
Efectivos de la Policía Nacional han expulsado de España en las últimas horas a un grupo de 14 ciudadanos de nacionalidad pakistaní que formaban parte de una red islámica extremista que fue desarticulada a principios del pasado mes de noviembre en un operativo policial que se desarrolló de manera simultánea en varios puntos de la geografía nacional.
Exactamente, Cataluña fue la región en la que se produjeron el grueso de las detenciones, es decir, ocho de los 14 arrestados. Siete en la provincia de Barcelona y uno en la de Lleida. El País Vasco fue la segunda comunidad autónoma en número de detenidos, tras producirse dos arrestos en Guipúzcoa y uno en Álava. El resto de las detenciones se produjeron en Valencia (dos individuos) y La Rioja (una persona).
Fuentes policiales han explicado que estas expulsiones se han realizado acorde con el artículo 54.1a de la Ley de Extranjería, por su participación en actividades contrarias a la Seguridad Nacional, tras los correspondientes expedientes bajo control y seguimiento de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional. La ley marca que las infracciones muy graves llevan aparejada la expulsión y consiguiente prohibición de entrada a España.
Las mismas fuentes han añadido que "este grupo de corte radical revela un nuevo tipo de amenaza grave para la seguridad pública protagonizada por individuos, no vinculados a grupos yihadistas como Estado Islámico-DAESH o Al Qaeda, pero con una interpretación de la religión muy intransigente y rigorista". A través de sus redes sociales ensalzan la violencia e idolatran las acciones terroristas cometidas por los seguidores de esta organización.

