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Marhuenda avisa a una aterrada Bescansa: "Empieza a perder pie"

Bolcheviques, purgas, depuraciones. Y cursi. Con estas expresiones explica la prensa el guillotinazo de Pablo Iglesias a su número 3.

El Mundo dice que "Errejón se aleja de Iglesias por la purga en Podemos". "El número 2 se toma un periodo de reflexión para valorar la crisis interna del partido". Y para poner a salvo su cuello, que el jefe ha sacado el hacha y vete tú a saber. El editorial dice irónico que "Iglesias y los suyos han venido a liberarnos de las viejas cadenas que nos impedían ser libres, lo que exige hacer tabla rasa de un pasado opresor e indigno. De ahí a identificarse con el Mesías sólo hay un paso". Lo que ya no se puede aguantar es que "traspasando la tenue frontera entre lo sublime y lo cursi" el despotilla de Iglesias diga que "no hay que perder la belleza que brilla en los ojos de los militantes de Podemos y que los abrazos y los besos entre sus dirigentes son el ejemplo de una fraternidad inexistentes en otras formaciones". Muchos de sus votantes estarán escondidos un tiempecito hasta que se les pase el bochorno. "La realidad es que la sentimental retórica de Iglesias encierra una depuración para deshacerse de sus adversarios en el partido", que se deje de chorradas. Casimiro García-Abadillo dice que nadie se llame a engaño. "Pablo Iglesias es un hombre obsesionado por el poder. Y un cursi". Casi prefiero lo primero.

El País dice que "el golpe de mano de Iglesias ahonda la crisis en Podemos". En Prisa están muy inquietos porque ven que con el guillotinazo de Iglesias el partido "pone rumbo hacia las tesis más radicales y contrarias a pactar con el PSOE". El editorial dice que "ni unidad ni belleza" ni Cristo que lo fundó. Que lo que ha hecho Pablito es "fulminar a su número tres" y punto pelota. "Se ha iniciado una guerra de poder interno que ya no pueden ocultar", que ni belleza ni brillo en los ojos ni qué niño muerto. "La forma de actuar de Pablo Iglesias ha echado más gasolina al fuego, alimentando la división y dando vida al ala más radical del partido", que es ya para echarse a temblar. "Pablo Iglesias ha dado esta semana muestras de autoritarismo, aunque las quiera ocultar tras palabras fatuas en la carta difundida el martes. Unidad, belleza, pasión, ilusión y lealtad no conjugan con el cese fulminante del principal colaborador del nuevo dos de Podemos", chaval, no tengas tanto morro. Patzo Unzueta advierte al PSOE de que nos puede buscar la ruina a todos como pacte con este dictadorzuelo medio tocado del ala. Lo que quiere Iglesias es "llegar al poder cuanto antes, por la vía electoral, y una vez alcanzado, utilizarlo desde un fuerte liderazgo personal para crear condiciones de su perpetuación". A la venezolana, vamos. "Es probable que el PSOE comparta más ideas y objetivos con Podemos que con el PP. Pero también más divergencias de fondo, lo que implica riesgos que Sánchez no debería subestimar". Y si los subestima que se lo carguen en su partido al modo Iglesias y santas pascuas. "El fracaso de un acuerdo con el PP podría, en el peor caso, corregirse en las siguientes elecciones: mientras que el paso de Podemos por el Gobierno dejaría probablemente estructuras de poder y hábitos de actuación difíciles de desmontar". Y ni rastro del PSOE, por cierto. Ya hemos visto como las gasta el jefecillo cuando le llevan la contraria.

ABC no hace sangre con la crisis podemita y abre con la corrupción socialista. "Chaves y Griñán callan ante el juez mientras la calle los abuchea". El editorial dice que "por más que algún abogado defensor vea en la declaración de Chaves y Griñán una maniobra del gobierno, su comparecencia judicial de ayer responde a indicios objetivos de corrupción". Dicho esto, vamos a Podemos, que es mucho más entretenido. "Iglesias empieza su escabechina en Podemos". Y eso que sólo se ha cargado a uno, a ver cómo titulan cuando le rebane el pescuezo a Errejón. "Podemos es un partido cesarista", "un partido de corte revolucionario que solo admite aduladores de su líder". Así que, qué queréis, queridos podemitas, "quien no participe del autoritarismo que destila Iglesias ni acepte la imposición de sus postulados excluyentes solo tiene una salida: la destitución sin más miramientos. El debate asambleario de Podemos ha dejado de existir para dar lugar a la depuración y el sacrificio del disidente". Que no se confundan estos que votaban agitando las manitas. Eso se acabó, y al que levante una mano se la corto. Y Gabriel Albiac avisa de que "si alguien espera que los ejecutados -políticamente, porque de momento no hay posibilidad de pasar a mayores- por Iglesias alcen la voz en contra del amo que los degüella, es que no ha entendido nada de esa primordial teología de la servidumbre que es el totalitarismo. Podemos no es un partido. Es una secta". Claro, y por eso se llaman podemitas, su líder lleva el pelo largo, da discursos apocalípticos, nos quiere salvar de los males del mundo. Da el perfil.

La Razón dice que "Sánchez busca el pacto de los 143". Votos a favor, quiere decir. Sobre Podemos titula "miedo a una purga de disidentes en Podemos. Nadie se atreve a pronunciarse en contra de Iglesias". Jo, es que te rebana el cuello en un visto y no visto y encima te dice que estás más guapo sin él. Hasta Marhuenda critica hoy al déspota podemita. Ha sido "un manotazo autoritario del líder contra toda la disidencia". "Se atisba un escenario incontestable de fractura y represión por mucho que la cúpula populista lo intenta minimizar". Igual que ayer Ferreras, Marhuenda tiene hoy que rectificarse a sí mismo por negar la crisis en Podemos la semana pasada. "Hay dos bandos enfrentados debido a una contestación al rodillo estratégico impuesto por Iglesias. Como marca la tradición comunista, la respuesta ha sido la purga de las voces opositoras y la implantación del pensamiento único a todos los círculos o, mejor dicho, los sóviets". Y le manda un mensaje terrorífico a Bescansa en El Submarino. "Carolina Bescansa empieza a perder pie". El otro día "almorzó en una mesa distinta que ocupaba Pablo Iglesias rodeado de fieles. El líder le da una de cal y otra de arena". Marhuenda, eres cruel, después del esfuerzo que hizo ayer la muchacha traicionando a Errejón y arrastrándose por el suelo ante Pablo Iglesias para congratularse con él. A ver si va a tener que ofrecerle a su hijo en sacrificio para que la perdone.

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