L D (EFE)
Las tres detenciones están relacionadas con el arresto, el pasado 13 de septiembre, de Iker Casanova, quien ingresó en prisión acusado de pertenencia a la estructura de ETA, a través de la que organizaba actos públicos de apoyo a terroristas y recababa fondos en "herriko tabernas" para pagar fianzas. Las diligencias de investigación y la toma de declaración del detenido permitieron establecer que había otras tres personas, Rubén Nieto, Francisco Javier Balanzategi y Paul Asensio Millán, con las que éste mantenía contactos para llevar a cabo las actividades delictivas que se le imputaban.
Como estas personas se encontraban en libertad provisional después de haber sido procesadas por pertenencia a ETA en el marco de la investigación sobre el aparato político de la banda, EKIN, el juez Baltasar Garzón comunicó a la sala de lo penal los nuevos indicios existentes contra ellos, que suponían la reiteración delictiva. Siendo ésta una de las razones por las que se puede revocar la libertad provisional, la sala de lo penal dio traslado de los hechos al fiscal del caso, Enrique Molina, quien solicitó que los tres fueran arrestados, después de lo que el tribunal ordenó su detención.
En el auto de prisión dictado por Garzón contra Casanova, éste afirmaba que el detenido era uno de los responsables de EKIN en Vizcaya que habría sustituido en sus funciones a los también presuntos integrantes de esta organización Paul Asensio y Rubén Nieto, procesados por integración en ETA-EKIN. Así se desprendía de las conversaciones telefónicas que le habían sido intervenidas a Casanova y en las que presuntamente orquestaba movilizaciones como las celebradas a raíz de la muerte de la supuesta etarra Olaia Castresana cuando manipulaba un artefacto explosivo en Torrevieja (Alicante) o con motivo de la ilegalización de la asociación juvenil radical Segi, entre otras.
También se le acusa de coordinar la pegada de carteles convocando a manifestaciones y de recabar fondos a través de la "herriko taberna" de Barakaldo para el pago de las fianzas a detenidos por violencia callejera o por otro tipo de relación con la banda terrorista.
Además, entre los documentos que le fueron incautados, figuraba uno que detallaba cómo debe organizarse la "seguridad" en las acciones de violencia callejera y otro en el que se explica a los jóvenes la manera de permanecer callados durante los interrogatorios a los que sean sometidos tras su detención.
Como estas personas se encontraban en libertad provisional después de haber sido procesadas por pertenencia a ETA en el marco de la investigación sobre el aparato político de la banda, EKIN, el juez Baltasar Garzón comunicó a la sala de lo penal los nuevos indicios existentes contra ellos, que suponían la reiteración delictiva. Siendo ésta una de las razones por las que se puede revocar la libertad provisional, la sala de lo penal dio traslado de los hechos al fiscal del caso, Enrique Molina, quien solicitó que los tres fueran arrestados, después de lo que el tribunal ordenó su detención.
En el auto de prisión dictado por Garzón contra Casanova, éste afirmaba que el detenido era uno de los responsables de EKIN en Vizcaya que habría sustituido en sus funciones a los también presuntos integrantes de esta organización Paul Asensio y Rubén Nieto, procesados por integración en ETA-EKIN. Así se desprendía de las conversaciones telefónicas que le habían sido intervenidas a Casanova y en las que presuntamente orquestaba movilizaciones como las celebradas a raíz de la muerte de la supuesta etarra Olaia Castresana cuando manipulaba un artefacto explosivo en Torrevieja (Alicante) o con motivo de la ilegalización de la asociación juvenil radical Segi, entre otras.
También se le acusa de coordinar la pegada de carteles convocando a manifestaciones y de recabar fondos a través de la "herriko taberna" de Barakaldo para el pago de las fianzas a detenidos por violencia callejera o por otro tipo de relación con la banda terrorista.
Además, entre los documentos que le fueron incautados, figuraba uno que detallaba cómo debe organizarse la "seguridad" en las acciones de violencia callejera y otro en el que se explica a los jóvenes la manera de permanecer callados durante los interrogatorios a los que sean sometidos tras su detención.
