e IC-V una iniciativa parlamentaria para incrementar el autogobierno modificando el actual marco legal.
En cualquier caso, ha vuelto a pedir al Gobierno "negociar algunos aspectos autonómicos importantes", como las leyes del Tribunal Constitucional, la del Poder Judicial o la de Bases del Régimen Local, y ha insistido en solicitar la implantación en Cataluña de la administración única y que la Generalitat tenga voz propia en organismos internacionales como la Unesco.
Pujol ha reconocido avances en el caso de la financiación autonómica ("aunque no lo hemos resuelto definitivamente"), y ha puesto como ejemplo de negociación "positiva" con Aznar el Plan Hidrológico Nacional.
El presidente catalán ha hecho un discurso basado en sus relaciones con Madrid y en la postura que los nacionalistas catalanes deben adoptar tras iniciativas gubernamentales que, como la ley de déficit cero, ven como una "agresión" al autogobierno.
En esta línea ha anunciado la decisión definitiva de CiU de no apoyar en el Congreso la Ley de Estabilidad Presupuestaria porque "hemos fracasado para que el Gobierno modifique la ley de manera que no afecte al autogobierno", y ha mostrado su "preocupación" por otras iniciativas pendientes de aprobación.
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