La mayoría de los diarios dedican sus editoriales a considerar posibles errores en el planteamiento de la guerra en Irak por parte de los aliados y en hacer lúgubres cuando no apocalípticos pronósticos sobre su duración y desenlace. ABC es el único diario cuyos editoriales se salen de este denominador común para centrarse en la relación franco-española a raíz de este conflicto y el precio económico de la guerra.
La Razón titula su editorial “replantearse la guerra” donde hace referencia a la “lluvia de críticas que desde hace días caen sobre el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld”, asegurando que “en buena parte proceden de mandos militares que combatieron en la anterior guerra del golfo”. El diario reconoce, no obstante, que el general Franks “ayer mismo afirmaba categóricamente que toda la operación se estaba desarrollando según los planes iniciales”.
La Razón considera que “la guerra ha comenzado bajo una premisa estratégica y política falsa: que el régimen de Bagdad se derrumbaría como un castillo de naipes a medida que las fuerzas de la coalición, en un avance relámpago, llegaran a las puertas de Bagdad. Este análisis, fervientemente publicitado —según el editorial— por el clan de los halcones, no se ha cumplido”.
Lo que caracteriza el comentario de La Razón es que saca todo fuera de contexto. En primer lugar, trata de presentar las esperanzas de los aliados como muestra de “falta de cautela”, cuando ambas cosas no son incompatibles. La Razón silencia que lo primero que dijo Bush en su mensaje a la nación en el mismo momento del inicio de la intervención armada era que a los aliados les esperaba una guerra “larga y difícil”, lo cual deja en evidencia que, por grande que fuera su esperanza, no era menor su cautela.
Para dar ya hoy por sentenciado que “los pronósticos de los halcones no se han cumplido”, La Razón hubiera debido citar el de alguno que garantizara que, en menos de una docena de días, el régimen de Sadam se habría derrumbado. Ningún “halcón” ha hecho tan audaz afirmación, lo cual no obsta para reconocer que evidentemente partían de unas premisas muy optimistas.
Las tesis, sin embargo, que el tiempo ya permite dar por refutadas son, más bien, las de las “palomas” estodounidenses que creían que Francia y Alemania finalmente se pondrían del lado aliado en el Consejo de Seguridad de la ONU. En cuanto a los pronósticos de duración, la guerra de Kuwait, la de Kosovo o Afganistán se considerban guerras relámpagos y ningún halcon se comprometió a que esta iría a concluirse en menos tiempo.
El director de La Razón, sin embargo, consideraba el pasado sábado que "se llegó a hablar de una guerra relámpago y de que en 48 horas caería el tirano asediado por los bombardeo y los comandos, derrocado por su propio pueblo. 48 horas, sí señor, no estoy delirando ni inventando nada”. No hubiera estado de más que el señor Vera en su artículo “demasiadas mentiras” hubiera citado el nombre del dirigente estadounidense y el medio donde se afirmó semejante pronóstico. A la espera quedamos.
La Vanguardia es el único diario que lleva un poco de sensatez a los sombríos pronósticos que se están haciendo al reconocer, en primer lugar, la cautela con la que Bush afrontó el inicio de esta contienda. Señala errores iniciales y la necesidad de hacer cambios en la estrategia—como, por otra parte, es lo normal en una guerra, por corta que sea— pero señala que “lo normal es una guerra de varios meses, debido a la intención de minimizar las bajas civiles y de no someter a Bagdad a un castigo desproporcionado”.
La Vanguardia pone de esta forma en el tapete el principal obstáculo que tienen los aliados como es el de desear causar los mínimos daños colaterales, un obstáculo silenciado sistemáticamente por El País y por El Mundo.
El editorial de El País, con todo, dirige sus sombrios pronósticos más a lo que le espera a EE UU tras la derrota de Sadam, que en lo que es la guerra en sí misma. No obstante, no deja de decir que “asumir una guerra relativamente breve y sin bajas masivas entre la población civil es algo que cada vez más parece ilusorio”. El objetivo de El País es, en realidad, reivindicar el papel de la ONU para la era post sadam. La ONU, que ha sido incapaz de hacer frente a Sadam es presentada ahora por este diario como la idónea para diseñar la alternativa a la actual dictadura. Todo para que Francia siga sacando tajada...El País dice que “el peor escenario sugiere un descenso al caos similiar al que sufrio Líbano, agravado en este caso por una inmensa riqueza petrolífera...”
Pues bien, este catastrófico escenario, señalado por El País como el peor posible, es para el apocalíptico editorialista de El Mundo, el mejor y más probable, ya que el otro nos sitúa en "otro Vietnam". “Hacia un infierno, entre el de Vietnam y el del Líbano”, dice su editorial que se encamina EE UU. Y todo porque, según este diario, lo que se han encontrado los aliados de sus enemigos era algo que no esperaban: "una sangrienta sucesión de escaramizas, jalonando un contexto de feroz y obstinada resistencia”.
De “feroz y obstinada” resistencia, nada. Más bien, cobarde y criminal. Porque lo que es un hecho es que los partidarios de Sadam se niegan a combatir. Lo que están haciendo hasta ahora no son más que atentados terroristas, simular rendiciones para luego asesinar a confiados soldados, poner en peligro a la población civil para que los aliados causen los daños colaterales que quieren evitar o asesinar directamente a la ciudadanos que tratan de escapar de las cidades para dejar de ser escudos humanos.
En lugar de denunciar esta abyecta estrategia por parte del régimen de Sadam, en lugar de elogiar a los aliados por estar asumiendo con bajas propias su deseo de minimizar los daños colaterales, El Mundo pregunta “¿qué esperaban? ¿qué la Guardia Republicana volviera a colocarse en hilera para ser exterminada desde el aire como ocurrió en la Carretera de la Muerte en la retirada de Kuwait?” . Vamos que, por esperado, no debería resultar abyecto.
¿Qué pasa? —nos preguntamos nosotros— ¿que recurrir a los crímenes de guerra y al terrorismo se justifica cuando al ejército al que te enfrentas es superior?
¿Porqué no denuncia El Mundo ahora cómo los terroristas islámicos están expresando su agradecimiento y solidaridad con el régimen de Sadam cometiendo atentados terroristas en Israel? ¿Qué fueron de las memeces aquellas de decir que un régimen como el de Sadam, “tan civil y tan laico” no iba atener relaciones con organizaciones terroristas “caracterizadas por su fundamentalismo religioso”?
Ahora El Mundo dice que “el tono desafiante con que Sadam y sus generales hurgaron ayer, según la versión de la televisión iraquí, en la forma en que los aliados están «reconsiderando continuamente sus frustrados planes», indica que la Conmoción y el Espanto embargan a la población civil pero no han ablandado lo más mínimo al régimen. Exactamente lo contrario de lo que se pretendía”.
¿Qué esperaba El Mundo que dijeran los portavoces de Sadam? ¿Qué esta guerra está perdida para ellos? ¿qué los aliados no van a cejar en su empeño hasta que el dictador haya sido derrocado? Sadam depende del ánimo de sus hombres y esto pasa insoslayablemente por hacerles creer que los aliados están desmoralizados. Hasta cuando huían de Kuwait, los portavoces del Régimen dijeron estar derrotando al Gran Satán norteamericano ¿Que esparaba El Mundo que dijeran ahora?.
Claro que leyendo lo que escribe El Mundo en sus editoriales, las mentiras propagandísticas de Sadam están de sobra para hacer colar a los iraquíes que Bush y Blair “están reconsiderando continuamente sus frustados planes”. Augurar nada menos que “un infierno, entre el de Vietnam y el del Libano”, no es para menos...
Resumen de prensa
El principal titular de El Mundo es “la resistencia iraquí moviliza al mundo islámico contra EE UU”. ABC dice que “las tropas aliadas se preparan para una ola de atentados suicidas”. El País dice que “EE UU vuelve a bombardear civiles en un ataque sin tregua sobre Bagdad”. “La huelga general política por la guerra enfrenta a los sindicatos” es el principal titular de La Razón, mientras que La Vanguardia abre su portada afirmando que “Mandos americanos critican a Rumsfeld”.
El Mundo asegura a dos columnas que “dos generales iraquíes hechos prisioneros por las fuerzas angloamericanas”. Este diario publica una entrevista con José Bono quien afirma que “Esta guerra es un negocio miserable para EE UU y una deshonra para España”. El País entrevista a Robin Cook y destaca su afirmación de que “el error de Blair ha sido unirse al unilateralismo de Bush”.
ABC, El Mundo y El País informan en portada del último atentado de la Yihad islámica en Israel que ha causado medio centenar de heridos.
Al margen de la guerra de Irak, El País dice que “mayor Oreja agita el fantasma de la ruptura de España si el PP pierde las elecciones”. ABC dice que “Gas Natural se plantea ceder parte de sus tres millones de clientes de Madrid y Barcelona”. Este diario dice que “Científicos de EE UU sospechan que la neumonía asiática se transmite a través del aire”.
El Mundo dice que “el entorno de ETA amenaza a un sacerdote que se presenta en las listas electorales del PSE”. Finalmente La Razón informa de que “un comando de ETA tenía como objetivo la “fundación para la Libertad”.

Hacia el infierno de Vietnam o el Líbano
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