(Libertad Digital)
En su visita a Bruselas, la titular de Exteriores Ana Palacio dijo que Ceuta y Melilla eran "ciudades de la Unión Europea". Viendo como ha actuado la UE (sobre todo Francia) en la cuestión de Perejil, Rabat no ha dudado en volver a dejar en evidencia al Gobierno español. Así, el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Mohamed Benaisa, no ha podido dejar más clara cuál es la intención de Marruecos en lo que se refiere a los territorios españoles que limitan con su frontera. Para el tertuliano de Prisa, Ceuta y Melilla son un "residuo del colonialismo", que reviste de un carácter "puramente bilateral" entre Rabat y Madrid. Asimismo, en declaraciones a la agencia de noticias France Presse, el ministro señaló que España no puede valerse de un "escudo europeo" para reforzar su posición acerca de estos dos enclaves. Benaissa señaló que en el momento de la conclusión de los acuerdos con la Unión Europea, incluído el de 1996, Marruecos "siempre dejó clara su posición sobre estos dos enclaves y la Unión Europea tomó bien nota al respecto".
Ataca a España por su postura en el Sahara
Por lo que se refiere al conflicto del Sahara occidental, el jefe de la diplomacia marroquí dijo que "el proceso de descolonización concluyó en 1975" con el acuerdo de Madrid al que se llegó con España. Además, Benaisa reprochó que las opiniones sobre el Sáhara "todavía no se hayan liberado de una visión teñida del pasado" e "ignoren la realidad de un Marruecos independiente y estable". Por supuesto, el ministro de Exteriores no se refería a las declaraciones de apoyo que tanto Felipe González como Luis María Anson (con agradecimiento público a través de la agencia oficial MAP) han realizado en los últimos tiempos.
Pero después pide dialogar "fuera de toda polémica"
Con la fuerza de quien ha salido vencedor en el conflicto de Perejil, el súbdito de Mohamed VI se atreve ya a marcar la línea de la política exterior de nuestro país. Así, Benaisa subrayó que "España no tiene por qué lanzar amenazas cada vez que hace referencia al asunto del Sahara marroquí". No vaya a ser que le estropee los negocios petrolíferos que tiene Marruecos en esa región. Eso sí, después de su incendiaria intervención, el ministro de Exteriores dijo que los problemas entre España y Marruecos deben de ser abordados "en el marco de un diálogo serio y profundo, lejos de cualquier polémica y sin una toma de posiciones hostiles sobre el conjunto de nuestros contenciosos".
Ataca a España por su postura en el Sahara
Por lo que se refiere al conflicto del Sahara occidental, el jefe de la diplomacia marroquí dijo que "el proceso de descolonización concluyó en 1975" con el acuerdo de Madrid al que se llegó con España. Además, Benaisa reprochó que las opiniones sobre el Sáhara "todavía no se hayan liberado de una visión teñida del pasado" e "ignoren la realidad de un Marruecos independiente y estable". Por supuesto, el ministro de Exteriores no se refería a las declaraciones de apoyo que tanto Felipe González como Luis María Anson (con agradecimiento público a través de la agencia oficial MAP) han realizado en los últimos tiempos.
Pero después pide dialogar "fuera de toda polémica"
Con la fuerza de quien ha salido vencedor en el conflicto de Perejil, el súbdito de Mohamed VI se atreve ya a marcar la línea de la política exterior de nuestro país. Así, Benaisa subrayó que "España no tiene por qué lanzar amenazas cada vez que hace referencia al asunto del Sahara marroquí". No vaya a ser que le estropee los negocios petrolíferos que tiene Marruecos en esa región. Eso sí, después de su incendiaria intervención, el ministro de Exteriores dijo que los problemas entre España y Marruecos deben de ser abordados "en el marco de un diálogo serio y profundo, lejos de cualquier polémica y sin una toma de posiciones hostiles sobre el conjunto de nuestros contenciosos".
