Menú

La Razón, Pujol y sus "no a la guerra"

Tanto El Mundo como El País ponen un sorprendente acento en el hecho de que el ultimátum de 24 horas anunciado ayer por Bush, Blair y Aznar en las Azores “no es sólo a Sadam, al que expresamente se le invitaba a hacer las maletas o a prepararse para el martirio, sino a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y, con ellos, al conjunto de la comunidad internacional”. El Mundo lleva su sorpresa hasta en el titular de portada al poner entre exclamaciones que la ONU sufre el mismo ultimátum de 24 horas que Sadam.

Tanta exclamación desorienta al más elemental sentido común. Porque es evidente que ni Bush, ni Blair ni Aznar pretenden dar veinticuatro horas a los miembros del Consejo de Seguridad para que abandonen Nueva York, sede de Naciones Unidas. Lo que pretenden de los miembros del Consejo de Seguridad EE UU y sus aliados es que expresen su opinión sobre la intervención militar antes de que esta se produzca. El Mundo y El País ponen entre exclamaciones lo que no deja de ser una simple obviedad, ¿o es que lo que pretenden estos diarios es que el Consejo de Seguridad espere a que la guerra se produzca para decidir si autorizan o no la intervención militar?

¿Por qué le molesta tanto a El Mundo y a El País que Bush quiera que “las cartas deben estar boca arriba? Estos diarios juegan, una vez más, con las palabras afirmando que las “graves consecuencias” de las que hablaba la resolución 1441 no incluyen una intervención armada. Mucho más lógica tiene interpretar las “graves consecuencias” como la posibilidad de intervenir militarmente contra el régimen de Sadam que traducirlas por prolongar unas medidas que ya han demostrado su ineficacia durante doce años. No hay que olvidar, por otra parte, que el respaldo de la ONU a la intervención militar tampoco fue expreso en 1991 pues el ultimátum dado a Sadam para que abandonara Kuwait se limitó a advertir al dictador iraquí de que la comunidad internacional no toleraría “por todos los medios” esa invasión.

Aunque las inmensas contradicciones de la ONU son inherentes a su propio diseño, tan responsables de que estén aflorando de forma tan evidente son los que respaldan una intervención armada como los que se oponen a ella. ¿Por qué Francia no plasma en un proyecto de resolución su opinión sobre lo que deben suponer esas “graves consecuencias” para Sadam? Si Francia presentara una resolución que afirmara que la intervención militar en Irak debe posponerse o excluirse, esta sería rechazada por más votos—algunos tambien con capacidad de veto— que los que tendría en su contra la propuesta de Gran Bretaña.

Los dos editoriales de ABC tienen como trasfondo la crisis de Irak. En el primero, se dedica a respaldar que ha llegado “la hora de un cambio en el mundo” en la línea de lo defendido en la Cumbre de las Azores.

En el segundo, ABC hace una espléndida denuncia de la “manipulación de Europa” que hace la izquierda en nuestro país. ABC señala que esta “ha hecho un diseño estratégico que depende del cumplimiento de varias condiciones. La primera es que el ánimo antibelicista de la opinión pública se mantenga como criterio de juicio determinante a la hora de votar al alcalde o al presidente de la comunidad. La segunda es que el día después de la caída de Sadam no sea visiblemente mejor para la seguridad mundial y para la libertad de los iraquíes que el día antes. Y la tercera es convencer a los ciudadanos de que Aznar es un cuerpo extraño en los modos de gobierno que se estilan en Europa. Por eso es imprescindible manipular la realidad cotidiana de Europa. La tarea es complicada, porque una buena parte de Europa —tan vieja o más que la otra y con los mismos o mejores valores que ella— acompaña a Aznar en esta crisis. En cuanto a la incidencia electoral de la alianza con Estados Unidos y al posible cambio de criterio de la opinión pública tras la guerra, la historia europea más reciente (Bosnia, Kosovo) demuestra que nadie quiere la guerra pero todos se apuntan a la paz posterior”.

La Razón hoy si hace entendible y defendible “el compromiso atlántico” suscrito por Aznar. Va por días. Y aunque hoy coincidamos, no por ello dejaremos de denunciar las increíbles cotas de frivolidad e incoherencia que ha alcanzado este diario en este asunto de Irak. Porque este diario que hoy alaba de forma muy razonada la política exterior del Gobierno de Aznar es el mismo que hace unas semanas la caricaturizaba en portada, disfrazando a Bush, Aznar y Blair como un emperador romano y sus sumisos gobernadores de provincia. La “sumisión al imperio de Bush II” es ahora descrita como una acertada y razonable apuesta por un nuevo y mejor orden mundial.

Dice hoy el editorialista que "Aznar no ha hecho una apuesta personal ni partidista. Equivocado o no, ha tomado una decisión de Estado sin precedentes”. Lo cierto es que el lector no encontrara una sola razón en el editorial para considerar que Aznar esté equivocado. Todo son razones para respaldar al Gobierno.

Lo mismo ocurre con esa “canela fina” que Ansón ha utilizado tantas veces para ridiculizar a Bush y rechazar la política de EE UU en Irak. Hoy, contra quien arremete Ansón es contra Francia. “Francia está que brama pero con su queso se lo coma. La amnesia de Normandía y la sangre americana derramada no es de recibo”. Si hubiera que hablar de amnesias que no son de recibo...

Finalmente, La Vanguardia dedica su único y largo editorial a describir, más que valorar lo que ha sido la cumbre de las Azores. Más interés tiene el artículo que publica Jordi Pujol en este diario. El presidente de la Generalitat recuerda que está "contra la guerra". Y ciertamente lo tiene que hacer en más de un ocasión pues en su artículo sólo se dan razones que avalarían la política de Aznar y de Bush. Pujol va incluso más lejos que estos al señalar con acierto la “patética actuación de los inspectores”. Quita todo valor a los “gestos de desarme” de Sadam, denuncia los intereses petrolíferos que unen a Chirac con el régimen e Bagdad. Por el contrario, rechaza que el petróleo sea la “razón principal” de EE UU y sus aliados y tampoco se avergüenza por el papel que pueda desempeñar en favor del derrocamiento del dictador iraquí. Pujol considera que “la lucha contra el terrorismo requiere tener base firme en el Próximo Oriente. Para controlar Irán desde Afganistán e Irak para proteger la frontera turca y la de Jordania. Y para no tener que depender tanto de los saudíes, que cada vez inspiran a los EE UU menos confianza”.

Aunque Pujol no da como probable la relación de Sadam con Al qaeda, no por ello deja de considerar que su derrocamiento es clave para la guerra contra el terrorismo que quieren librar los EE UU.

Todo en el artículo de Pujol son razones que respaldarían a Aznar. Incluso Pujol advierte que “hay que recordar que la legitimidad democrática la dan los votos, no las manifestaciones”.

Ya casi al final, dice Pujol “Me pregunto, tras todo esto, sin una guerra contra Irak y contra Sadam está justificada. En términos éticos creo que no”. A continuación, cuando ya creemos que Pujol va a empezar a dar las razones por las que, pese a “todo lo anterior”, no considera “ética” la intervención militar, prosigue, sin embargo, dando razones para llevarla a cabo. Así dice que “Sadam es un criminal y es un riesgo”, que “la lucha contra el terrorismo es necesaria”, que “la mayoría de los opositores a la guerra —empezando por Francia— no hacen propuestas verosímiles ni fiables”. Cuando Pujol llega a lo que podríamos entender que es su propuesta como “la de mantener una fuerte presión política y sobretodo militar”, inmediatamente la deja malparada al preguntarse si "¿es posible mantenerla indefinidamente?” Dice Pujol que “en todo caso, serían necesarios unos despliegues que no permitiesen a Saddam creer que es impune”. ¿Podría dejar de serlo —nos preguntamos nosotros— sin echarle por la fuerza del poder?

Tras terminar haciendo suyas las conclusiones a las que han llegado los aliados de EE UU, Pujol denuncia la hipocresía de “más de un político que dice estar contra la guerra que está deseando que sea corta, con el mínimo número de bajas”. ¿Se referirá Pujol a sí mismo es que sólo pretende con su artículo ofrece como editorialista a La Razón?

Resumen de prensa

La reunión mantenida por Bush, Aznar y Blair en las Azores protagoniza, cuando no monopoliza, las portadas y los editoriales de todos los diarios. El Mundo dice que “Bush, Blair y Aznar dan un ultimátum de 24 horas a Sadam...¡y a la ONU!”. “Hoy es la hora de la verdad” es el titular de ABC. El País dice que Bush, Blair y Aznar da un ultimátum a la ONU antes de atacar a Irak”. El principal titular de La Razón dice que “Bush, Aznar y Blair advierten a la ONU y a Sadam: hoy es el último día”.

Finalmente, La Vanguardia destaca el “ultimátum definitivo de Bush, Blair y Aznar”.

El Mundo también destaca en titulares “dos advertencias” a Aznar. La primera es del cardenal Pío Laghi: “Para el Papa es grave que sólo decidan tres”. La otra es del representantes socialista Marin: “Exigiremos al Gobierno que no permita el uso de las bases”. Un sumario de ABC destaca que los dirigentes del Eje atlántico “se comprometen a garantizar que un Irak sin Sadam tendrá plena integridad territorial, libertad para todas sus minorías y acceso de la población a sus enormes riquezas naturales”. El País destaca que “Powell recomienda a los inspectores y a los periodistas que abandonen Bagdad” y que “la oposición acusa a Aznar de colocar a España fuera de la legalidad”. Finalmente La Vanguardia, que publica un artículo de Jordi Pujol titulado "el estropicio de Irak", destaca también la afirmación de Bush de que “ha llegado el momento de la verdad para el mundo” y señala la “inquietud en Wall Street por el giro uniteralista de Bush”.

ABC hace referencia en portada al artículo que en sus páginas publica Nicolás Redondo Terreros en la que el ex secretario genenal de los socialistas vascos recuerda a sus correligionarios contrarios al pacto a la alianza con el PP en el País Vasco la tradición pactista del PSOE. El País también destaca que “El PP vasco propone formar listas conjuntas con el PSOE en 30 municipios”. La Razón dice que “ETA dice en su boletín que el PNV recoge los frutos de sus atentados”. Este diario también destaca que “el número tres de Al Qaida preparó ataques en España”.

El Gobierno ha adoptado las recomendaciones de la OMS contra el extraño brote de neumonía asiática que ya afecta a ocho países.

Finalmente dos noticias logran hacerse un hueco en las portadas. El País dice a dos columnas que “el atletismo español cierra en Birmingham el mejor Mundial de su historia”, mientras La Vanguardia destaca el “raquítico empate del Barça” que quedó cero a cero contra el alavés.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida