La ofensiva antiterrorista de Israel y la reiterada afirmación del gobierno norteamericano de que no considera el visto bueno de la ONU como una condición sine qua non para intervenir en Irak se relacionan en varios editoriales de prensa. Los editoriales más destacados son el de El Mundo —que se centra fundamentalmente en la cuestión iraquí— y el de ABC –que se dirige fundamentalmente a la intervención militar israelí en Gaza.
El Mundo comienza su editorial destacando que, respecto a Irak, el calendario de esta semana no puede ser más apretado: Así, el editorialista recuerda que hoy está convocado el Consejo de Seguridad de la ONU para escuchar el informe de los inspectores en Irak y que horas antes se reúnen los ministros de Exteriores de la UE para intentar consensuar una posición común; mañana acuden a las urnas los israelíes y Bush se dirigirá a la nación en el tradicional discurso de la Unión; el miércoles está previsto que el Consejo de Seguridad discuta si procede o no la intervención contra Sadam y en qué condiciones. Y el jueves, Bush recibirá a Blair en la Casa Blanca, una cita de la que puede salir la decisión final.
Dice El Mundo que “si hay alguien capaz de frenar la carrera hacia la guerra, es esa vieja Europa de la que hablaba despectivamente Donald Rumsfeld y que ve con muy poco entusiasmo un conflicto con Sadam”.
La forma más fácil y, sobretodo, más legítima, para frenar la guerra en Irak sería que Sadam dejara el poder que de forma tan tiránica viene ostentando, tal y como han propuesto los norteamericanos. Si Hussein insiste en seguir tomando el pelo a la comunidad internacional, ya puede decir misa cantada la acertadamente calificada como "vieja Europa", que EE UU intervendrá. Como acertadamente ha reiterado Powell “no nos sumaremos a un consenso que ponga en entredicho nuestros principios”.
También afirma El Mundo que “Powell reprochó ayer con arrogancia a los europeos su ingratitud ante lo que EE UU ha hecho por este continente y afirmó que su país no tiene nada de lo que avergonzarse en su último siglo —¡¡— de política exterior”. El Mundo se limita a poner unos signos de exclamación para cuestionar la afirmación de Powell. Ciertamente pocos argumentos tiene para refutarle, porque lo cierto es que el secretario de Estado se limitó a recordar oportunamente que “hace más de medio siglo, Estados Unidos ayudó a salvar Europa de la tiranía del fascismo que llevó a la II Guerra Mundial. Y nos quedamos ayudar a Europa a recobrar su vitalidad”.
Lo único que señala El Mundo ante esta incuestionable verdad es que “las palabras del secretario de Estado reflejan el abismo abierto con Francia y Alemania, que exigen pruebas concluyentes de que Sadam dispone de armas de destrucción masiva y un nuevo mandato de la ONU para apoyar la acción militar de Bush”.
El Mundo denuncia “la arrogancia” norteamericana cuando lo que hay que denunciar es la farisea actitud de Francia y Alemania que exigen “pruebas concluyentes” como si no existieran ya. ¿Qué pruebas, además, convencería a quienes han afirmado recientemente —como es el caso de Chirak y Schröder— que “la guerra siempre es una mala solución”?. ¿Qué hipócrita actitud es esa de escudarse en lo que diga la ONU respecto a Irak, si lo que diga la ONU depende, entre otros, de lo que digan Francia y Alemania que formarán parte del Consejo de Seguridad?
¿Por qué El Mundo no denuncia a estos gobiernos que votaron en diciembre la resolución 1441 de la ONU que dio a Irak “una última oportunidad” y ahora cuestionan que se use la fuerza?. Quien tiene una actitud zigzagueante en esta cuestión son los alemanes y los franceses, no los norteamericanos. Son estos gobiernos europeos los que ahora dan marcha atrás respecto a lo que firmaron en la última resolución de Naciones Unidas.
En cualquier caso, El Mundo considera que “aunque quedara demostrado que Sadam mintiera” —como si no hubiera quedado demostrado ya por enésima vez—, “la acción militar sólo estaría justificada si el dictador de Bagdad se negara a entregar esas armas una vez descubiertas o bloqueara la labor de los inspectores de la ONU”. ¿Pero es que acaso El Mundo no considera que la mentira es en sí misma una manera de bloquear la labor de inspección?. ¿Le parecería a este diario poco bloqueo que Sadam Hussein sacara a puntapiés a los inspectores de la ONU como ya hiciera en 1994? Ese ya era un planteamiento ingenuo hace una década, pero exponerlo ahora nuevamente tras un nuevo engaño de Sadam sólo es ganas de encubrir una negativa incondicional a cualquier enfrentamiento bélico contra ese
dictador.
Ya conocemos bastante la vergonzosa línea editorial de este diario para que ahora pretenda hacernos creer que su negativa a intervenir en Irak no es ciega ni incondicional. ¡Pero si hace unos meses su director nos decía que aunque Sadam Husein tuviera armas de destrucción masiva había que “tener pruebas de que su intención era utilizarlas”! Ahora hipócritamente el editorial se escuda en la labor de los inspectores, sin reconocer tampoco que ha sido precisamente la presión norteamericana —que este diario ha criticado desde el primer día— la que la ha hecho posible.
ABC, de forma más sorprendente, pero no menos criticable, analiza la última ofensiva antiterrorista del Gobierno de Sharon, que coincide con los comicios que mañana se celebran en Israel. La verdad es que tampoco sorprende mucho la descarada parcialidad pro palestina de este diario, pues es un claro denominador común tanto en los diarios de izquierda como en los de la derecha de nuestro país.
El editorial, como veremos inmediatamente, no puede ser más lamentable. Comienza por relacionar la ofensiva en Gaza, no con los ataques terroristas que Israel sufre como ningún otro país en el mundo, sino por las elecciones que se celebran mañana. Dice el editorialista además que “la orden de lanzar en masa al Ejército contra la depauperada y superpoblada franja de Gaza es la más intensa y violenta incursión desde 1994”. Si tenemos en cuenta que en esa operación bélica antiterrorista el numero de muertos no ha pasado de los catorce, y que doce de ellos eran palestinos armados que hicieron frente a los soldados israelíes nos limitaremos a decir que ya nos hubiera gustado de ABC una denuncia proporcional ante el último atentado terrorista en Tel Aviv en el que murieron 23 israelíes, todos ellos inocentes civiles desarmados.
Dice ABC que la de Israel es una “descarga bélica populista e innecesaria”. ¿Cómo que “innecesaria”?. ¿Qué se pretende de los judíos, que se dejen pasivamente masacrar? ¿Por qué fue necesaria la guerra antiterrorista en Afganistán y no lo es en Palestina? ¿Por qué considera ABC que una es “populista” y la otra no? ¿Por qué el respaldo de los norteamericanos a esa intervención legitima a Bush y el respaldo de los israelíes a la ofensiva en Palestina no legitima a Sharon?
Señala ABC que “Israel vive la más grave recesión económica desde la creación de su Estado en 1948” y lamenta que, “pese a este panorama tan negro, en la sociedad israelí, no ha calado aun el mensaje que lanzan los sectores más pragmáticos, que abogan por cambiar las prioridades nacionales: la salud economica y la paz”.
Pero ¿cómo pretender que la sociedad israelí no tenga la lucha contra el terrorismo como su máxima prioridad si sólo en el último atentado que ha sufrido Israel ha muerto más gente que la que ha matado ETA en España en varios años?
¿Se da cuenta, por otra parte, el editorialista de ABC que utiliza los mismos argumentos contra el Gobierno de Sharon que los que utiliza Arzalluz contra el Gobierno de Aznar? ¿Hay que denigrar las últimas iniciativas de nuestro Gobierno contra el terrorismo por el hecho de ser “electoralistas”?. ABC no podría recurrir al falso argumento —y hay que reconocer que, de hecho, no lo hace— de decir que la política antiterrorista de Aznar no incluye acciones bélicas. ¿Acaso no las incluye la de Bush y ABC le ha dado su más claro apoyo, por lo menos en Afganistán?
¿Qué pasa con ABC, que los terroristas que sólo matan judíos tienen bula? ¿Le tranquiliza que los simpatizantes de grupos como Hamás que han aclamado a los muertos al grito de “No hay más Dios que Alá” sólo quieren ver muertos a los judíos?. ¿No quiere enterarse de que el terrorismo islámico se dirige contra todo occidente, tanto a los judíos como a los “cruzados”?
ABC, por el contrario, considera que “Washington no logra armar una gran coalición anti Sadam, entre otras cosas, por su decepcionante dimisión en el conflicto palestino”. La decepcionante dimisión es de los que se niegan a ver la relación entre el terrorismo palestino y el terrorismo de Al Qaida. Sólo basta oir a Bin Laden para darse cuenta de que no sólo los judíos están amenazados.
ABC, por el contrario, parece que hiciera suya esa cantinela de El Mundo o El País o La Razón cuando niegan la relación de Sadam Huissein con Al Qaida. Aunque esa relación no existiera —cosa que Colin Powell se ha negado acertadamente a admitir—, ¿acaso es menos terrorista Hamas o la Yihad islámica a los que no hay la menor duda que el régimen de Sadam ha brindado apoyo? ¿Cómo se puede, por consiguiente, ser tan ingenuo para creer que estos grupos no tienen relación con Al Qaida, cuando esta las ha tenido hasta con ETA que no pertenece al terrorismo islámico?
Parece que los medios de comunicación europeos insisten en repetir la abyecta estrategia europea de los años treinta con Hitler, al que consideraban sólo un peligro para los judíos. Está visto que el antisemitismo es común tanto a derecha como izquierda. Cuando de víctimas judías se trata, ABC no sólo cambia su consideración sobre la forma de combatir el terrorismo, sino que modifica incluso sus preferencias políticas. Así, su editorialista considera que un “gobierno presidido por Sharon que no esté equilibrado por la izquierda (laboristas y laicos) no hará jamás una oferta decente”.
Si ABC exige una "oferta decente" a Sharon para que los terroristas dejen de matar, ¿por qué no pide lo mismo a Bush o Aznar?
Resumen de prensa
La advertencia de Colin Powell de que EE UU está dispuesto a atacar Irak al margen de la ONU es la noticia más destacada en todas las portadas, excepto en la de La Razón que da prioridad a una entrevista con Manuel Fraga en la que el presidente de la Xunta de Galicia afirma que “Cuiña tiene posibilidades y derecho a ser mi sucesor”.
Otras noticias muy destacadas por los diarios en el terreno internacional es la intervención del Ejército de Israel en Gaza a dos días de las elecciones y la intervención de Lula da Silva en la que el presidente brasileño ha denunciado las barreas comerciales que le imponen a su país en la que ha pedido la creación de un fondo contra la miseria y el hambre.
Ya en el terreno nacional, la noticia más destacada es la intervención de Aznar en Santiago de Compostela en la que ha pedido a sus militantes que salgan a la calle a explicar lo que ha hecho el PP por Galicia.
El Mundo es el único diario que destaca en portada el “inmediato regreso a sus puestos de los embajadores de España y Marruecos”. Este diario denuncia, así mismo que “50 bandas de colombianos actúan en Madrid y contratan asesinatos por 4.000 euros”.
Un titular a dos columnas de El País afirma que “Iberia triplicó sus beneficios durante 2002 pese a la crisis del sector aeronáutico”. Este diario también asegura que “la saturación en las cárceles obliga a trasladar a 18.000 presos”.
ABC asegura que “casi un millón y medio de trabajadores españoles consume alcohol de forma abusiva, según trabajo”.
Finalmente, La Vanguardia vuelve a destacar en portada que “Mas valora el talante de Zapatero frente al de Aznar”.

Irak y la ofensiva antiterrorista de Israel
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