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La prensa de un vistazo

'El País' desata la "brutalidad" contra Vox

Varios días después, Vox sigue en ojo del huracán mientras la libertadora de violadores recibe homenajes.

Varios días después, Vox sigue en ojo del huracán mientras la libertadora de violadores recibe homenajes.
La esperada intervención del líder de Vox, Santiago Abascal. | David Alonso

Queridos lectores, una lesión en la muñeca me dejó fuera de combate durante unas semanas eternas y me obligó a contemplar desde la barrera los momentos más vibrantes de la legislatura. Pero ya estoy de vuelta y doy las gracias a todos los que se preocuparon por mí. Vamos al tajo.

El Mundo

"Page, a punto de perder Castilla-La Mancha tras la derogación de la sedición". "Moncloa deja abierta la malversación para "proteger" la relación con ERC". Sedición, malversación, violadores en la calle. Una se rompe una mano y cuando vuelve su país se ha convertido en el paraíso de la delincuencia. Santiago González lo corrobora. "Los ciudadanos de Castilla-La Mancha son gente muy cabal y poco dada a las fantasías que acostumbra el presidente del Gobierno para satisfacer a sus socios golpistas y batasunos, abaratándoles el delito de sedición. Abaratar el Código Penal es una especialidad de Sánchez, ahí está sin acabar de remitir el lío que se ha creado con el acortamiento de las penas para los condenados por abusos sexuales gracias a esa filigrana jurídica que es la Ley Sisí". Muy bueno, lo del Sisí. Le viene que ni pintado a Irene mártir.

"Abascal pide tipificar en el Código Penal el delito de traición y acusa a Sánchez de "poner una alfombra roja a los golpistas"". "Vox reúne a miles de personas en la Plaza de Colón de Madrid para pedir la dimisión del Gobierno y protestar por la eliminación del delito de sedición". El caso es que lo de la sedición ha quedado en segundo plano después de la metedura de pata de su diputada y Abascal quiso hacerse un Irene Montero y no apearse del burro.

"Sobre la polémica esta semana en el Congreso, después de que la diputada de Vox Carla Toscano dijera en la tribuna que "el único mérito" de la ministra de Igualdad, Irene Montero, había sido "estudiar en profundidad a Pablo Iglesias", Abascal ha dicho que el Gobierno se "victimiza" y ha respondido a quienes han acusado a su partido de ejercer la "violencia verbal" y degradar el Parlamento. "Decir la verdad en el Congreso de los Diputados es violencia. ¿Es violencia decir que había un matrimonio en el Consejo de Ministros, algo que no tolerarían en ningún país serio, ningún país democrático, ningún país occidental?", preguntaba cerrando filas en torno a su diputada". Vale, Abascal, lo de Irene lo sabe todo el mundo, de derechas, de izquierdas y de medio centro, lo sabe el barrendero, el tendero y el marqués, pero lo de tu diputada fue una grosería inoportuna. Eso también es verdad.

Y Pedro Sánchez ha sido elegido presidente de la Internacional Socialista, una cosa que ya casi nadie sabía que existía. Salvo Raúl del Pozo, que cree que es la releche. "A pesar de la decadencia de esa ideología, no puede negarse que es un triunfo para el jefe del Gobierno, una victoria que confirma que es él el que está más vivo que nunca". Parece que no había ningún otro candidato.

"En esa película de buenos y malos en que se está convirtiendo la política española, gran parte de los espectadores ven a Sánchez como un político despiadado, sediento de poder, causante de muchos desastres que emborronan la imagen de la socialdemocracia española. Y a pesar de todo, va a presidir la socialdemocracia global. Acaba de aprobar los Presupuestos para 2023, tiene asegurada la legislatura y será presidente de turno de la UE cuando sea candidato para seguir en el palacio de la Moncloa; concentra cada vez más poder aunque al Gobierno de coalición le auguren un desastre en las urnas". Hombre, Raúl, presidir la socialdemocracia global es como presidir tu comunidad de vecinos. Lo de los Presupuestos no lo dudaba nadie, ha vendido hasta a su madre. Y lo de presidente de la UE no es mérito suyo, es que le toca a España.

El País

"La ‘ley trans’ enturbia el plan para despejar de conflictos la campaña". "El Ministerio de Irene Montero no acepta "recortar" ningún derecho de autodeterminación de género". Menuda tía, la señora de Iglesias. Si Vox no la hubiera echado un cable estaría acabada, se ponga como se ponga la soberbia musa de los violadores. Como la ley Trans la haga Irene, que Dios no pille confesados.

"La ministra de Igualdad, Irene Montero, en el centro de todas las dianas políticas y mediáticas críticas con esas consecuencias penales indeseadas de la ley de solo sí es sí, advirtió el sábado, en un acto de desagravio organizado por Podemos, de que no aceptará "un solo recorte de derechos" en esa norma, presumió de las leyes feministas impulsadas por su departamento y no asumió ninguna autocrítica". Acto de desagravio, me parto y me troncho. Su coro de enchufadas con flores a María.

"Abascal defiende la violencia verbal de Vox y llama "enloquecida" a la ministra Irene Montero". Irene Montero ejerce con maestría la violencia política y verbal que inauguró su machirulo desde que esa desgracia para España llamada Podemos llegó al Congreso. Peores cosas han llamado a Ayuso, sobre todo desde El País. "El líder ultra carga contra la prensa e ignora a Feijóo en un mitin ante 25.000 personas en la plaza de Colón, en Madrid". Bueno, lo de cargar contra la prensa lo ha institucionalizado Pedro Sánchez blandiendo una portada de El Mundo en el Congreso. Hay que ver la cara que tienen en este periódico.

"También ha descalificado a Sánchez con términos como "verdugo", "político sin escrúpulos", dice Miguel González mesándose los cabellos, olvidando los insultos que la izquierda dedica a Vox y al PP todos los días. Y, por cierto, el primero que llamó "insensato sin escrúpulos" a Sánchez fue Antonio Caño en El País. Y vaya si tenía razón.

El periódico del régimen sanchista está desatado. "ETA siempre vuelve cuando el PP vislumbra éxito electoral", dice Anabel Díez. "El presidente del PP atribuye más éxitos a Bildu con Sánchez que en plena violencia terrorista". Vaya, han conseguido echar a la Guardia Civil de Navarra, si eso no es un éxito que venga Dios y lo vea. "El estruendo de esta semana en sede parlamentaria, por la brutalidad argumental de Vox contra la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha puesto el foco en el grupo ultra". En realidad el foco lo han puesto los medios sanchistas. Como se sigan pasando de frenada al final la víctima será Vox.

ABC

Encuesta de GAD. "La mayoría de PP y Vox se reduce pero Sánchez frena su repunte". Con una actualidad tan vertiginosa las encuestas hay que cogerlas con papel de fumar. El editorial aconseja al PP "que evite dormirse en los laureles pensando que tiene ganados los comicios". "De hecho, Sánchez mantiene el tipo", "el PSOE no está acabado políticamente y el PP tendrá que esforzarse en visibilizar más un equipo de gobierno en la sombra y tener una mayor eficacia en su mensaje". Que Feijóo se ponga las pilas, este país no soporta otra legislatura de Sánchez.

Explica Ignacio Camacho que "la sangría que había empezado a sufrir el sanchismo por su derecha se ha ralentizado porque la estrategia de polarización siempre le funciona como estímulo del sufragio identitario". "Nariz tapada y la papeleta de siempre en la mano". "El Gobierno aún no ha dicho su última palabra. En las últimas semanas ha sabido sacar partido de su superioridad mediática y si algo ha demostrado es un formidable dominio de la propaganda y una absoluta falta de escrúpulos para hacer trampas". Oh, Dios, qué vuelta tan deprimente.

Girauta habla del último mantra de la izquierda, uno de esos sintagmas que repiten como papagayos. "El sanchismo político y mediático no la ve donde la hay, pero eso sí: se topa de continuo con su fantasma. ¡Violencia política! –denuncian ante los discursos irritantes–. Y mira que hemos tenido violencia de verdad". "Violencia eran los escraches que Podemos puso de moda. Violencia ha habido cada vez que los fundadores del partido de extrema izquierda y sus secuaces han reventado actos universitarios para impedir conferencias o mesas redondas de los que piensan distinto. Pero ellos no perciben la violencia que es suya, la practicaban y la llamaban «jarabe democrático»", dice Girauta poniendo el dedo en la llaga. La violencia llegó a la vida política española de la mano de Podemos. "A pesar de todo esto, la única violencia que detecta Podemos, el PSOE y la calderilla sanchista es de tipo verbal y procede toda de la derecha. La verdad es la verdad, y no hay violencia en las palabras salvo que se trate de lenguaje performativo. Por ejemplo: «Acabaremos con vosotros»". Pues en lenguaje performativo: acabaremos con los podemitas.

La Razón

"Situación límite: el 35% de las oficinas de la Seguridad Social está al borde del cierre o no tiene atención presencial". Ni online, ni telefónica. Es un puñetero caos. De eso sí que habla la gente en el metro. "La falta de personal ha llevado al borde del colapso a 140 oficinas provinciales. El Ministerio lo reconoce pero echa la culpa de la situación a los anteriores gobiernos". Lo raro es que no se la eche a los ciudadanos.

"El PP redobla el cerco al Gobierno en el Congreso por la Ley del "solo sí es sí"". Bueno, la semana acabó con el PP cercado gracias a la salida de tono de Vox. "La polémica está logrando resucitar a dos partidos que estaban en declive: Podemos y Vox. Ambas formaciones han encontrado mucho protagonismo adoptando un discurso duro: los de Santi Abascal acapararon focos tras acusar a Montero de tener como único mérito político ser la mujer de Pablo Iglesias, mientras que los morados han usado esas descalificaciones para "victimizarse" y desviar la atención del entuerto jurídico en el que han situado a España con esta ley y de su inicial reacción visceral contra los jueces, a los que descalificaron y acusaron de "machistas"". Lagrimitas de Irene, la que venía llorada de casa.

Carmen Morodo cree que "los forzados homenajes que Vox ha brindado a la ministra de Igualdad, Irene Montero, quedarán silenciados en cuanto siga creciendo la lista de violadores que salen a la calle antes de tiempo gracias a la ley del «sí es sí». Montero no es víctima de nada, más que de la mala educación de una diputada". Pues anda que la doliente Irene no ha soltado barbaridades por esa boquita. "Las víctimas son las mujeres que cargan con el dolor de ver cómo sus agresores se benefician de una reforma, sin duda bien intencionada, pero nefasta en sus efectos por la ignorancia y la prepotencia de sus ideólogos". Si fuera bienintencionada la ministra no hubiera reaccionado con esa fiereza, que parece que se nos olvida que se dedicó a dar coces a diestro y siniestro cuando se le puso frente al espejo de su ignorancia.

Pero de lo que habla Morodo es de la preocupación por la división de la izquierda. Yolanda Díaz sigue pensando y escuchando, pero no arranca, el verdadero amo, Pablo Iglesias le ha declarado la guerra y parece que ha decidido que la madre de sus hijos sea su heredera.

"La división puede provocar una tragedia en la izquierda, e Iglesias y Montero saben que es su principal fortaleza para forzar a Díaz a negociar y aceptar sus condiciones para ir de la mano a las urnas. La ventaja de la vicepresidenta, el magnetismo en la calle que ya no tiene el exministro y ex secretario general de Podemos, le vale de poco en esta batalla. Porque se enfrenta a alguien que no ve la irritación que genera en los mismos sectores de la izquierda que antes le adoraban como a un Rey salvador, y tampoco se siente responsable de todas las malas decisiones que han llevado a las siglas moradas a la esquina del tablero en la que hoy se encuentra". La cierto es que Iglesias y Montero hacen muy buena pareja, los dos son igual de soberbios y violentos. Mejor que Irene sea candidata, es la manera más rápida de librarnos de Podemos.

Ángela Vallvey también regaña a Vox por acudir al rescate de una Irene en la lona. "Combatir políticamente con labia y facundia al de enfrente tiene por objeto ponerlo en evidencia, vencer sus argumentos. Pero atacar al otro con inoportuna maña verbal puede convertir al adversario en víctima". "Su embestida fallida le ha dado fuelle, resuello y poder". Que sí, Abascal, que todo el mundo sabe cómo ha llegado Irene Montero a ser ministra, pero la alusión sexual sobraba. "Contribuir a que el contrincante tome fuerzas, en vez de lograr debilitarlo, es un procedimiento pésimo, fracasado. Un elocuente tiro en el propio pie". "La diputada de Vox logró que una ministra –que se encontraba en el punto más bajo de aceptación por parte de los ciudadanos después de los problemas que está acarreando la ley que abandera–, tome aire, tras ser victimada, y convierta en victoria (aunque pírrica) lo que antes era una derrota incuestionable". Menos mal que la niñata pija de Galapagar es una histérica inaguantable y no tardará en volver a meter el zueco. A ver si hay suerte y es la candidata de la izquierda.

En España

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