L D (Nacho G. Mostazo)
El ministro del Interior, Ángel Acebes, ha facilitado las identidades de los nueve detenidos esta semana en el sur de Francia por su pertenencia a la banda terrorista ETA. Entre ellos están los dos que ya se conocían, Ibón Fernández de Iradi, alias “Susper”, y Beltzane Obanos. Según Acebes, en el piso que ocupaban estos dos etarras en la localidad de Tarbes, se encontraba la
dirección operativa
de los comandos de ETA, que ha sido desmantelado por los agentes de la Policía Judicial francesa, quienes ahora estudian todo el material incautado en dicha vivienda porque, se supone, allí estarían todos los datos sobre el despliegue de la banda criminal en España.
Otro de los detenidos es Balbino Sáez de Olarra, que logró huir en la operación contra el “comando Madrid” del pasado mes de mayo. Sáez se había reintegrado recientemente en las actividades de ETA tras regresar de Latinoamérica. Se trata del único veterano de la banda que ha caído en esta operación, porque el resto son todos jóvenes que proceden de la llamada “violencia callejera”. Así, en la operación también ha sido detenida Lorena Somoza Chamizo, que compartía piso con Iradi y Obanos. Además, en el piso de Arcachon fueron arrestados el ya citado Balbino Sáez, Iker Heredia y Joana Núñez, quienes formaban parte de un comando "listo" para entrar en España y actuar de forma inminente. Todos ellos portaban armas y documentación falsa.
En el piso de Pau, la Policía Judicial francesa arrestó a José María Otegui y Jesús Guinea, también armados y con documentación falsa. Ambos integraban un comando en la reserva preparado para actuar en sustitución de los grupos itinerantes que vuelven a Francia tras perpetrar los atentados. Según el ministro, se trata de los dos comandos que estaban mejor preparados para actuar en España, a los que podría sumarse uno en fase de formación y en el que estaría integrada Naia Zuriarrain, arrestada en una vivienda de Lourdes, armada y con documentación falsa. En el caso de Iker Heredia, fue acusado de actos de terrorismo callejero en Portugalete (Vizcaya) en 1999, mientras que Jesús Guinea fue concejal de Euskal Herritarrok (Batasuna) en Larrabezua (Vizcaya) y fue condenado en 2000 por la Audiencia Nacional por quemar un cajero automático en 1997.
Beltzane Obanos, jefa de ETA con 22 años
Posiblemente el caso más llamativo en esta operación sea el de Beltzane Obanos, una joven etarra de tan sólo 22 años que ya fue detenida en Pamplona en 1995 –cuando apenas tenía 15 años– por su participación en actos de violencia callejera. Según ha explicado Acebes, Obanos llevaba a cabo tareas de “logística” e “infraestructura” como coordinadora de los comandos, y estaba “a las órdenes” de Ibón Fernández, el jefe de los pistoleros, que asumió dicho puesto tras la detención en septiembre de Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica. Este dato vendría a demostrar que el esfuerzo policial contra ETA está debilitando gravemente a la banda. El ministro Acebes ha hablado de un “durísimo golpe”, pero ha dicho que aún no se puede cantar victoria porque la banda tiene “capacidad” para crear nuevos comandos.
No obstante, desde 1992, cuando cayó la cúpula de la banda en Bidart (Francia), los terroristas han tenido que nutrirse cada vez más de los cachorros de la “violencia callejera” para sus comandos de pistoleros. De hecho, para eso organizaron sus grupos juveniles (Jarrai-Haika-Egi) y ordenaron a Batasuna la coordinación del terrorismo callejero. Pero debido a la inexperiencia de los borrokas recién llegados a ETA, y también a la mejora de la lucha antiterrorista, las detenciones se han acelerado en estos últimos años. Además, los arrestos de los jóvenes recién llegados a ETA han facilitado la captura de otros terroristas más veteranos , a quienes suelen delatar en sus declaraciones ante la Policía.
Entre estos, ETA sólo cuenta actualmente con los que huyeron en los años 80 y 90 a otros países, sobre todo a Latinoamérica (México, Venezuela, Colombia, República Dominicana, Cuba, etc.), algunos de los cuales han regresado ante la falta de criminales con experiencia . Es el caso del mencionado Balbino Sáez de Olarra, detenido en esta última operación tras incorporarse a ETA después de escapar en 1993 a México, y a quien se responsabiliza, entre otros, del atentado con coche bomba en la sede madrileña de Repsol-YPF, cometido en abril de este año, y del vehículo que explotó en mayo cerca del Estadio Santiago Bernabéu. Tras la desarticulación del “comando Madrid”, en una operación en la que cayeron otros terroristas mucho más jóvenes que él, Balbino Sáez logró escapar al cerco policial, lo que demuestra que los veteranos de ETA suelen protegerse mejor debido a su experiencia mientras que los cachorros suelen ser más torpes .
Ahora, ¿quién manda en ETA?
La banda criminal todavía tiene a algunos de estos etarras veteranos en su cúpula. Según fuentes de la lucha antiterrorista citadas por La Razón , el comité ejecutivo de ETA estaría actualmente formado por José Antonio Urruticoetxea, alias “Josu Ternera” (el parlamentario de Batasuna desaparecido meses atrás y sobre quien pesa una orden internacional de arresto dictada por el Tribunal Supremo), Félix López de Lacalle, alias “Mobutu”, y Mikel Albizu, alias “Mikel Antza”. También formarían parte de la cúpula etarra Gorka Palacios Alday, cuyo cargo estaría por encima del ahora detenido Ibón Fernández de Iradi en la dirección de los comandos de ETA, Mercedes Chivite Berango y Ainhoa García Montero, sobre quien se dijo que era la detenida el pasado jueves junto a Fernández de Iradi.
El ministro Ángel Acebes ha dicho que la operación policial no ha terminado todavía, por lo que cabe pensar que la Policía podría seguir haciendo redadas, tanto en Francia como en España. Además, el hallazgo del piso desde donde se coordinaban los comandos obligará a los etarras listos para actuar en España –en las últimas semanas se habló al menos de cuatro comandos– a esperar ocultos nuevas órdenes de la cúpula o regresar a Francia, porque la estructura de la banda puede estar ahora vendida gracias a la documentación incautada en el piso de Tarbes. Todos esos movimientos debilitarán necesariamente a ETA, al menos durante los próximos meses.
Según el diario La Razón , que cita fuentes de la lucha antiterrorista, esta última operación ha aumentado la sensación de inseguridad que reina actualmente entre los integrantes de ETA, que ven cómo se incrementa la eficacia policial sin que puedan saber a ciencia cierta cuál es el origen de las últimas operaciones.
Con información de la Agencia Efe
Otro de los detenidos es Balbino Sáez de Olarra, que logró huir en la operación contra el “comando Madrid” del pasado mes de mayo. Sáez se había reintegrado recientemente en las actividades de ETA tras regresar de Latinoamérica. Se trata del único veterano de la banda que ha caído en esta operación, porque el resto son todos jóvenes que proceden de la llamada “violencia callejera”. Así, en la operación también ha sido detenida Lorena Somoza Chamizo, que compartía piso con Iradi y Obanos. Además, en el piso de Arcachon fueron arrestados el ya citado Balbino Sáez, Iker Heredia y Joana Núñez, quienes formaban parte de un comando "listo" para entrar en España y actuar de forma inminente. Todos ellos portaban armas y documentación falsa.
En el piso de Pau, la Policía Judicial francesa arrestó a José María Otegui y Jesús Guinea, también armados y con documentación falsa. Ambos integraban un comando en la reserva preparado para actuar en sustitución de los grupos itinerantes que vuelven a Francia tras perpetrar los atentados. Según el ministro, se trata de los dos comandos que estaban mejor preparados para actuar en España, a los que podría sumarse uno en fase de formación y en el que estaría integrada Naia Zuriarrain, arrestada en una vivienda de Lourdes, armada y con documentación falsa. En el caso de Iker Heredia, fue acusado de actos de terrorismo callejero en Portugalete (Vizcaya) en 1999, mientras que Jesús Guinea fue concejal de Euskal Herritarrok (Batasuna) en Larrabezua (Vizcaya) y fue condenado en 2000 por la Audiencia Nacional por quemar un cajero automático en 1997.
Beltzane Obanos, jefa de ETA con 22 años
Posiblemente el caso más llamativo en esta operación sea el de Beltzane Obanos, una joven etarra de tan sólo 22 años que ya fue detenida en Pamplona en 1995 –cuando apenas tenía 15 años– por su participación en actos de violencia callejera. Según ha explicado Acebes, Obanos llevaba a cabo tareas de “logística” e “infraestructura” como coordinadora de los comandos, y estaba “a las órdenes” de Ibón Fernández, el jefe de los pistoleros, que asumió dicho puesto tras la detención en septiembre de Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica. Este dato vendría a demostrar que el esfuerzo policial contra ETA está debilitando gravemente a la banda. El ministro Acebes ha hablado de un “durísimo golpe”, pero ha dicho que aún no se puede cantar victoria porque la banda tiene “capacidad” para crear nuevos comandos.
No obstante, desde 1992, cuando cayó la cúpula de la banda en Bidart (Francia), los terroristas han tenido que nutrirse cada vez más de los cachorros de la “violencia callejera” para sus comandos de pistoleros. De hecho, para eso organizaron sus grupos juveniles (Jarrai-Haika-Egi) y ordenaron a Batasuna la coordinación del terrorismo callejero. Pero debido a la inexperiencia de los borrokas recién llegados a ETA, y también a la mejora de la lucha antiterrorista, las detenciones se han acelerado en estos últimos años. Además, los arrestos de los jóvenes recién llegados a ETA han facilitado la captura de otros terroristas más veteranos , a quienes suelen delatar en sus declaraciones ante la Policía.
Entre estos, ETA sólo cuenta actualmente con los que huyeron en los años 80 y 90 a otros países, sobre todo a Latinoamérica (México, Venezuela, Colombia, República Dominicana, Cuba, etc.), algunos de los cuales han regresado ante la falta de criminales con experiencia . Es el caso del mencionado Balbino Sáez de Olarra, detenido en esta última operación tras incorporarse a ETA después de escapar en 1993 a México, y a quien se responsabiliza, entre otros, del atentado con coche bomba en la sede madrileña de Repsol-YPF, cometido en abril de este año, y del vehículo que explotó en mayo cerca del Estadio Santiago Bernabéu. Tras la desarticulación del “comando Madrid”, en una operación en la que cayeron otros terroristas mucho más jóvenes que él, Balbino Sáez logró escapar al cerco policial, lo que demuestra que los veteranos de ETA suelen protegerse mejor debido a su experiencia mientras que los cachorros suelen ser más torpes .
Ahora, ¿quién manda en ETA?
La banda criminal todavía tiene a algunos de estos etarras veteranos en su cúpula. Según fuentes de la lucha antiterrorista citadas por La Razón , el comité ejecutivo de ETA estaría actualmente formado por José Antonio Urruticoetxea, alias “Josu Ternera” (el parlamentario de Batasuna desaparecido meses atrás y sobre quien pesa una orden internacional de arresto dictada por el Tribunal Supremo), Félix López de Lacalle, alias “Mobutu”, y Mikel Albizu, alias “Mikel Antza”. También formarían parte de la cúpula etarra Gorka Palacios Alday, cuyo cargo estaría por encima del ahora detenido Ibón Fernández de Iradi en la dirección de los comandos de ETA, Mercedes Chivite Berango y Ainhoa García Montero, sobre quien se dijo que era la detenida el pasado jueves junto a Fernández de Iradi.
El ministro Ángel Acebes ha dicho que la operación policial no ha terminado todavía, por lo que cabe pensar que la Policía podría seguir haciendo redadas, tanto en Francia como en España. Además, el hallazgo del piso desde donde se coordinaban los comandos obligará a los etarras listos para actuar en España –en las últimas semanas se habló al menos de cuatro comandos– a esperar ocultos nuevas órdenes de la cúpula o regresar a Francia, porque la estructura de la banda puede estar ahora vendida gracias a la documentación incautada en el piso de Tarbes. Todos esos movimientos debilitarán necesariamente a ETA, al menos durante los próximos meses.
Según el diario La Razón , que cita fuentes de la lucha antiterrorista, esta última operación ha aumentado la sensación de inseguridad que reina actualmente entre los integrantes de ETA, que ven cómo se incrementa la eficacia policial sin que puedan saber a ciencia cierta cuál es el origen de las últimas operaciones.
