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Sánchez defiende sin tapujos que "merece la pena" negociar con Junts para poder aprobar medidas sociales

Crecido, reivindica la "templanza" de su Gobierno frente a "los insultos" de "una oposición desnortada y faltona".

Crecido, reivindica la "templanza" de su Gobierno frente a "los insultos" de "una oposición desnortada y faltona".
Pedro Sánchez en un acto de partido en Lugo | Europa Press

Pedro Sánchez está crecido, y con razón, porque tiene perfectamente calados a sus votantes para los que impedir la llegada al poder de la derecha es el fin que justifica cualquier cesión, más bien rendición, ante todos los partidos que quieren acabar con España.

En un acto del PSOE en Lugo con vistas a las elecciones del próximo 18 de febrero, el presidente del Gobierno no sólo defiende que el PSOE gestiona "mejor" la economía, sino que saca pecho de sus negociaciones con Junts —"merece la pena"— porque eso le permite sacar adelante su agenda social. Sin complejos: su agenda social, que quiere desbaratar la derecha, es la coartada perfecta con la que justifica su rendición ante los independentistas. Tiene el convencimiento de que las cesiones ante Junts, entre ellas la impunidad de los que dieron el golpe de Estado en 2017 a cambio de sus votos en la investidura, no le van a pasar factura. Por ello ya no esconde sus pactos con un prófugo de la Justicia, sino que se vanagloria de ello.

Una "oposición desnortada y faltona"

Frente a "los insultos y las descalificaciones" de una "oposición desnortada y faltona", Sánchez reivindica la "templanza" de su Ejecutivo —"un Gobierno con un rumbo claro"— , que gestiona "mejor" la economía que el PP de los "milagros" que acabaron "en la cárcel".

La oposición "hace tanto ruido" porque "no pueden justificar" por qué votan en contra de algunas medidas sociales y porque quieren desmovilizar al electorado progresista. Promete hacer de la sobriedad una forma "de hacer política útil ante los insultos y el grito estéril de la derecha y la ultraderecha".

En el nuevo argumentario puesto en marcha desde Moncloa, el objetivo es dejar claro que el apoyo de Junts es fundamental para sacar adelante los decretos anticrisis, que supusieron más cesiones a los de Puigdemont, como las competencias sobre inmigración aún no explicadas a la opinión pública.

Según Sánchez, el PP votó ‘no’ a los decretos anticrisis porque "no les gusta la amnistía". Despacha así las fundadas críticas de la oposición como si el tema de amnistiar a los golpistas, incluyendo a un prófugo de la justicia y a los que cometieron actos de terrorismo (distinguiendo un terrorismo respetuoso con los derechos humanos), fuese un asunto de "me gusta" o "no me gusta". "¿Pero qué tendrá que ver la amnistía con proteger a las familias del alza de los precios o que los jóvenes tengan transporte público gratuito?" critica el presidente del Gobierno.

Reiterando el argumentario del partido asegura que "claro que merece la pena" enfrentar dificultades para negociar en el Congreso si luego se aprueban medidas para los pensionistas, para los jóvenes o los que cobran el salario mínimo. Así, de un plumazo, rechaza cualquier crítica que la oposición haga de sus pactos con los independentistas. "Claro que merece la pena gobernar y sacar adelante las políticas progresistas en este país", ha ahondado Sánchez, el mismo que haciendo de la necesidad, virtud no se para a pensar si merece la pena gobernar al precio que está pagando a los golpistas del procés, a los herederos de ETA y a todos los que tienen como objetivo acabar con la España constitucional.

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