L D (EFE)
La protesta puede agudizarse si antes de un mes no se atienden sus reivindicaciones laborales ya que los sindicatos UGT, CCOO y USO prevén que casi el cien por cien de los 1.500 escoltas privados que protegen a alrededor de ochocientos cargos de Navarra y País Vasco dejarán de hacer horas extraordinarias. Eso será a partir del próximo día 25 de julio.
Representantes de las tres centrales han explicado que, por el momento, un “porcentaje muy elevado” de escoltas privados de Euskadi y Navarra se han sumado a la campaña de recogida de firmas para comenzar la protesta el próximo día 25 de julio, ante la “intransigencia de las empresas, del Gobierno Vasco y del Ministerio de Interior”. En caso de no solucionarse el conflicto que les enfrenta con sus empresas, por el exceso de horario y la falta de regulación de su jornada, los escoltas no trabajarán por encima de las 164 horas que les marca el convenio del sector a partir de la citada fecha y se negarán, por tanto, a realizar horas extraordinarias.
Las centrales han enviado una carta al Departamento vasco de Interior para pedirle su mediación y advertirle de que, “si no se sienta a negociar, tendrá que asumir su responsabilidad”, en caso de que los escoltas lleven a cabo su protesta y los cargos públicos no puedan contar con su protección las veinticuatro horas del día.
Representantes de las tres centrales han explicado que, por el momento, un “porcentaje muy elevado” de escoltas privados de Euskadi y Navarra se han sumado a la campaña de recogida de firmas para comenzar la protesta el próximo día 25 de julio, ante la “intransigencia de las empresas, del Gobierno Vasco y del Ministerio de Interior”. En caso de no solucionarse el conflicto que les enfrenta con sus empresas, por el exceso de horario y la falta de regulación de su jornada, los escoltas no trabajarán por encima de las 164 horas que les marca el convenio del sector a partir de la citada fecha y se negarán, por tanto, a realizar horas extraordinarias.
Las centrales han enviado una carta al Departamento vasco de Interior para pedirle su mediación y advertirle de que, “si no se sienta a negociar, tendrá que asumir su responsabilidad”, en caso de que los escoltas lleven a cabo su protesta y los cargos públicos no puedan contar con su protección las veinticuatro horas del día.
