L D (EFE)
El PP llevó al Parlamento una moción en la que pedía “que no se destine ningún euro público a una organización que forma parte del entramado de ETA”, según el parlamentario del PP Carlos Urquijo. El diputado
popular
ha adelantado que Senideak empezó a pedir estas ayudas al Gobierno vasco en 1999 y hasta la fecha se les han concedido 15.200.000 pesetas en dos ejercicios diferentes, cantidad que se corresponde con el total de subvención que habían solicitado. Ante estos datos, Urquijo ha calificado de “vergüenza” que un Gobierno “que se ve en la obligación de gastarse miles de millones en seguridad, al mismo tiempo esté financiando a un colectivo” como Senideak.
La propuesta del PP sólo ha obtenido el apoyo del PSE. Desde este partido, Jesús Loza ha apuntado que es “de sentido común y de pura higiene democrática el no subvencionar a grupos o asociaciones cuyo objetivo sea el amparo, apoyo o respaldo a una banda armada”. Ha matizado que los socialistas no se opondrían a que se concedieran ayudas individuales a las familias que tengan dificultades para hacer efectivas las visitas a sus presos, sin embargo ha emplazado a la Administración vasca a “asegurarse algunas garantías antes de conceder cualquier ayuda de estas características”.
Desde el tripartito, PNV, EA e IU-EB han rechazado la propuesta al considerar que los familiares de los presos de ETA son “completamente inocentes”, según Oscar Matute (IU-EB) y, sus derechos constitucionales “no están limitados”, según Emilio Olabarria (PNV). Rafael Larreina (EA) ha manifestado que la propuesta del PP es la “peor de las soluciones”. El representante de Batasuna, Joseba Álvarez, ha advertido de que “no vale decir que todo es del entramado de ETA” y ha recordado que “no es un delito ayudar económicamente a las familias que deben recorrer miles de kilómetros para visitar a sus familiares”.
Ayudar a las familias... y algo más, con el dinero de los vascos
Senideak se ampara en un fin social: ayudar a las familias de los presos etarras para que puedan desplazarse hasta las cárceles. Pero esta plataforma ejerce una notable acción delegada de ETA. Primero, son los encargados de "internacionalizar el conflicto". Sus pancartas con el mapa aberrante de Euskal Herria (con Navarra y Francia) se han visto en muchos partidos de fútbol y hasta en el campeonato del mundo de atletismo, donde todos pudimos ver a unas falsas "giraldillas" que denunciaban a España como Estado opresor.
Desde Senideak se denuncia el cierre de Ardi Beltza o se promueve el carnet de identidad independentista vasco. Ninguna de estas acciones tiene que ver con la situación familiar de los presos. El dinero que Joseba Azkárraga, consejero de Justicia, Ibarretxe, Madrazo y Batasuna quieren seguir inyectando a esta plataforma sirve para llevar a cabo todas estas acciones. Y, de paso, garantizan "pensiones" a los presos más influyentes de la banda.
La propuesta del PP sólo ha obtenido el apoyo del PSE. Desde este partido, Jesús Loza ha apuntado que es “de sentido común y de pura higiene democrática el no subvencionar a grupos o asociaciones cuyo objetivo sea el amparo, apoyo o respaldo a una banda armada”. Ha matizado que los socialistas no se opondrían a que se concedieran ayudas individuales a las familias que tengan dificultades para hacer efectivas las visitas a sus presos, sin embargo ha emplazado a la Administración vasca a “asegurarse algunas garantías antes de conceder cualquier ayuda de estas características”.
Desde el tripartito, PNV, EA e IU-EB han rechazado la propuesta al considerar que los familiares de los presos de ETA son “completamente inocentes”, según Oscar Matute (IU-EB) y, sus derechos constitucionales “no están limitados”, según Emilio Olabarria (PNV). Rafael Larreina (EA) ha manifestado que la propuesta del PP es la “peor de las soluciones”. El representante de Batasuna, Joseba Álvarez, ha advertido de que “no vale decir que todo es del entramado de ETA” y ha recordado que “no es un delito ayudar económicamente a las familias que deben recorrer miles de kilómetros para visitar a sus familiares”.
Ayudar a las familias... y algo más, con el dinero de los vascos
Senideak se ampara en un fin social: ayudar a las familias de los presos etarras para que puedan desplazarse hasta las cárceles. Pero esta plataforma ejerce una notable acción delegada de ETA. Primero, son los encargados de "internacionalizar el conflicto". Sus pancartas con el mapa aberrante de Euskal Herria (con Navarra y Francia) se han visto en muchos partidos de fútbol y hasta en el campeonato del mundo de atletismo, donde todos pudimos ver a unas falsas "giraldillas" que denunciaban a España como Estado opresor.
Desde Senideak se denuncia el cierre de Ardi Beltza o se promueve el carnet de identidad independentista vasco. Ninguna de estas acciones tiene que ver con la situación familiar de los presos. El dinero que Joseba Azkárraga, consejero de Justicia, Ibarretxe, Madrazo y Batasuna quieren seguir inyectando a esta plataforma sirve para llevar a cabo todas estas acciones. Y, de paso, garantizan "pensiones" a los presos más influyentes de la banda.
