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Torra cuenta con Podemos para una escalada de violencia en toda España

Tras las andaluzas, Sánchez da un giro en su política dialogante con el separatismo. Torra se lo ha servido en bandeja.

El Mundo dice que "Sánchez amenaza ahora a Torra con enviar a la Policía a Cataluña". Dice el editorial que Sánchez no se entera, que vive "enajenado de la realidad". Es lo que tiene vivir en un avión sin pisar tierra. "Cataluña ha entrado en una fase extraordinariamente peligrosa" con la llamada a las armas y "la manera más eficaz de defender el Estado de derecho de todos los españoles, incluidos los ciudadanos de Cataluña, es aplicar un artículo 155 de largo recorrido". "En lugar de frenar la escalada de tensión y enfrentamiento, los separatistas siguen decididos a consumar el desastre". También Raúl del Pozo ve que la cosa se está poniendo negro hormiga y que el independentismo, "después de su tabarra de sonrisas, confirma que seguirá también, si no lo evitamos, la costumbre de la sangre". Los separatistas están tan desmadrados que "ahora ya no es la hora de aplicar argumentos racionales", como si alguna vez hubiera sido posible, siempre han estado como cabras. "Torra ha elegido la estrategia de la confrontación y ya se masca una nueva declaración de independencia". Pues lo mismo es lo mejor. Torra ha elegido la vía "más sangrienta, una guerra civil corta". Arcadi Espada, sin embargo, no ve ninguna novedad. "En modo alguno se trata de que los nacionalistas hayan introducido por primera vez la violencia en su imaginario. Hace tiempo que lo está. A diferencia de los nacionalistas vascos, no incluía el tiro en la nuca. Aunque sí la acción violenta de las masas". Torra ha puesto precio a la independencia. "Con 60 muertos bastaría, una cifra modesta, una matanza con seny". Total, ¿qué son 60 muertos?

El País dice que "Interior enviará policías nacionales a Cataluña si los Mossos no actúan". "Antidisturbios vigilarán la reunión del Consejo de Ministros en Barcelona". Y es que resulta que Sánchez, tan contento de haberse conocido, pensó que lo de ir a Barcelona con sus ministros era un favor que les hacía a los indepes. Y resulta que ellos se lo han tomado como una provocación y le han avisado de que se la van a liar parda, que a ver si se cree que aquí el único que recibe es el Rey. El editorial dice que quien tiene que poner orden es… Arrimadas. "Como fuerza mayoritaria en Cataluña, Ciudadanos no puede seguir envuelta en una bandera que le permite alcanzar acuerdos con ERC sobre la televisión pública pero no librar a los ciudadanos de un irresponsable profeta" como Torra. En el colmo del delirio, dice El País que "tampoco ERC puede seguir avalando con su pasividad una estrategia con la que se declara en desacuerdo (…) Estas fuerzas pueden y deben terminar la farsa y conjurar el fuego". O sea, que Junqueras, que propició el golpe del año pasado, y Arrimadas, a la que odian los indepes, se alíen para echar a Torra. Bravo, genial la idea, oye, le debe salir humo de la cabeza al editorialista.

ABC dice que "Sánchez enviará la Policía a Cataluña si Torra no rectifica". Dice el editorial que "no se entiende la alergia que parece tener Sánchez a una nueva aplicación del articulo 155". Hombre, sí se entiende, Bieito, no te hagas el tonto, se le acabaría la Moncloa. "La docilidad de este Gobierno ante cualquier abuso del separatismo resulta exasperante". Cataluña está "fuera de control" y la cosa puede acabar "en tragedia". Hermann Tertsch nos recuerda que Torra no está solo en sus "fantasías dementes". "Torra busca poner muertos sobre la mesa para disparar el precio de su fracaso. Y cree contar con aliados entre los comunistas de Podemos que llaman abiertamente a la violencia" con televisiones como La Sexta "organizando progromos contra los votantes de Vox. El sueño húmedo de sangre de la vía eslovena es un delirio más de Torra. Pero los españoles deben ser conscientes de que hay planes evidentes para una escalada de violencia que cuenta con la colaboración de sectores radicales de una izquierda que ha entrado en pánico" tras lo ocurrido en Andalucía. Pues nada, a las barricadas esta Navidad.

La Razón dice que "Sánchez gira 155º en Cataluña" tras el desastre andaluz. A ver si le da resultado. Dice Marhuenda que el desmadre es tal que "nadie sabe qué puede pasar en los próximos meses, incluso en las próximas semanas". "Parece que el Gobierno de Pedro Sánchez empieza a darse por enterado de la situación realmente alarmante que está viviendo Cataluña". O al menos de que si sigue haciéndose el longui puede perder el Falcon más pronto que tarde, que es lo que le interesa al presidente. Tendrá que "tomar el control de los Mossos de Esquadra", que se lo comerán a besos, por Dios que venga alguien a ayudar. La cosa se complica porque, ay, resulta que "Sánchez gobierna gracias a los votos de los independentistas" y si toma medidas "provocaría el fin del Gobierno". Adiós al Falcon, adiós a pasearse por el mundo con la señora esposa como si fuera Kennedy, adiós a la moqueta de Moncola, cachis. "Sánchez ya sabe a estas altura que la caída del PSOE en Andalucía se debe en gran parte a su pacto con los autores del golpe a la legalidad democrática". El problema es que a Sánchez lo que le ocurra al PSOE se la trae al pairo.

La Vanguardia dice que "Sánchez usará la policía si los Mossos no frenan a los CDR". Pilar Rahola dice que mira que somos exagerados, que Torra no dijo lo que dijo, que Torra "no está a favor de ninguna violencia, ni él ni ningún otro líder independentista", que ellos siguen sonriendo, no hay más que ver a los CDR, que llevan siempre una gran sonrisa en la cara. "Al contrario, si alguien sufre violencia institucional, vía represión, son esos mismos líderes". Y de ahí no les sacamos. Hala Pedro, no te arriendo las ganancias. Feliz viaje a Cataluña.

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