
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha decidido bloquear la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre la declaración de independencia de Cataluña mediante la dimisión de los tres magistrados que forman parte de la comisión de las ILP. Dado que Cataluña no cuenta con una ley electoral propia porque la ley nacional favorece a los partidos separatistas, las ILP se rigen por una comisión de control formada por tres jueces, tres catedráticos de Derecho Constitucional o Ciencias Políticas y tres juristas.
Los jueces que han renunciado son Francisco José Sospedra, de la Sala Contencioso Administrativas, Xavier Bonet, de la misma Sala, y Amparo Illán, de la Sala de lo Social. La renuncia, que se debe a "motivos personales" que no han sido concretados por el TSJC, paraliza la tramitación de la ILP que fue aprobada en el parlamento catalán con los votos de Junts y la CUP y la abstención de ERC. Los grupos separatistas no hicieron caso del informe de los letrados de la cámara que advertía de que la tramitación era inconstitucional porque el objeto de la ILP, una declaración de independencia, excede los límites competenciales del Parlament.
La ILP es del partido extraparlamentario Solidaritat Catalana per la Independència (la formación fundada por Joan Laporta, el exvocal del CGPJ Alfons López Tena y el disidente de ERC Uriel Bertrán) y con su admisión a trámite en la mesa del Parlament dio comienzo al procedimiento para la recogida de un mínimo de 50.000 firmas debidamente autenticadas. Una vez conseguidas, debería ser la comisión de control la que diera el visto bueno para el debate parlamentario sobre la declaración, pero con la renuncia de los tres magistrados, todo queda en el aire.
En principio debería ser la fiscalía quien actuase contra la decisión de la mesa de la cámara catalana, pero ante la ausencia de reacción, el TSJC ha decidido frenar la tramitación con una maniobra inédita, la dimisión de sus representantes en la comisión de las ILP.


